Agencia
Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

422

ESCRACHE A LA CASA DE MADRID EN BUENOS AIRES

No enjuiciar a Askapena, libertad a los presos políticos vascos

En el marco de la solidaridad internacional con los presos políticos del mundo y en las jornadas del 24 de marzo (fecha del golpe dictatorial en la Argentina) hasta el 17 de abril establecido entre varias organizaciones de distintos países como el DÍA INTERNACIONAL DEL PRESO POLITICO, nuestra organización CONVOCATORIA SEGUNDA INDEPENDENCIA y los compañeros de las organizaciones del Frente de Resistencia Nacional y del Bloque Piquetero Nacional llevamos a cabo un escrache a la Casa de Madrid en la Ciudad de Buenos Aires, recientemente. Cientos de compañeras y compañeros confluyeron con pancartas reclamando la libertad de los presos y presas vascas y el no enjuiciamiento a la organización vasca de solidaridad internacional ASKAPENA. Se efectuaron pintadas en todo el frente del local español mientras se agitaban las ikurriñas y banderas argentinas.

Escrache Casa de Madrid en Buenos Aires

Entre CONVOCATORIA SEGUNDA INDEPENDENCIA y ASKAPENA se forjó un sólido vínculo de solidaridad y afecto que se mantiene inquebrantable con el calor de las luchas que cada uno lleva en su país.

Desde Euskal Herría a la Argentina ASKAPENA ha enviado decenas de jóvenes durante más de diez años, quienes ha sido recibidos y acompañamos por las compañeras y compañeros de nuestra organización. Muchos recorrieron miles de kilómetros en Argentina compartiendo con nosotros experiencias de lucha y sacrificio. Las banderas de ASKAPENA flamearon en los desiertos y valles del Sur, en las poblaciones de los pueblos originarios, en las fábricas recuperadas, en las ceremonias de la Pacha Mama del noroeste, en las riberas de los ríos Paraná y Uruguay.
Las Ikurriñas y las banderas de Exterat aún permanecen en cada casa, o en cada local donde nos las regalaron.
España cree que persiguiendo a ASKAPENA podrá frenar la solidaridad de las organizaciones y de los Pueblos, eso es imposible.
Reclamamos la libertad de todos los presos políticos vascos y vascas y el reagrupamiento de esos prisioneros que sufren en las cárceles españolas y francesas en su propio territorio: EUSKAL HERRIA.

Se efectuaron pintadas en todo el frente del local español mientras se agitaban las ikurriñas y banderas argentinas.
Entre CONVOCATORIA SEGUNDA INDEPENDENCIA y ASKAPENA se forjó un sólido vínculo de solidaridad y afecto que se mantiene inquebrantable con el calor de las luchas que cada uno lleva en su país.
Desde Euskal Herría a la Argentina ASKAPENA ha enviado decenas de jóvenes durante mas de diez años, quienes ha sido recibidos y acompañamos por las compañeras y compañeros de nuestra organización. Muchos recorrieron miles de kilómetros en Argentina compartiendo con nosotros experiencias de lucha y sacrificio. Las banderas de ASKAPENA flamearon en los desiertos y valles del Sur, en las poblaciones de los pueblos originarios, en las fábricas recuperadas, en las ceremonias de la Pacha Mama del noroeste, en las riberas de los ríos Paraná y Uruguay.
Las Ikurriñas y las banderas de Exterat aún permanecen en cada casa, o en cada local donde nos las regalaron.
España cree que persiguiendo a ASKAPENA podrá frenar la solidaridad de las organizaciones y de los Pueblos, eso es imposible.
Reclamamos la libertad de todos los presos políticos vascos y vascas y el reagrupamiento de esos prisioneros que sufren en las cárceles españolas y francesas en su propio territorio: EUSKAL HERRIA.
ASKAPENA LIBRE NO PODRAN ENCARCELAR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA ENTRE NUESTROS PUEBLOS/ NO ENJUICIAR A LA SOLIDARIDAD INTERNACIONAL

Fuente:CONVOCATORIA SEGUNDA INDEPENDENCIA

AEROPUERTO DE EZEIZA

Fue expulsado de Argentina un ciudadano vasco

(Por Resumen Latinoamericano) En un trámite cuya inmediatez llama poderosamente la atención, el gobierno argentino decidió expulsar al ciudadano vasco y ex preso político independentista Paulo Elkoro, quien había arribado al país ayer la mañana procedente de Holanda. Al parecer, Elkoro, que no posee ningún pedido de captura por parte del Estado español, sí figuraría en una de las llamadas “listas rojas” que tanto la CIA como otros servicios de Inteligencia internacionales confeccionan para perseguir a disidentes políticos.

Elkoro

Enterados de la detención en el Aeropuerto de Ezeiza, quienes integran la Gremial de Abogados comenzaron a hacer gestiones para lograr que Elkoro pudiera quedar en libertad e ingresar como cualquier otra persona al país. El presidente de la Gremial, Eduardo Soares, intentó personalmente dialogar con funcionarios del Ministerio del Interior (desde donde partiría la orden de expulsión) pero todo fue en vano, y a primera hora de la tarde, Paulo Elkoro fue subido a otro avión que presumiblemente lo devolvería al aeropuerto de Amsterdam.

Más allá de la lamentable resolución de esta contingencia que afecta a un ciudadano y ex represaliado del País Vasco, es importante destacar el procedimiento vergonzoso de las autoridades argentinas que sometiéndose a exigencias de servicios de inteligencia que pertenecen a países como los Estados Unidos e Israel, que violan permanentemente los derechos humanos, decidieron “quitarse el problema de encima”. Sin ningún tipo de dudas se trata de una actitud que tira por tierra la histórica tradición constitucional de país de acogida más allá de diferencias de raza, religión o pensamiento político.

En ese aspecto, lo ocurrido alerta sobre quién o quiénes son los que ponen la vara de tránsito, entrada y salida de países, a pesar de hacerlo dentro de la legalidad imperante. En este caso, el Estado fascista español (el de Rajoy y el Felipe González, que se preocupan hipócritamente por la “violación de los derechos humanos” en Venezuela), incorporan nombres de militantes y luchadores vascos, gallegos o catalanes a las “listas rojas” de Interpol-CIA y siempre hay un Gobierno, como en este caso el argentino, que acepta a libro cerrado las sugerencias represoras.

Mal asunto para los derechos humanos. Mal asunto para la hermandad entre los pueblos, en este caso entre argentinos y vascos.