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Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

Oscar Castelnovo

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13/10/2018

icon Lorena, la guerrera

(Por Oscar Castelnovo/ APL)Por iniciativa de Lorena Galeano, docente de Historia y vicerrectora de Escuela de Educación Secundaria Nº 26 de Wilde, alumnos de ese establecimiento analizarán el cuento del género fantástico “Martínez” con el que obtuve el Primer Premio Clarín de Cuentos, en 2008. La bibliotecaria del cole se los leerá y lxs pibxs realizarán distintos abordajes con la profe de Literatura. NO HABÍA TENIDO TAN ALTO HONOR CON ESTE TEXTO NI CON NINGÚN OTRO. El que se lea en las escuelas es el “sueño del pibe”. Sobradamente cumplido.

Cabe destacar, que conocí a Lorena en ocasión de realizarse en ese colegio una jornada que reunió en un intercambio con los chicx a Alberto y Leo Santillán, papá y hermano de Darío, respectivamente; “Tota”, Madre de Plaza de Mayo de Avellaneda; Inés Alderete, mamá de Marcos Acuña, fusilado por la política estatal de fácil, Karina Lamagna, hermana de Diego, asesinado el 20 de diciembre de 2001; y yo, entre otros. Más de un centenar de jóvenes acudieron a la cita y ahora siguen con las propuestas, tan valiosas, que genera la escuela. ´

Es decir, el cuerpo docente de la 26 no reproduce los valores del sistema, los custiona y construye miradas hacia otras alternativas. Tuve un diálogo con los pibxs luego de la charla del pasado 18 de setiembre. Los escuché atentamente. No dicen boludeces: Piensan, proponen, cuestionan. Son irreverentes. Tal y como debe ser. Me trataron de igual a igual: “che”, “vos”, “mirá”, con lo que me sentí en mi salsa.

Todo resulta singular en este colegio, que funciona en la sede de un club y más bien parece un organismo de derechos humanos, desacartonado, con convicciones en movimiento, debates calientes, genocidas señalados, mates y bizcochitos de grasa junto a los rostros de Santiago y del Che compartiendo con nosotros.
Por su parte, Lorena es una docente que impacta por su fortaleza y, aún en circunstancias difíciles -recientemente partió su madre -, siempre saca de su magia frases lúcidas, proyectos para lxs pibxs, trabaja hasta agotarse para volver a empezar con más fuerza todavía. Y todo lo hace con una alegría que desborda. Contagia.
Ni la adversidad, ni la puja con María Eugenia Vidal por un salario digno para los docentes que sufren amenazas, torturas o son despanzurrados por el aire porque una garrafa “atada con alambre” puede explotar en cualquier en cualquier escuela de nuestro país, detienen la lucha de Lorena. Es una guerrera. Lo exhiben, sin esfuerzo, sus intensidades de mujer.

Por ello, este reconocimiento de la Agencia Para la Libertad a ella y todxs los compas de la EES 26, enclavada en el conflictivo territorio del conurbano bonaerense, bastión de la exclusión y la pobreza. Y, claro está, trinchera de la rebeldía en resistencia . Su lucha es nuestra lucha. Gracias por tanto.

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23/09/2018

icon ¿Cuando se corona una derrota popular ?

(Por Oscar Castelnovo/APL)Una derrota popular se corona cuando las clases y sectores dominados aplauden y asumen como propios los valores de la clase hegemónica. Es decir, hay una sustitución de valores en la catástrofe axiológica, cultural. Por caso, hoy vale más la cartera de la dama, el bolsillo del caballero o el celular de ambos, que la vida humana. Sobran los ejemplos, pero no puedo quitarme del alma el rostro desgarrado de Lorena Torres, mamá de David Moreira (18).

Según afirmaron, en marzo de 2015, David robó una cartera. Iba con otro pibe en una moto. Entonces, unos 50 “buenos vecinos” del barrio Azcuénaga, Rosario, lo lincharon y a patadas esparcieron su masa encefálica por el asfalto (literalmente). El pibe que iba en la moto con David se entregó a la policía y fue condenado. Sin embargo, ni uno solo de los vecinos del barrio Azcuénaga asumió su responsabilidad en el crimen. De acuerdo al Código Penal Para Pobres, robar una cartera comporta una pena de uno a seis años. Matar con alevosía es castigado con prision perpetua.
Me quedé con inmensas ganas de estrujar en un abrazo a Lorena Torres, pero lo intentaré cuando vaya a Rosario. Quiero tomar mate con ella, extensamente. Es una de mis deudas pendientes.

La derrota axiológica es tan grande que, recientemente, un carnicero que persiguió y asesinó a un joven que le había robado, cuando ya no representaba ningún peligro para nadie, fue declarado inocente por un juzgado popular. Se trata de Oyarzún, quien ya cerró el negocio pero será carnicero por siempre.
Esa es la derrota que estamos viviendo. No se trata sólo del Gobierno y las fuerzas de Seguridad. Una buena parte del pueblo presta, entusiasta, su consenso al genocidio encubierto. Y es ahí, en el plano cultural, axiológico, donde debemos dar la batalla especialmente contra el “sentido común” con que los medios formatean el modo de ver y filosofar.
Por suerte, algunxs resistimos contra viento y marea. La derrotas no tienen por qué ser definitivas. Y aún hechos mierda, no hay que desanimarse. Pensemos que fueron cuantiosas las derrotas que sufrieron las rebeliones de esclavos, antes de que Espartaco doblegara al Imperio Romano y se convirtiera en un símbolo en la lucha por la libertad humana.

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