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Periodismo de Intervención social

DOBLE GATILLO FÁCIL A JUICIO EN LA PLATA

Un agente del grupo Halcón será juzgado por el asesinato de 2 jóvenes

(Por Hijos La Plata)En febrero de 2014 el agente Cristian Daniel Duarte asesinó con su arma reglamentaria a Ismael Perusatto y Mauricio Andrada. Quiso hacer pasar el caso como “legítima defensa” ante un robo. La justicia penal platense determinó que el caso se discutirá en juicio oral en febrero de 2018. Duarte llegará en libertad al debate y activo en la fuerza. El Tribunal Criminal Nº3 de La Plata, integrado por Andrés Vitali, Ernesto Domenech y Santiago Paolini fijó fecha de inicio para el debate que juzgará al policía bonaerense Cristian Daniel Duarte por los homicidios de Mauricio Andrada e Ismael Perusatto, en un hecho ocurrido el 12 de febrero de 2014 en calle 71 entre 23 y 24. Convoca a acompañar las audiencias: COLECTIVO CONTRA EL GATILLO FÁCIL:Familiares y amigxs de Omar Cigarán, Mauricio Andrada y Andrés Nuñez, Ceprodh, COB La Brecha, Correpi La Plata, Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, HIJOS La Plata, Juventud Guevarista, La Retaguardia, Unión por los DDHH, Patria Grande, Surcos.

GAtillo

Duarte irá a juicio en febrero de 2018, por haber disparado sobre Ismael “Beiby” Perussatto (de 20 años) y sobre Mauricio Andrada (de 17 años), en un supuesto “arrebato” que hasta ahora no ha sido probado. El Halcón sacó su arma reglamentaria y, en lo que intenta hacer pasar como legítima defensa frente a un robo violento, gatilló cuatro veces contra los jóvenes, según lo muestran las 4 vainas servidas de 9mm pericias realizadas en el lugar del hecho.

Perusatto recibió un disparo por la espalda y murió momentos después intentando alejarse sobre la moto en que se desplazaban, mientras que Andrada estuvo 40 días luchando por su vida con un tiro en la columna que le ingresó por la axila. Falleció el 17 de marzo de 2014 en el Hospital San Juan de Dios.

El agente del grupo Halcón está acusado de “doble homicidio en ocasión de robo” y sin embargo sigue activo en la fuerza. Hace poco, y en etapa de instrucción de la causa, sus letrados denunciaron que habría sufrido otro episodio de intento de robo en el que debió volver a usar su arma. Si bien hoy el expediente por el doble homicidio está avanzado, la causa inició de la peor manera: a 9 meses del hecho el Juez de Garantías Nº 1 de La Plata, Federico Atencio, creyó la versión de Duarte y dispuso su sobreseimiento. Observando más al imputado que a las pericias, Atencio argumentó en extenso sobre las prerrogativas de la legítima defensa, para terminar afirmando que Duarte actuó con “racionalidad indiscutible” frente a una agresión ilegítima, y que en todo caso cometió una defensa putativa, es decir considerada legítima sin serlo, pero que “la nocturnidad, la alteración de su ánimo y el temor por las consecuencias fatales” justifican a Duarte y definen al hecho de matar a dos personas como un “error esencial, decisivo y excusable”. Con esto parecía que todo quedaba allí. Pero el fiscal Marcelo Romero y la mamá de Mauricio como particular damnificada apelaron la decisión. Duarte había dicho en indagatoria frente a Romero que sufrió golpes en el suelo y que para defenderse utilizó la técnica de “doble tap”, es decir levantarse y realizar 2 disparos a zonas no vitales para anular la amenaza sin matar. La pericia que ilustra esta nota muestra en parte que disparó avanzando, en 4 oportunidades, a zonas vitales y en distintas posiciones, es decir con la situación ya controlada.

