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Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

RICARDO ALBERTO FRANK 1957- 20 DE MAYO-2017 - DETENIDO- DESAPARECIDO DESDE EL 10/11/1978 VISTO EN LA ESMA

¡Riki: Presente!

20 de mayo. Hoy Ricardo, Riki para los más íntimos, cumpliría 60 años!! A más de 38 años de su desaparición cada uno de nosotros lo recuerda con la imagen que lleve de él. Y en esa imaginación, lo pensamos y lo recreamos con sus aciertos y sus desaciertos, con sus miedos y sus compromisos, con su militancia y sus amores… Gusto de reunirme con sus amigos de siempre, los que cuentan una y otra vez anécdotas , aventuras, desventuras, viajes, travesuras de adolescentes que, recreadas tantos años después suenan a muy lejanas pero que lo traen y lo acercan como bien lo dice la canción con “la emoción apretando por dentro”.

Riki

Inolvidable. Su figura junto a la de los 30000 fue creciendo , su nombre recordado en diferentes actividades tanto en nuestra ciudad como en Buenos Aires y el mundo entero, donde se reclama JUSTICIA por las víctimas del genocidio perpetrado en nuestro paìs.

Sorprendidos por el fallo de la corte del 2 × 1 demostramos en las calles miles y miles de personas que NO PERDONAMOS, NO OLVIDAMOS Y NO NOS RECONCILIAMOS.
Recurriendo a los números que tanto gustan a nuestros gobernantes, vemos:11 años de juicios, 3 presidentes, 712 genocidas procesados en casi 600 centros clandestinos de detención con el 40% en arresto domiciliario, hoy debemos ocuparlas calles con nuestro objetivo de siempre: CARCEL COMUN PERPETUA Y EFECTOVA a todos los genocidas, JUSTICIA POR TODOS LOS COMPAÑEROS!!

Los genocidas te llevaron, el recuerdo y compromiso de todos por Memoria Verdad y Justicia te hace ¡¡¡PRESENTE!!!

HERMANO TE ABRAZO!!

HASTA LA VICTORIA SIEMPRE!!

EN CÓRDOBA

Asesinaron a compañera querellante en juicio de lesa humanidad

Elsa Marta Sosa de Fagetti, testigo y querellante en el juicio por crímenes de lesa humanidad de San Rafael, Mendoza, fue asesinada ayer en su casa de Córdoba, donde vivía. Su hijo, Javier Fagetti, referente de H.I.J.O.S. en esa ciudad, viajó esta madrugada desde General Alvear, donde vive, ya enterado de la dolorosa situación. Según pudo saber La Retaguardia, su madre habría aparecido con algunas señales que podrían entenderse como parte de la metodología de aquellos años. De todos modos, por ahora hay más dudas que certezas, sobre todo porque la Policía Federal y la Policía de Córdoba han caratulado la causa como si hubiese sido una muerte tras un robo. (Por Fernando Tebele para La Retaguardia)

Marta

Algunas fuentes han declarado a La Retaguardia que tanto la Policía Federal como la de la provincia de Córdoba, donde ocurrió el hecho, ya caratularon el hecho como homicidio ocurrido en ocasión de robo, pero además solicitaron desvincularlo de cualquier relación con la calidad de testigo-querellante de Sosa de Fagetti, lo que no deja de llamar la atención, ya que es de suponer que cuando se investiga un asesinato cabe tener en cuenta como posibles homicidas a quiénes podrían querer que la víctima sea asesinada; pero quizá veamos demasiadas series.
Los organismos de derechos humanos locales están reunidos al momento de esta nota para tratar de consensuar un modo de comunicar la noticia, que los ha conmocionado cerca del cierre del juicio.

En una nota publicada en noviembre del año pasado, La Retaguardia cerró una entrevista con la co-presidenta de la APDH de Mendoza, Victoria González, definiendo algunas características de San Rafael en las que cualquier persona consultada, viva allí o no, coincide: “Los integrantes de organismos de derechos humanos incluso hoy viven situaciones complejas como el hecho de que se tapen pintadas, se rompan monumentos y placas de homenajes a las víctimas, además de recibir permanentes amenazas”, decíamos allí, haciendo no más que un análisis que se desprende de la sucesión de hechos relatados. Lejos de de imaginar una situación como la que podría ser un asesinato por la calidad de testigo-querellante, posibilidad cierta pero aún no certera en el caso de Sosa de Fagetti, esa definición acerca de “una ciudad muy conservadora”, donde los lugares de tortura, de tanto consenso social que había, ni siquiera funcionaban en lugares escondidos, suman más a dudas o certezas al asunto, según de qué modo se lo vea.
Si algo nos ha enseñado el caso de la testigo-querellante de Santa Fé, Silvia Suppo, es que si la policía se apura en asegurar que fue un robo, sin dejar lugar a ninguna duda, quizá sea razón suficiente para comenzar a entender qué pudo haber sucedido.