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Periodismo de Intervención social

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RELATO ONÍRICO-FANTÁSTICO

"Pesadillas"

(APL) “Requisas, requisas, requisas… a la mañana, a la tarde, a la noche…. Antes de la visita, durante la visita, después de la visita, o en vez de las visitas…. Irrupciones “en patota”, revolviendo todo, rompiendo todo, mezclando la sal con el jabón en polvo… harina con yerba… destrozando recuerdos de familia, fotos y cuadernos escolares(…)Pero la pesadilla continuaba: A la salida el relato lo completaban los familiares. Mujeres desnudadas antes de entrar, desnudadas nuevamente al salir, sin salvaguardar ni siquiera a los niños, todos sin pañales, despojados no solo de sus prendas, sino de su dignidad y su pudor. En el colmo de la pesadilla, todo daba vueltas, y hasta me parecía escuchar voces civiles de profesores indignados, que relataban el desprecio por la capacitación y el estudio, maltratos verbales, violentamiento del espacio educativo….todas las voces, todas, hablaban de autoritarismo, soberbia, mucha, pero mucha, mucha, amenazas, intrigas, castigos”. Fragmentos del relato onírico de HP, titular de la Red de Derechos Humanos Corrientes, a quien los grises la atacaron, esta vez en sueños, luego de un contundente guiso de mondongo y tinto abundante.

Pesadillas

No sé si motivada por celebrarse hoy el Día del Libro, por la proximidad de las Ferias del Libro, (municipal y provincial) o vaya a saber que profundas e intrincadas inspiraciones hicieron que me diera ganas de hacer un ejercicio literario, con referencias onírico-fantásticas y de terror.

Pensé en escribir luego de compartir, en un invierno inusitado, un opíparo guiso de mondongo con amigos abundantemente regado con un buen tintillo. Entonces, me dio por contar un sueño donde soñaba una incursión por alguna oscura cárcel de ignotas provincias casi feudales.

Que al ingresar a la misma me cruzaba con funcionarios de gris, con estrellas y charreteras, que exultantes expresaban su satisfacción por el “deber cumplido”. Pero las miradas eran aviesas, su felicidad daba miedo. A medida que me iba adentrando – en sueños a los espacios enrejados el aire se sentía denso, enrarecido… todavía reverberaban quejidos y lamentos … y en ese camino, cual descenso a los infiernos del Dante, distintas voces que relataban…

Requisas, requisas, requisas… a la mañana, a la tarde, a la noche…. Antes de la visita, durante la visita, después de la visita, o en vez de las visitas….

Irrupciones “en patota”, revolviendo todo, rompiendo todo, mezclando la sal con el jabón en polvo… harina con yerba… destrozando recuerdos de familia, fotos y cuadernos escolares…

Resignados, todos los seres que ahí habitan saben que además de palos les espera traslado, al calabozo, o a otra unidad, lejos de sus familiares, lejos de sus posibilidades de estudio o trabajo, lejos de cualquier posibilidad de seguir siendo humanos…

Vamos, todos abajo, rápido, vamos, vamos, arre…..! con tonfas y bastones, como si fueran ganado al matadero…. Golpes y patadas, arriba y abajo, en el suelo, en las escaleras, en el camino…. Cejas partidas, ojos lastimados, lonjazos en el lomo, hombros dislocados….

Huí despavoridamente……

Pero la pesadilla continuaba: A la salida el relato lo completaban los familiares. Mujeres desnudadas antes de entrar, desnudadas nuevamente al salir, sin salvaguardar ni siquiera a los niños, todos sin pañales, despojados no solo de sus prendas, sino de su dignidad y su pudor. En el colmo de la pesadilla, todo daba vueltas, y hasta me parecía escuchar voces civiles de profesores indignados, que relataban el desprecio por la capacitación y el estudio, maltratos verbales, violentamiento del espacio educativo….todas las voces, todas, hablaban de autoritarismo, soberbia, mucha, pero mucha, mucha, amenazas, intrigas, castigos.

NOOO! Basta ya! Y como en toda pesadilla, sentí que me caía, me caía me caía….hasta que mi perro Arnulfo se asustó de mis gritos y con un ladrido me volvió a la realidad….

Uffff…. Menos mal que era un mal sueño….. Esto no puede suceder, obviamente.
Hay control político y judicial de las cárceles y lugares de detención, lo dice la constitución en su art 18 “Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice.”… No hay trato vejatorio a las visitas, seguramente se utilizan scanners, como los de los aeropuertos, lo dice la ley 24660 en su art 163: “El visitante y sus pertenencias, por razones de seguridad, serán registrados. El registro, dentro del respeto a la dignidad de la persona humana, será realizado o dirigido, según el procedimiento previsto en los reglamentos por personal del mismo sexo del visitante. El registro manual, en la medida de lo posible, será sustituido por sensores no intensivos u otras técnicas no táctiles apropiadas y eficaces….”

Están las convenciones contra la tortura, la Argentina en cumplimiento de pactos internacionales, creó, por ley 26.827 de enero de 2013 el Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura y otros Tratos o Penas Crueles, inhumanos o degradantes…
Ya bien despierta y después de unos mates, me dije, menos guiso y menos vino, Hilda, pero de todas formas saque pa’fuera esta pesadilla …..Por las dudas ….. ¿vio?