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Periodismo de Intervención social

VENCEDORES DE LA MUERTE, MATADORES DEL FALSO SOL (CAPITULO II)

La pelota, la libertad y la muerte

(APL) ““Siéntense están cansados” les dijeron pero el asiento de piedra estaba ardiendo de caliente y los hermanos se quemaron y los reyes de los muertos vuelta a reír. “Ahora irán a su habitación a descansar, tendrán pipa y tabaco podrán fumarlos pero a la mañana lo devolverán sin gastarlo” el tabaco se consumió, las pipas se quemaron y no pasaron la prueba. Los señores de la muerte habían ganado y triunfantes preguntaron “¿Dónde está el tabaco, dónde está la pipa, que les llevaron ayer noche?”, “Los acabamos, oh jefes”. “Muy bien. Ahora acabaremos vuestros días, moriréis; seréis perdidos, seréis cortados; aquí vuestra faz será escondida; seréis sacrificados”. Se les sacrificó, se les enterró en el Juego de Pelota de los Sacrificios. Se cortó la cabeza de Supremo Maestro Mago y se la puso en un árbol muerto pero en seguida este revivió y dio frutos, la muerte pese a todos sus trucos no había triunfado del todo”. Párrafo del segundo capítulo de la recreación histórica-literaria del escritor Juan Grinberg, basada en el Popol Vuh maya ,( libro de la comunidad, de la reunión, de la casa común). De este modo, continuamos con la zaga creada por Grinberg, narrador prolífico y diverso quien, en esta serie aborda temas esenciales de la vida, la muerte, las costumbres, las batallas, los triunfos y las derrotas de los pueblos originarios. Grinberg nació en la ciudad bonaerense de San Martín en 1956 y desde hace más de una década reside en San Marcos Sierras, Córdoba.

Supremo Maestro Mago ,Hun-Hunahpu y Principal Maestro Mago, Vucub-Hunahpu, eran hombres de maíz, hermosos y alegres. Lo que más les gustaba era jugar , disfrutaban de la libertad de una pelota, que hecha del jugo del árbol de la goma, se elevaba, bajaba, rebotaba, volvía a subir, era imprevisible y de ahí la alegría de buscarla, seguir sus caminos, el universo era fiesta cuando entraba limpiamente por los aros de piedra, la pelota giraba de este a oeste , iba y volvía siguiendo al sol, los cuerpos se hermanaban con la pelota sol. Esto enojó a los Amos de debajo del mundo, los señores de Xibalba, dueños de la muerte, “¿Qué hacen sobre la tierra? ¿Quién la hace temblar? ¿Quién hace tal batahola? Que se envíe a buscarlos, traedlos aquí. Verdaderamente, no somos obedecidos por ellos: no hay obediencia, no hay respeto”. Los señores de la muerte convocaron a un consejo, estuvieron todos: Tullidos, Abscesos, Ictericia, Huesos, Cráneos, Traición, Infortunio, Gavilán de sangre, Opresión. Se sabe que los dioses viven de la sangre de los hombres y los Señores de la Muerte quisieron la vida de los que jugaban, con esa sangre embellecerían sus feos, descarnados rostros. Llamaron a sus mensajeros, los búhos: Flecha, Gigante, el de la espalda de fuego y Cabeza. “Que vengan a jugar a la pelota con nosotros, tienen hermosas bocas” dijeron, mandaron.

El mensaje llegó a Supremo Maestro Mago y Principal Maestro Mago que partieron rápidamente guiados por los mensajeros búhos. Descendieron al camino que lleva a Xibalbá, de pendientes muy en declive y llegaron al borde de los ríos encantados, al Barranco Cantante Resonante, pasaron por muchísimos arboles espinosos, cruzaron por el Rio de la Sangre y quedaron por fin en el cruce de cuatro caminos, Rojo, Blanco, Negro y Amarillo. Fue ahí su primer error eligieron un camino equivocado. Cuando llegaron por fin a Xibalba, los señores de la muerte habían fabricado unos maniquís de madera y los habían vestido lujosamente, los hermanos los confundieron con Supremo Muerto y Principal Muerto por eso los saludaron con respeto, ante las risas, sin risa del gobierno de la muerte, que se sentía victorioso. “Siéntense están cansados” les dijeron pero el asiento de piedra estaba ardiendo de caliente y los hermanos se quemaron y los reyes de los muertos vuelta a reír. “Ahora irán a su habitación a descansar, tendrán pipa y tabaco podrán fumarlos pero a la mañana lo devolverán sin gastarlo” el tabaco se consumió, las pipas se quemaron y no pasaron la prueba. Los señores de la muerte habían ganado y triunfantes preguntaron “¿Dónde está el tabaco, dónde está la pipa, que les llevaron ayer noche?”, “Los acabamos, oh jefes”. “Muy bien. Ahora acabaremos vuestros días, moriréis; seréis perdidos, seréis cortados; aquí vuestra faz será escondida; seréis sacrificados”. Se les sacrificó, se les enterró en el Juego de Pelota de los Sacrificios. Se cortó la cabeza de Supremo Maestro Mago y se la puso en un árbol muerto pero en seguida este revivió y dio frutos, la muerte pese a todos sus trucos no había triunfado del todo.

Última modificación: 16 de julio de 2017 a las 10:35