Ante esta evidencia, la Sala I de la Cámara de Apelaciones y Garantías en lo Penal, presidida por Raúl Dalto, revocó el sobreseimiento y dispuso la elevación a juicio. A su vez la a Comisión Provincial por la Memoria presentó un informe sobre el caso pidiendo que se garantice el acceso a la verdad y se produzca un debate pleno. En las últimas actuaciones de la causa, el fiscal Romero afirmó que “la versión brindada por el imputado no es conteste con las conclusiones periciales arribadas”. Esas dudas llegan incluso a las afirmaciones del principal testigo del hecho, Rodolfo Galeano, un taxista y ex policía cuyo vehículo fue baleado por Duarte e intentó corroborar la versión del Halcón, y cuyos dichos según Romero “no resultan en un todo coincidente”.

Aun así, el asesino Duarte sigue libre, portando arma y escalando posiciones en la fuerza. En abril de 2015 el Ministerio de Seguridad informó el ascenso del teniente Duarte, clase 1974 y legajo 158.459, a teniente primero. El dato figura en el Boletín Informativo N°17/15 del ministerio, y en una tanda de re-escalafonamiento afirma en general que el personal ascendido “reúne las condiciones de idoneidad necesarias, el perfil profesional y funcional, destacándose por el compromiso en el ejercicio de sus funciones”.

Esta burla a los familiares de Mauricio e Ismael intenta justificarse en la excusa de que no hay nada que impida ascender a Duarte porque “han tomado intervención de su competencia las Juntas de Calificaciones correspondientes, la Auditoría General de Asuntos Internos y la Dirección de Personal”. Y más allá de que su carrera se decida en un proceso interno administrativo, la voluntad de mantener dentro de la fuerza a policías acusados de homicidio de jóvenes pobres, y ascenderlos como si nunca hubieran tenido una mancha en su historial, fue una decisión política habitual para el gobernador Daniel Scioli y el ministro Alejandro Granados.

De hecho Duarte no es cualquier vigilante de escritorio. Es integrante de un cuerpo de elite de la bonaerense, el Grupo Halcón, con capacitación específica de tiro, negociación en toma de rehenes, manejo de situaciones de crisis, perímetros de seguridad y custodias especiales.Sobre esta división la propia policía informa que del total de postulantes de ingreso, el 40% califica para iniciar el curso y solo el 10% lo finaliza. Duarte es uno de esos privilegiados que, además de ser defendido por el equipo de abogados del ministerio de Seguridad, con 1 metro 80 de estatura y más de 90 kilos de músculo intenta hacer creer que fue doblegado por un escuálido joven de 17 años y que no le quedó otra que asesinarlo, igual que a su compañero que los miraba desde la moto.

Este no es un caso aislado, porque ya son más de 4.700 las personas asesinadas por el aparato represivo del Estado desde 1983 a la fecha, en sus distintas modalidades de “gatillo fácil”, torturas y asesinatos en sede policial o penitenciaria. Como Mauricio e Ismael, la mayoría son jóvenes pobres de entre 15 y 25 años. Y eso no es una casualidad, sino una política de Estado.

Estos 2 años de lucha no fueron fáciles para la familia de Mauricio, pero hemos estado al lado de su mamá en el reclamo de justicia.

Convocamos a todas las organizaciones a acompañarnos una vez más en las futuras audiencias del juicio, porque sabemos que cuando el imputado viste uniforme policial la presencia popular hace la diferencia en los fallos de la justicia.

Seguimos exigiendo:

- JUSTICIA POR MAURICIO ANDRADA, ISMAEL PERUSATTO Y POR TODOS LXS PIBXS ASESINADXS POR LA POLICÍA.

- APARTAMIENTO DE LA FUERZA YA AL POLICIA CRISITAN DANIEL DUARTE.

-BASTA DE GATILLOCIL.

-NI UNX PIBX MENOS.

COLECTIVO CONTRA EL GATILLO FÁCIL:
Familiares y amigxs de Omar Cigarán, Mauricio Andrada y Andrés Nuñez, Ceprodh, COB La Brecha, Correpi La Plata, Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional, HIJOS La Plata, Juventud Guevarista, La Retaguardia, Unión por los DDHH, Patria Grande, Surcos.