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Periodismo de Intervención social

DIPUTADOS APROBÓ LA REFORMA A LA LEY 24660 -MACRISMO, KIRCHNERISMO Y MASSISMO VOTARON UNA LEY ABERRANTE CONTRA LOS POBRES POR OPORTUNISMO ELECTORAL Y PARA ACCEDER A DIVIDENDOS SOBRE LA SANGRE DE LOS MÁS VULNERABLES

En el mismo lodo todos revolcaos

(APL)La Ley que impedirá la salidas transitorias, condicional y asistida, entre otras, a la inmensa mayoría de lxs presxs no solo no dará ningún beneficio con relación a la llamada “inseguridad”, sino que multiplicará el delito en las calles y la devastación de la entidad humana en la las cárceles. Así lo evidencian, de modo contundente, los resultados de las mal llamadas leyes Blumberg que endurecieron las penas en 2004. Cómo se sabe, Blumberg es ex ingeniero y no legislador, en aquel año había mayoría kirchnerista en ambas Cámaras o sea que son “leyes kirchner” y constituyeron el antecedente electoralero que hoy renueva sus miserias. También la experiencia internacional revela lo inservible del punitivismo: Estados Unidos ostenta el mayor número de prisioneros, junto al férreo manodurismo y, al mismo tiempo, el más alto índice de delitos. La mayoría de los presos en nuestro país está en el encierro por ataque a la propiedad privada y en el caso de las mujeres por minitráfico de drogas: Dos claros hechos vinculados a la pobreza y a la supervivencia en la exclusión. Esa inmensa mayoría de privados de libertad quedarán “sepultados” y no podrán ir armando el entramado de vínculos para cuando finalice su condena. Los que no salgan de prisión muertos, en una bolsa negra; lo harán con un bestial grado de resentimiento que las torturas y el verdugueo y la humillación saben construir intramuros. La Ley se aprobó contra la voluntad de juristas especializados, organismos de Derechos Humanos y el Colectivo NiUnaMenos, entre una multitud de organizaciones populares. La Ley se enmarca en la construcción de cárceles privadas que impulsa el gobierno de la plutocracia y también “sepultará” a lxs que luchan.

Ley Sepultura

Así, el brutal femicidio de Micaela García, cuyo calvario fue usado, manoseado y manipulado por los, dizque, representantes del pueblo, medios de comunicación y mercenarios que se autodenominan periodistas, no sirvió para reflexionar sobre políticas públicas que eviten los femicidios, sino para aumentarlos. ¿Qué sería de los ingresos que reciben las empresas periodísticas por pauta publicitaria sin el rating que proporciona cada hecho violento difundido una y otra vez, cada femicidio tratado con el máximo morbo posible? Por caso, luego de que la joven Wanda Taddei muriera incendiada por su pareja, un centenar de mujeres sucumbieron de la misma manera. El mecanismo reproductor del pésimo tratamiento mediático que no cesa en su ambición de lucro salta a ojos vista.
Cómo se sabe, Micaela García era militante del Movimiento Evita, cabe destacar la actitud de Araceli Ferreyra, diputada de esa organización, quien no se prestó al oportunismo. También rechazaron el proyecto Pablo López, Soledad Sosa, Juan Carlos Giordano, Nathalia González, del Frente de Izquierda; Alcira Argumedo (Proyecto Sur); Julio Raffo (Diálogo y Trabajo) y Jorge Taboada (Chubut Somos Todos).
Por su parte, el líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, cuyo gran merito en la vida política es haber heredado el apellido y la fortuna que su padre, votó a favor. Asimismo, Ricardo Alfonsín, quien brindó el gran aporte a la ciencia política por vía genética, dado el parecido físico con su progenitor, también apoyó el engendro que, en realidad, fue creado por el radical-fascista Luis Petri y en su provincia, Mendoza, causó estragos desde su aprobación en 2012.
Esta es la casta política que será responsable del dolor del pueblo cuya extensión centuplicaron a corto plazo para no perder votos por derecha ni estar ausentes a la hora que se repartan los negocios que se vienen con las cárceles privadas, porque no les es suficientes con lo recaudado con las estatales. La actitud de estos, dizque, representantes del pueblo, revive a la década infame, aunque no hubo solo una en la Argentina. La presente, como las otras, repugna por los sufrimientos del pueblo que es la base esencial de la próspera calaña política que hoy timonea el despojo con total impunidad.