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Periodismo de Intervención social

Impunidad sobre la Masacre de Magdalena: Fraternidad inquebrantable entre la familia penitenciaria y la familia judicial

(APL) Con carátúlas embusteras que preanunciaban la impunidad de los masacradores, tales como “homicidio culposo” (sin intención); “abandono de persona seguido de lesiones y muerte” y no exterminio planificado y perpetrado, fueron condenados con infinita indulgencia solo tres de los asesinos. Se trata del entonces director de la cárcel, Daniel Tejeda, el jefe de turno, Héctor Fernández y el agente Rubén Montes de Oca. Otros 14 imputados fueron absueltos. Las penas impuestas, todas benévolas, se conocerán el 9 de marzo próximo. Como se recordará, en octubre de 2005, 33 presos fueron asesinados por el Servicio Penitenciario Bonaerense en la Unidad 28 de Magdalena, tras un incendio donde los miembros del SPB alevosamente decidieron la muerte de los detenidos al disparar con munición antitumulto a los seres humanos que pudieron haber escapado del monóxido o las llamas, impidiéndoles así la salida. Jamás realizaron ni la más mínima tarea de rescate y negaron toda asistencia a quienes sucumbían. La mayoría eran jóvenes menores de 26 años. La red de cañerías contra incendio nunca funcionó porque las bombas de agua carecían de conexión eléctrica, los guardias penitenciarios no abrieron la puerta de emergencia y no funcionaban la mitad de los 55 extinguidores para fuego. Se trató de a peor masacre en la historia del Servicio Penitenciario en la Argentina y hoy fue cubierta de impunidad por el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 5 de La Plata, para que continúen funcionando, sin escollos, los campos de concentración Siglo XXI de la Argentina capitalista. (Ampliaremos)

Última modificación: 9 de febrero de 2018 a las 19:55