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Periodismo de Intervención social

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PRESOS POLÍTICOS VASCOS

Diferentes luchas para denunciar situaciones de aislamiento

(Por Boletín Tokata) Desde el colectivo de apoyo y solidaridad con los presos políticos vascos ETXERAT comunicaron, recientemente, que entre las diferentes luchas que se llevan a cabo para denunciar las numerosas situaciones de aislamiento de estos prisioneros, durante estos días se han hecho visibles las de Puerto III y A Lama. Por una parte, en esta última, Ibai Aginaga y Mikel San Sebastián se encuentran en su quinto día de huelga de hambre para denunciar el aislamiento del hasta entonces su compañero de módulo Hodei Ijurko. Es la segunda vez que lo aíslan este año, la anterior vez estuvo tres meses en esa misma situación. Tanto San Sebastián como Aginaga han reiterado su intención de proseguir con la huelga. Antes de ayer les tomaron el pulso en la sangre y ayer les practicaron pruebas para comprobar el nivel de azúcar en sangre. De momento, se encuentran estables.

Familiares vascos

Por otra parte, los presos políticos de Puerto III realizan chapeos – negativa a salir al patio– cada miércoles desde el 1 de julio en solidaridad con la situación de aislamiento extremo de Arantza Zulueta, práctica también conocida como “tortura blanca” por sus graves consecuencias físicas y psicológicas. Recordamos que se encuentra en esta situación desde su ingreso en prisión hace año y medio, tal y como han denunciado abogados europeos esta misma semana. Entre otras cosas, los cacheos por palpación a la salida y entrada de su celda son automáticos y los registros practicados de malas maneras son habituales. No tiene contacto en absoluto con ningún otro preso. Al igual que ella, el abogado Jon Enparantza se encuentra en la misma situación en la cárcel de Segovia.

BALANCE DE LOS REGIONALES DE JÓVENES- PROGRAMA DE LA CPM

Pasado y presente: Política de memoria y agenda en Derechos Humanos

(Prensa CPM)Chascomús, La Matanza, San Martín, Mar del Plata, Bahía Blanca: 1246 kilómetros, más de 1.500 estudiantes y 700 docentes; estos son algunos de los números de la última semana de encuentros regionales del programa Jóvenes y Memoria. Como cada año, estos espacios de reflexión consolidan una propuesta pedagógica que suma voces, ideas y voluntades. “El Programa es un espacio de participación política de los jóvenes porque es una oportunidad para que se involucren con su realidad y la de su comunidad, tanto cuando investigan la historia como cuando indagan sobre sus problemas actuales. En esta interacción pasado-presente desde sus propias preguntas e intereses se pone en juego su propio lugar en la historia, y los invita a actuar”, sostuvo la Directora de la CPM, Sandra Raggio.

Balance1

Martes 14, 9:20 horas. Escuela nº 17 de La Matanza. La directora del Programa Jóvenes y Memoria de la CPM, María Elena Saraví habla frente a 200 alumnos; detrás de ella, un mural sobre la Noche de los Lápices reza: “Construyendo el país que soñaron”. Saraví dice: “Cada regional nos brinda la posibilidad de encontrarnos con otros, de pensar juntos, de generar nuevos conocimientos”. Dos días después, en San Martín, la vicedirectora de la Escuela Técnica nº 1 dependiente de la UNSAM, afirmó que “compartir nuestras experiencias y problemas con otros establecimientos educativos, nos hace crecer como institución y como docentes”.

Hay un lema que, a fuerza de repetirlo, no pierde vigencia: “Jóvenes y Memoria lo hacemos entre todos”. Este año, bajo el eje temático “desafíos por la igualdad”, escuelas y organizaciones sociales y de derechos humanos presentaron 970 proyectos con la participación de 15.000 jóvenes. Un sumario del programa puede dar cuenta de la heterogeneidad y complejidad de los temas de investigación: violencias, identidad, dictadura, memoria.
Recuperar las experiencias del pasado para consolidar la política de memoria o visibilizar las demandas y problemáticas que constituyen la agenda actual de derechos humanos; cada proyecto define un posicionamiento ético y aporta al desafío de construir una sociedad más democrática y justa.
“El Programa es un espacio de participación política de los jóvenes porque es una oportunidad para que se involucren con su realidad y la de su comunidad, tanto cuando investigan la historia como cuando indagan sobre sus problemas actuales. En esta interacción pasado-presente desde sus propias preguntas e intereses se pone en juego su propio lugar en la historia, y los invita a actuar”, sostuvo la Directora de la CPM, Sandra Raggio.
En ese desafío, las escuelas deben constituirse como espacios para la participación y la reflexión crítica; como mencionó Vanesa, docente de la Escuela Secundaria de Punta Indio: “Hay que incluir las problemáticas sociales y territoriales de los jóvenes en la currícula, los docentes tenemos que acercar la escuela a la vida de los alumnos”. En la misma línea, Mara y Yanina, profesoras de la Escuela Secundaria nº 17, consideran que “recuperar el anclaje territorial de las escuelas es recuperar el rol de la escuela pública con la comunidad”.

Jóvenes pensando el futuro
Desde el martes 16 de junio se vienen realizando encuentros regionales en toda la provincia; este viernes se desarrolló en Bahía Blanca el decimoquinto encuentro de los 17 programados en esta etapa de trabajo; con la mayoría del camino recorrido, la directora del programa de Jóvenes y Memoria, María Elena Saraví señala que “el intercambio que se dio en estos encuentros fue muy enriquecedor y potenció el entusiasmo de los jóvenes y a los docentes por el programa; estamos muy conformes con la cantidad de equipos que han participado, la calidad de los proyectos y la diversidad de temas”.

