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Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

Taller de canto libre con caja: “Para darle canto a la vida, para perder el miedo a escucharse”

(APL)El Encuentro se realizará el martes 15 de noviembre en Rojas 1742 Caba, a las 19 horas, y propone un acercamiento vivencial, práctico, sensitivo y profundo al canto antiguo de los pueblos del noroeste. El Taller estará a cargo de la música mapuche Barbara Taboada y se abordarán cuestiones técnicas, ornamentales, para comprender las diferencias estilísticas regionales; pero por sobre todo el objetivo, es dar rienda suelta a lo que cada quien lleva y trae consigo, desconociéndolo muchas veces, a causa del enmascaramiento estético eurocentrista. En este sentido el encuentro propone la búsqueda de la libertad, no se buscará copiar, sino empezar a desandar un camino identitario viciado. El encuentro es abierto a músicos, no músicos, cantantes, amateurs, curiosos, miedosos… jóvenes, adultos… a personas con o sin conocimientos previos. La inversión de 200 pesos.

Última modificación: 10 de noviembre de 2016 a las 17:22
JUICIO OPERATIVO INDEPENDENCIA:

Los militares primero secuestraron a su padre, después a su bebé

Estela del Valle Gómez declaró ayer en el megajuicio “Operativo Independencia”. Dijo que primero fue golpeado y secuestrado su padre, un obrero azucarero, frente a sus ojos, los de su madre y hermanitos, y que un año después, siendo una adolescente y estando embarazada, un suboficial del ejército la coaccionó para que se fuera a vivir con él, amenazándola con quitarle el bebé si no accedía a sus requerimientos. La llevó a parir a Rosario de la Frontera, Salta, donde dio a luz, tras lo cual no volvió a ver al bebé. La tragedia se inició el 13 de enero de 1976 cuando su padre, Miguel Ángel Gómez, un trabajador del ingenio Concepción a quien apodaban “Canaro”, fue secuestrado en su casa, en La Banda del Río Salí, donde vivía con su esposa Eva Victoria López y sus cuatro hijos. (Fuente: Agencia de Noticias Derechos Humanos)

OI

En 1977 Estela, que en ese momento tenía 15 años, quedó embarazada y se fue a vivir con una tía al pueblito tucumano de El Palomar, donde volvió a sufrir el accionar de los represores.

Un suboficial del Ejército que se identificó como Mario Rodríguez le propuso criar a su hijo con la condición de que se fuera a vivir con él a su domicilio y, aunque ella en un primer momento se negó, finalmente aceptó porque el hombre le prometió que no se lo iba a quitar.
“Me llevó a Mendoza y después a Rosario de la Frontera donde tuve mi bebé”, recordó la mujer, quien tras el parto no volvió a ver a su hijo, al que sigue buscando luego de radicar una denuncia en la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI). Fuente: