Agencia
Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

1942 - 2019

Miguel, Para la Libertad

(Por Oscar Castelnovo/ APL) Desde el preciso momento en se creó la Agencia Para la Libertad, primero anticarcelaria y luego combatiente contra toda cultura represiva, elegimos entre los símbolos que la identificarían una foto del poeta Miguel Hernández leyendo una proclama durante la mal llamada “Guerra Civil Española”. El otro símbolo que nos representa es la tapa del libro “Intensidades de Mujer”, en reconocimiento a las chicas que luchan, aman, escriben y mueren asesinadas en la Cárcel de Mujeres de Ezeiza en Buenos Aires. También tomamos de él, nuestro nombre: “Para la Libertad”. Porque para ella vivimos y por ella batallamos cada día.

La convicción de Miguel hizo que se alistara en el 5º Regimiento Republicano de Zapadores, donde arengaba a sus compañerxs en el frente. El fascismo lo encarcelará y tras las rejas lo dejó la vida un 28 de marzo de 1942, a los 32 años, en un celda mugrienta y húmeda.

Miguel fue autodidacta ya que su padre lo obligó a cuidar cabras en lugar de enviarlo a la escuela. Sobre los pastos y escondido tras un árbol escribía Miguel y su clandestino cuaderno fue devorado, en más de una ocasión, por los animalitos que protegía. Su progenitor no lo visitó en la cárcel y dijo que su hijo murió “porque se lo merecía”.

Tras los barrotes escribió, por caso, “Nanas de cebolla”, cuando su mujer esperaba un hijo y la pobreza los alimentaba, esencialmente, con esa hortaliza. Su producción fue enorme y no dejó de escribir hasta horas antes de su partida para rabia de sus verdugos.

La poesía de Miguel conmovió a luchadorxs de España, América Latina y todo el planeta que supo valorarlo en distintas lenguas. Hoy compartimos “El niño yuntero”, musicalizado y entonado por Joan Manuel Serrat, quizá el mejor texto que se haya escrito sobre la niñez sojuzgada; porque Miguel hablaba de sí mismo cuando lo escribió y porque el sistema oprobioso hoy condena a nuetrxs pibxs del pobrerío a un mundo disvalioso que vamos a derribar.

Con Miguel se hace palpable que quienes mueren luchando permanecen en nosotrxs. Porque a 77 años de su partida, su alma vive en las nuestras y su verso agita nuestro corazón cada jornada: ¡Gracias por tanto Miguel Hernández!
https://www.youtube.com/watch?v=YW-XQVP5mO4

“EL NIÑO YUNTERO”

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja y ya encallecida.

empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta,
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

contar sus años no sabe
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvias y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente,
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

Quién salvará a ese chiquillo
menor que un grano de avena?
de dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

Última modificación: 29 de marzo de 2019 a las 07:21