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CHACO – ALCAIDÍA DE GENERAL SAN MARTÍN –

“Estoy segura que a mi hijo lo mataron”

(APL) Ramona Rosa Añazco, madre de Orlando Insfrán de 31 años, un preso que apareció ahorcado en un pabellón de la Alcaidía de General San Martín, días atrás, afirmó que su hijo no tenía motivos para quitarse la vida. Denunció que el joven padecía problemas psicológicos que impedían su permanencia en un contexto de encierro. Actualmente gozaba de salidas transitorias desde hacía tres meses. En mayo, tenía que salir en libertad, tiempo que esperaba con ansias para poder disfrutarlo con su actual pareja y sus tres hijos: uno de 12 años, otro de 2 años y la última, una beba de 6 meses. De acuerdo al certificado de defunción firmado por la médica Andrea Paola Schaab, el joven murió a las 14.40 del 14 d abril. La causa dice “ahorcaduría”. Sin embargo, su madre, Ramona Rosa Añazco, afirma que no se trató de un suicidio. “Estoy segura que a mi hijo lo mataron. Con eso voy a vivir siempre y seguiré pidiendo justicia hasta las últimas consecuencias”, subrayó. Ramona Añazco descree de la versión oficial proporcionada por la Alcaidía de San Martín debido a que el día de su muerte fue también el último día que ella lo vio con vida, tras su visita de los jueves por la mañana. (Fuente: Red Chaco)

Ramona

La mujer contó que a diferencia de la visita anterior del martes 12 de abril su hijo estaba muy desmejorado, flaco y con mucho temor sobre el accionar policial. “Los policías me están jugando, me pegan, dicen que le van a pegar a mi mujer cuando venga a visitarme”, relató Añasco. De hecho, indicó que el joven le aseguró que los policías le estaban poniendo algo en la comida y por eso evitaba ingerir los alimentos que en la Alcaidía le proporcionaban. “Ese día no quiso tomar mate ni nada. Solamente me pidió que a su mujer, Magdalena que vaya a verlo con su nieta. Mi nuera fue después pero no la dejaron entrar”, contó.

La visita de Ramona duró hasta las 10.30. Cuando se retiró aseguró que su hijo seguía con vida y recordó que el joven le había contado entusiasmado sobre su concurrencia a una iglesia evangélica de la zona. Por la tarde, cuando Añasco ya se encontraba en su casa de Colonias Unidas, recibió la noticia por parte de su hija acerca del fallecimiento de su hijo

“Hasta ahora no comprendo lo que le pasó a mi hijo. A las 10.30 me fui de la Alcaidía y Orlando estaba vivo”, rememoró y afirmó “Mi hijo no tenía ningún tipo de motivos para quitarse la vida. Además, en mayo ya iba a salir en libertad y por eso quería portarse bien”.

Las versiones oficiales indican que Insfrán se suicidó utilizando una sábana que habría colgado de un ventilador de techo. Sin embargo, su madre tiene muchas dudas sobre las últimas horas de vida de su hijo, principalmente porque no contaba con signos en la parte de su cuello que indicaran el supuesto ahorcamiento.

De acuerdo a charlas con algunos reclusos que presenciaron la requisa en la jornada del jueves 14 de abril fue el desencadenante de la muerte de Orlando. “Un interno me contó que cuando llegó la requisa él se estaba afeitando y después de iba a bañar. En ese momento llegó la requisa, los policías lo empezaron a pegar, un compañero quiso defenderlo y uno de los policías le dijo que no se metiera”, reveló y lamentó “después ya se conoció la noticia de que mi hijo había muerto”, detalló Ramona.