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Periodismo de Intervención social

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HOMENAJE EN BUENOS AIRES A LOS ASESINADOS DE TRELEW

A 43 años de la fuga del penal de Rawson y la Masacre de Trelew

(Resumen Latinoamericano) Este pasado viernes, las organizaciones sociales y políticas Convocatoria-Segunda Independencia y Confluencia Movimiento Tupac Katari y Movimiento Popular La Dignidad, realizaron un acto de homenaje a los militantes guerrilleros asesinados por la Marina de la dictadura en 1972. En el encuentro, realizado en un Centro Cultural de la CTA, hablaron María Cristina Mena, militante en los años 70 de las Fuerzas Armadas de Liberación (Columna América en Armas) y Eduardo “Negro” Soares, ex militante de la organización Montoneros.

Trelew

Ambos recordaron con emoción la gesta dolorosa de Trelew, en que “la lucha era a muerte contra la oligarquía y por el socialismo”.Mena evocó también el papel que jugaron los militantes de la clase obrera y la necesidad que tenían los jóvenes de aquella época de enrolarse en las filas de la guerrilla ante la imposibilidad de una lucha pacífica. Soares, cuyo padre fue asesinado por los militares en Mar del Plata, mientras él se hallaba detenido, reclamó como una enseñanza fundamental heredada de los héroes de Trelew, la necesidad de la unidad de los revolucionarios frente a la ofensiva imperialista que se vive actualmente en el continente.

Los hechos A la madrugada del 22 de agosto de 1972, en la Base Naval Almirante Zar, los 19 detenidos fueron sorpresivamente despertados y sacados de sus celdas. Según testimonios de los tres únicos sobrevivientes, mientras estaban formados y obligados a mirar hacia el piso fueron ametrallados indefensos por una patrulla a cargo del capitán de corbeta Luis Emilio Sosa y del teniente Roberto Bravo. La mayoría murió desangrada en el acto. Algunos heridos fueron rematados con armas cortas en el piso. Los sobrevivientes fueron trasladados al día siguiente a Puerto Belgrano. Eran Alberto Miguel Camps (FAR), que sería ejecutado años después por los militares, en 1977; y María Antonia Berger (FAR) y Ricardo René Haidar (Montoneros), desaparecidos en 1979 y 1982, respectivamente.Los fusilados, pertenecián al Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y Montoneros.
Los fusilamientos fueron justificados, en aquel momento, con una versión oficial de “intento de fuga”. Como consecuencia de los disparos fallecieron Rubén Pedro Bonet, Jorge Alejandro Ulla, Humberto Segundo Suárez, José Ricardo Mena, Humberto Adrián Toschi, Miguel Angel Polti, Mario Emilio Delfino, Alberto Carlos Del Rey, Eduardo Campello, Clarisa Rosa Lea Place, Ana María Villarreal de Santucho, Carlos Heriberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon, María Angélica Sabelli, Mariano Pujadas y Susana Lesgart.
¡Presentes!

Hostigan al acampe Qopiwini con la complicidad de la policía

(APL) Varios compañeros denunciaron a esta Agencia las agresiones que sufrieron los hermanos en el Acampo Qopiwini quienes, desde hace más de 6 meses, reclaman por los derechos vulnerados de los pueblos originarios sin que, todavía, los haya recibido la presidenta Cristina Fernández u otros funcionarios del gobierno nacional. Durante distintas horas del día unos pseudo-trapitos atacaron las carpas, insultaron a los Qopiwini y amenazaron con incendiar el acampe. Por su parte, la policía miró para otro lado y dejó hacer con total impunidad. “Quienes puedan acompañar por las noches a los ancianos y niños que pernoctan en Avenida de Mayo y 9 de Julio, serán bienvenidos”, expresó un compañera.

Última modificación: 22 de agosto de 2015 a las 23:55
COMUNICADO DE LA COORDINADORA ANTIREPRESIVA DE ROSARIO (C.A.R)

Acto por justicia para Cristian “El Negro” Aquino

Convocamos a todas las organizaciones sociales, políticas, sindicales y estudiantiles a participar del acto que se realizará en Tribunales el martes 25 de agosto a las 9 horas acompañando la presentación de los primeros elementos por parte de la querella para que se investigue los móviles políticos y los autores intelectuales del asesinato de militante Cristian “El Negro” Aquino, el 2 de abril de 2015. El Negro era un reconocido militante social y político de Rosario; tan públicamente conocido que jamás se le podría pasar por alto a quienes llevan adelante la investigación. Tanto es así que es ese mismo poder, la Justicia, quien estigmatizó (judicializó y criminalizó) cada uno de los legítimos reclamos que protagonizó nuestro compañero.

Convocatoria a acto

Cristian “El Negro” Aquino fue asesinado el 2 de abril de 2015. Pasaron cuatro meses y medio, y a pesar de varias presentaciones que se han realizado en fiscalía y constan en el expediente de la causa, la Justicia no avanza en la investigación. Esta falta de avance se debe a la negligencia tanto de la fiscalía como del juzgado en investigar los móviles en la militancia sindical, política y social del Negro y, en consecuencia las circunstancias que rodean el hecho concreto del asesinato de nuestro compañero.

Está claro que la Justicia pretende quedarse en la superficie del acontecimiento y se limita a ir contra el pibe que gatilla, una víctima más de este sistema. De esta forma es rentable para ese mismo orden de cosas usar una víctima para matar a un militante.
Eso era el Negro: un reconocido militante social y político de Rosario; tan públicamente conocido que jamás se le podría pasar por alto a quienes llevan adelante la investigación. Tanto es así que es ese mismo poder, la Justicia, quien estigmatizó (judicializó y criminalizó) cada uno de los legítimos reclamos que protagonizó nuestro compañero.

Es allí, en su militancia, donde deben buscarse las causas de su muerte y no en responsabilidades personales de jóvenes de barrios pobres.

Apuntando erróneamente allí el poder judicial apunta exclusivamente a los autores materiales permitiéndole la impunidad a los verdaderos responsables.

Existen sobrados elementos para iniciar otra línea de investigación que permita saber quién pudo haber impulsado o pagado por la muerte de Cristian. Existen innumerables amenazas que recibidas por el compañero Aquino . En este contexto están involucrados poderosos sectores con abultados antecedentes de muertes violentas de todo tipo contra los trabajadores y el pueblo que se organiza. Hay motivos de sobra para investigar a estos sectores de quienes pudo haber partido la orden para que apenas un niño emboscara a Aquino como lo hizo.

Hay similitudes con otras muertes en nuestra ciudad, que aparecen como simples casos policiales o ajuste de cuentas, como el caso de Javier Barquilla, Mercedes Delgado, Jere, Mono y Patón, para dar un ejemplo. Todo indica que estamos en presencia de una política represiva paraestatal. Es extremadamente peligroso que naturalicemos estas modalidades represivas e ignoremos estos casos.

Aquino fue un militante social y político, un luchador, un organizador de la clase obrera, un revolucionario que luchó por un mundo mejor, sin explotadores ni explotados.
Es por esto que no vamos a parar hasta dar con los autores intelectuales y móviles políticos de asesinato de nuestro compañero Cristian “el Negro” Aquino.

¡ESCLARECIMIENTO DEL ASESINATO DEL COMPAÑERO AQUINO!

¡BASTA DE REPRESIÓN Y MUERTE A LOS MILITANTES SOCIALES Y POLÍTICOS!