Las problemáticas que expresan los jóvenes hacen referencia a la agenda actual de derechos humanos, recogiendo las deudas sociales que todavía no han sido reparadas. En ese marco, se inscribe la investigación de la Escuela Secundaria nº 24 de Loma Hermosa que está trabajando la “reconstrucción histórica e identidad de Costa Esperanza”; Jonatan es estudiante de dicha escuela y cuenta que “el barrio surgió como un asentamiento en terrenos fiscales y, a partir de la organización de los vecinos, comenzó a urbanizarse. Hoy, muchos vecinos están realizando trámites para regularizar la titularidad de los terrenos, pero todavía falta mucho para hacer del barrio un hábitat digno que respete la dignidad de los vecinos”.

El anclaje territorial de las escuelas define en muchos casos la investigación, especialmente en aquellos casos en que son los mismos jóvenes los que constatan la permanente situación de vulneración de derechos: “Nosotros tenemos la Gendarmería desde 2003 en el barrio y nos persiguen, nos golpean”, dicen los alumnos de la ES nº 7 de Ciudadela (Fuerte Apache). Eduardo es estudiante de la ES nº 53 de Villegas y junto a sus compañeros están problematizando las estrategias de “empoderamiento de derechos de los jóvenes en Puerta de Hierro ante las múltiples violencias y la estigmatización”.

En una pared de la Escuela Técnica nº 1 de San Martín, hay colgado un afiche que tiene el siguiente mensaje: “Dime si hay dolor tan grande como un funeral sin muerte”. Desde la vuelta a la democracia, las luchas de las organizaciones de derechos humanos han tenido un efecto reparador y han consolidado una política de memoria que promueve los valores de verdad y justicia.

El Colegio del Parque está investigando el secuestro y desaparición de tres monjas francesas que hacían trabajo social, Irina es estudiante del establecimiento educativo y sostiene que “recordar esas mujeres es un forma de recuperar el proyecto humano de esa militancia de base”.

“Los combatientes de Malvinas también son víctimas de la dictadura militar”, aclara Micaela de la Escuela de Arte y Teatro. “Durante muchos años, gran parte de la sociedad se olvidó de ellos; no olvidarlos también es hacer justicia”, cerró.

Después de las vacaciones, se realizarán en Moreno y Punta Indio los últimos regionales planificados en esta etapa del programa. Como cada encuentro regional, la propuesta es brindar un espacio para que los estudiantes se conozcan, compartan y reflexionen sobre sus proyectos de investigación y, al mismo tiempo, consolidar un ámbito para problematizar y discutir el rol de la escuela y de los jóvenes como sujetos de derecho: “Es mentira que los jóvenes son apáticos y conflictivos, nosotros queremos mostrar que participamos, que somos sujetos políticos y trabajamos para el bienestar de la comunidad”, dice Waldemar, estudiante de la Escuela Secundaria nº 31 de Casanova. Micaela agrega: “Tenemos el deber de cambiar lo que otras generaciones no pudieron”.

Esa última referencia, se inscribe en el desafío que todos los años se impone el programa Jóvenes y Memoria: problematizamos el presente para construir nuevas expectativas de futuro.

RECLAMOS DE LA PPN

Tarjeta SUBE para todas y todos los que recuperen su libertad

(Prensa PPN)La Procuración Penitenciaria de la Nación solicitó al Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, al Ministerio del Interior y Transporte y a la ANSeS, articular sus prácticas para que las personas detenidas bajo custodia que recuperen su libertad tengan acceso a una tarjeta SUBE con crédito y con tarifa diferenciada, de modo de facilitar su acceso al transporte durante los primeros tiempos posteriores al encierro.

Sube

La experiencia acumulada por el organismo indica que son varias y generalizadas las dificultades que afrontan las personas al salir de un establecimiento penal y que ello compromete la posibilidad de una reinserción social en los términos que la ley pretende. Conseguir vivienda, reconstruir vínculos sociales y familiares, adaptarse a nuevas realidades sociales y acceder a un trabajo o un medio de subsistencia digno, son desafíos para la persona que egresa cuya superación debe ser posibilitada en condiciones de igualdad por las agencias estatales de todos los niveles.

En su gran mayoría, las personas detenidas provienen de sectores de bajos recursos y esta situación se profundiza con el encierro. Las personas egresan, generalmente, sin recursos económicos suficientes para afrontar sus primeros momentos en libertad y sin proyecciones concretas de obtener un trabajo en el corto plazo. Por ello, la presencia inmediata del Estado y sus agencias a través de intervenciones focalizadas sobre la especificad de este trance puede determinar fuertemente las características de esa reinserción.

El hecho tan simple de tomar un colectivo es una barrera para quien, por su encierro, siquiera ha accedido a conocer ni tramitar los medios de pagos vigentes. Por ello, es necesario minimizar los efectos negativos o no queridos de una transición a la libertad mal planificada. La tarjeta SUBE, además, es personal y permite identificar y seleccionar grupos con necesidades puntuales para los cuales se prevén tarifas diferenciadas (según resolución 975/2012 del Ministerio del Interior y Transporte). Para la Procuración, las personas privadas de libertad podrían asimilarse a estos colectivos ya definidos por la ANSeS, accediendo a una tarifa social al transporte público, de modo de contribuir a una mejor contención estatal al momento de la salida. – See more at: http://www.ppn.gov.ar/?q=La%20Procuracion_Penitenciaria_solicito_tarjetas_SUBE_para_las_personas_que_recuperan_su_libertad#sthash.9WQfBlQd.dpuf