Agencia
Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

555

TRAS LOGRAR CONDENAS POR TORTURAS, UN PRESO FUE MASACRADO A GOLPES POR EFECTIVOS DEL SERVICIO PENITENCIARIO FEDERAL

Un modo de evitar denuncias

(Por Horacio Cecchi/Página 12) Brian Núñez había denunciado a varios penitenciarios del Complejo de Ezeiza por torturarlo en 2011. En junio pasado los condenaron con penas altas. Este lunes 27 colegas de los condenados lo volvieron a moler a patadas en el mismo penal. El 16 de junio de este año, por primera vez, un tribunal federal condenó a agentes del Servicio Penitenciario Federal a penas de hasta nueve años y medio de prisión por torturas contra el detenido Brian Núñez. A dos meses de dispuesta la condena considerada como ejemplificadora, Núñez, quien volvió a estar custodiado por colegas de los condenados, fue ferozmente golpeado, en una también ejemplificadora demostración de que aplicar acciones sobre una manzana podrida no libera de parásitos las raíces. Ahora la familia de Brian Núñez reclama protección contra los restantes torturadores y contra el mensaje escasamente subliminal de que es mejor naturalizar cualquier paliza y evitar que se repita.

Brian

Núñez denunció que durante la requisa del lunes 27 de julio pasado, a la tarde, en el Hospital Penitenciario Central, del Complejo de Ezeiza, varios agentes entraron desparramando violencia, sin preocuparse por la existencia de cámaras de seguridad. El joven, de 24 años, sostuvo que fue maltratado. Y que mientras unos le pegaban otros dijeron que habían encontrado un cuchillo entre sus cosas.
Bastó que lo acusaran para que lo arrojaran de la cama, le volvieron a pegar y patear en el piso y rompieron todas sus pertenencias. Después le inyectaron algún sedante para lo que le ataron las manos.
La familia está realmente asustada por esta situación y teme por la vida de Brian dado que las torturas no cesan y él está cada vez peor a nivel corporal, le duelen mucho las rodillas y las piernas producto de las golpizas.
El martes, la madre de Brian, Liliana Valenzuela, se comunicó con la defensora general de la Nación, Stella Maris Martínez, y con miembros de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, en el marco de la firma de convenios para un patrocinio gratuito a víctimas de Violencia Institucional, entre los organismos que los dos funcionarios dirigen.
Valenzuela le reveló a Martínez las últimas torturas, y la funcionaria se comprometió frente a los coordinadores de la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional y familiares de víctimas a hacer inspecciones diarias al penal de Ezeiza, donde se encuentra alojado Brian Núñez.
En julio de 2011, Brian Núñez y otros detenidos reclamaron a los penitenciarios que les permitieran ver el partido que jugaban las selecciones de fútbol de Argentina y Uruguay por la Copa América. Pero al momento del partido, los hicieron entrar en las celdas. Brian gritó y golpeó los barrotes, hasta que el jefe de turno, Juan Martínez, apareció con el grupo de la requisa. El guardia Ede Vallejos abrió la puerta y Javier Andrada, Víctor Meza, y Roberto Cóceres lo agarraron y lo trasladaron ante Martínez, quien lo insultó y le aplicó un golpe. Núñez se defendió golpeando a Martínez en el rostro. A partir de ahí, Brian Núñez fue aplastado contra el piso y su cuerpo transformado en una bolsa de papas. Cuando lo sacaron del lugar lo hicieron tomándolo de las axilas y arrastrándolo porque estaba completamente incapacitado para caminar.
Pese al marco escasamente favorable, Núñez decidió denunciar a sus agresores. Y siguió detenido en el mismo lugar. Cuatro años después, el Tribunal Federal 1 de San Martín condenó a Martínez a 9 años y medio y a Cóceres y Meza a 8 años y medio.
Al terminar el juicio, Brian Núñez fue trasladado al mismo penal. Ahora su denuncia indica que hay más manzanas.