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Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

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SALTILLO, ESTADO DE COAHUILA, MÉXICO

Tic-Tac: Escritura para la libertad

(APL) “Historias de amor y desamor, fantasías, experiencias vividas tras las rejas, mezclas de realidad y ficción, cuentos infantiles, crónicas eróticas, entrevistas a Nietzsche, Gandhi y personajes de las barajas mexicanas o narraciones sobre el control que ejercen el crimen organizado junto a las autoridades, son las historias que reúnen Tic Tac”, dijo Jackie Campbell, coordinadora del Taller “El ojo derecho de Polonio” y asesora del obispo de Saltillo, Raúl Vera. Así, sus palabras resonaron en un Museo de las Aves repleto de asistentes, el pasado 28 de agosto durante la presentación del volumen. Cabe destacar que ésta es la primera experiencia de un taller de periodismo y literatura en una cárcel mexicana. Y, según explicó la coordinadora, tomó la idea del libro “Intensidades de Mujer”, que escribieron 18 chicas cautivas en Ezeiza (Argentina), coordinado por Oscar Castelnovo. A la vez, el proyecto será llevado a Múnich, Alemania, por la periodista Elisabeth Moest. La iniciativa se enmarca en la encomiable labor que impulsa Raúl Vera, obispo que fue trasladado desde Chiapas (donde estuvo 6 años) a Saltillo, como castigo a su compromiso con el pueblo más vulnerable.

Fotos solidarias: Elisabeth Moest.

La presencia de familiares de los 16 autores presos hicieron aún más visible la emoción en el Museo de las Aves, junto a uno de los escritores ya en libertad, Bernardo Quiñones. Precisamente él, sostuvo que “este libro nos ha costado enormemente, tuve la jugosa cantidad de tres cuentos, creo que este libro me ha dejado muchas enseñanzas. A la vez, destacó que cado uno de los escritores que participaron “lo hicimos con todo el corazón”. Bernardo, agradeció a los talleristas quienes todos los lunes construían un espacio de libertad en Cereso (Centro de Rehabilitación Social) de Saltillo e hizo especial hincapié en el reclamo de “trato humano” para los privados de libertad.

A su turno, Jackie, quien hizo un postgrado en Derechos Humanos en la Universidad Nacional de La Plata, subrayó que el taller estuvo siempre dirigido a la defensa de los derechos humanos, así como el trato digno, todo a partir de cuatro preceptos básicos que El ojo derecho de Apolonio promulga: no más tortura para los internos, no más revisiones vejatorias para las familias y los mismos presos, la abolición de las cartas de antecedentes penales y la introducción de las universidades a las cárceles”.

Sobre el surgimiento del Taller, Jackie reveló que: “Por un interés del obispo de Saltillo y mío decidimos atender la parte educativa y de violación a los derechos humanos, después de hacer algunas visitas a diferentes centros penitenciarios. La idea es que me abrieran las puertas de las cárceles y acompañarlos a los presos en su encierro, para atender el área educativa y desde ahí pensar un poco más allá en una mejor legislación hacia los internos. Pensé en que ellos mismos escribieran, contarán sus historias para que la sociedad los conociera, una forma de borrar la incomunicación entre el adentro y el afuera” indicó Campbell.

““La idea era hacerlos pensar cosas distintas, incentivas su creatividad por medio de la opinión y enseñas con personas que valoren el área educativa y que están capacitadas para esto”, expresó la organizadora del proyecto que abordó temas como: alfabetización, teatro, redacción de perfiles, narrativa, prosa poética, fotografía, introducción a géneros y medios, nota informativa, entrevista, radio, televisión, artículo de opinión, editorial, crónica y reportaje.

Por su parte, Oscar Castelnovo, coordinador de la Agencia Para la Libertad quien se declaró abolicionista, destacó que “la cárcel en sus más de 200 años no sirvió para ninguno de los fines para los que alega su existencia. Es un oprobioso espacio que encierra y devasta la entidad humana de los pobres para beneficio de las clases hegemónicas”. Luego de indicar que las causas del conflicto social hay buscarlas en el sistema de inequidad, Castelnovo subrayó que siempre tomaba como ejemplo a los Estados Unidos de Norteamérica, pero precisamente para lo que NO hay que hacer: “Ellos tienen la tasa más alta prisionalización del planeta y al mismo tiempo el mayor índice de delitos. Sus cárceles privadas cotizan en la bolsa y hay quienes ganan dinero con el sufrimiento y la sangre de los más vulnerables, como si se tratara de objetos”.
Finalmente, Castelnovo manifestó su orgullo de estar presente en “este parto de Tic-Tac que, seguramente, alumbrará nuevos proyectos para ir avanzando sobre los muros y las rejas”.
En el ámbito de lxs luchadorxs por los derechos humanos, dentro y fuera de las cárceles, el taller de “El ojo derecho de Polonio” fue considerado como una conquista valiosa que debiera multiplicarse en las prisiones mexicanas, donde la violencia es el principal organizador de la vida y de la muerte, tal como sucede en los sitios de encierro de toda América Latina.

Entre la diversidad de escritos que reúne el volumen se halla el poema Tic-Tac, que da nombre a este “hijo concebido en el encierro” para la libertad.

TIC-TAC (por Polonio)

El tiempo imparable
como el sol que avanza
sobre las paredes sucias

Tan predecible como la noche
el tiempo pasa de cualquier manera
imparable
no es como dios para perdonar

En su fama impredecible
inalcanzable
eternamente siempre será mañana