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ROSARIO

Valentín Reales:Un ausente que reclama presencia.

(Por Daniel Papalardo para la Comisión Antirrepresiva y por los Derechos Humanos) Ayer las calles, se poblaron, mucha familia, mucho color, mucho nunca más, sin embargo, esto de aquí, esto del hoy, estos ultrajes, tuvieron espacio marginal. Sería bueno que así no fuera. Sería bueno que aprendiéramos de otros tiempos, donde lo actual apremia y la historia enseña, pero no se vive en ella , ni de ella. Sería bueno, que una marcha que colme monumentos pregunte, exija y se lleve puesto al sistema que desaparece niños y jóvenes de nuestros barrios , que les niega existencia digna y que los encarcela para luego enviarlos quemados y ahumados a un hospital. Sería bueno que alguien escribiera una carta por ellos, y por todos los explotados. Pero que no se lea 40 años después. Sino que como papel al viento, generara hoy el huracán que remueva la miseria.

Valentín

Poco después de las 20 del martes 15 de noviembre Valentín Ezequiel Reales, de 15 años, salió de una casa de Cabín 9 para hacer un mandado. Se despidió de los suyos con un “ahora vuelvo” y desde ese momento nadie de su entorno lo vio otra vez. El Comité contra la Desaparición Forzada de Naciones Unidas conminó al estado argentino a enviarle información sobre Valentín Ezequiel Reales El Comité requiere al Estado parte tomar todas las medidas necesarias para localizar y proteger al niño”. Valentín y “en caso de que el paradero del niño Valentín Ezequiel Reales no pueda ser confirmado, asegurar la adopción de una estrategia integral y exhaustiva para su búsqueda
Valentin Ezequiel Reales habría sido detenido en varias ocasiones desde abril de 2016 en razón de su alegado involucramiento con alguna de las bandas de narcotráfico supuestamente manejadas por la policía de Santa Fe. Con ocasión de estas detenciones, habría sido trasladado a la sede de la comisaría 19, cercana a su domicilio. También. Durante esas detenciones, el niño Valentín Ezequiel Reales denunció con prueba suficiente, haber sido víctima de torturas , y apremios ilegales . HASTA HOY NADA SE SABE . HASTA HOY EL SILENCIO Y LA AUSENCIA HACEN ANALOGIA CON LA DICTADURA. HABEAS CORPUS NEGATIVO COMO EN AQUEL ENTONCES.
Mientras tanto, en otro punto de la ciudad un adolescente que estaba alojado en el Irar pelea por su vida en el Hospital Eva Perón de Granadero Baigorria por Pelea en todo el sentido del término, porque esto no es otra cosa que un capítulo más en su existencia vulnerable, que agrega ahora un deterioro físico a su niñez malformada y alejada de los proclamados derechos. Es oriundo de Cabín 9 y está internado en ese hospital por desde el 7 de marzo por la noche.
Dice la autoridad pública, que el adolescente se quemó e inhaló monóxido de carbono cuando por circunstancias aún no esclarecidas se prendió fuego un colchón .Por razones que también se desconocen, los guardias tardaron en llegar a abrir la puerta de la celda. El chico no fue atendido por un médico porque en el Irar no había, así que fue una enfermera quien lo auxilió. Llegó con graves trastornos respiratorios al hospital, donde tuvieron que practicarle una traqueotomía.Dos días después de que el chico estuviera internado, se le dio aviso a un defensor, es decir un asesor de Menores. Si bien en la noche del 7 de marzo avisaron al secretario del Juzgado de Menores, la versión que contaron dista de lo que ocurrió y recién un día después fue anoticiado el juez. Tres días después recién fue informada la Fiscalía.
Ayer las calles, se poblaron, mucha familia, mucho color, mucho nunca màs, sin embargo, esto de aquí, esto del hoy, estos ultrajes, tuvieron espacio marginal. Sería bueno que así no fuera. Sería bueno que aprendiéramos de otros tiempos, donde lo actual apremia y la historia enseña, pero no se vive en ella , ni de ella. Sería bueno, que una marcha que colme monumentos pregunte, exija y se lleve puesto al sistema que desaparece niños y jovenes de nuestros barrios , que les niega existencia digna y que los encarcela para luego enviarlos quemados y ahumados a un hospital.
Sería bueno que alguien escribiera una carta por ellos, y por todos los explotados. Pero que no se lea 40 años después. Sino que como papel al viento, generara hoy el huracán que remueva la miseria.