Agencia
Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

COMPLEJO FEDERAL PENITENCIARIO Nº 1 EZEIZA, CASO PEDREÑO

Víctima de una causa armada reclama libertad

Mario Javier Pedreño, detenido en el Complejo 1 de Ezeiza desde hace ya casi 5 años, es una más de las tantas víctimas de las célebres causas armadas. Su proceso tramita ante el Tribunal Oral y Criminal Nro. 5 de San Martin, quien, según declaraciones de Pedreño a esta Agencia, no evaluó ni analizo las pruebas adjuntadas en el expediente, condenándolo a 18 años de prisión. El pasado 17 de Marzo presentó ante la Cámara Federal de Casación Penal Nº 4, un recurso de Casación para que su causa sea revisada. Aquí sus argumentos.

Javier Pedreño

Al comenzar su relato Pedreño manifestó: ¨En el debate del Juicio oral y público, por así decirlo, no me permitieron demostrar mi inocencia, ¿dirán por qué? El mismo lo hicieron a puerta cerrada, sin ninguna garantía de que las cosas se iban a ser bien como supuestamente lo dicta la ley. Jamás existieron esas garantías. Mi abogado 10 días antes del juicio me hizo comparecer a la defensoría y me dijo: “Pedreño, el fiscal que nos toco es una persona dura, es por eso que te hice comparecer para legar a un acuerdo. Le voy a proponer al fiscal que por las dos causas te den 20 años”. Yo en ese momento tenía toda la fotocopia de la causa de la foja 1 a la 1360, y le dije: “doctor las pruebas de la causa demuestran claramente mi inocencia y como armaron la causa, que yo no aceptaba que me lleven a juicio que ahí se va a saber la verdad”.
Javier continúo su exposición: ¨El domingo 22 de febrero a las 14:30 horas del 2009 me detuvieron y me llevaron a la Brigada, apenas llegamos me esposaron y sin mediar palabra me tomaron una fotografía. En la oficina contigua se encontraba declarando una persona, la cual denunciaba que había sido víctima de un secuestro. En su larga declaración de más de cuatro horas, describió la fisonomía de las cuatro personas que supuestamente lo habían secuestrado, en ningún instante me describió a mí”.
Más adelante, Javier sostiene que: “En un momento de la exposición el personal policial que lo estaba interrogando le pregunta al damnificado si puede reconocer a alguien más, contestando este que no. Es allí cuando le muestran mi fotografía y dice recordar que yo manejaba el auto, el cual le parecía que se usaba como remís, que el mismo hacía mucho ruido y estaba muy sucio. Resalto esto último dado que solo los policías que me detuvieron sabían que estaba trabajando de remisero, transportando a una persona que viajaba con su hija de siete años, los cuales fueron llevados conmigo a la Brigada”.
Además, en el escrito Javier destaca que “la víctima en su exposición reconoce que el auto que lo había secuestrado era un WV senda color bordó y yo soy propietario de un Renault 11 color rojo, el cual estaba con problemas en el burro de arranque y para ponerlo en marcha había que empujarlo. Situación un poco engorrosa para ser utilizado el mismo en la producción de dicho delito. Pero para que la declaración fuese consistente y creíble se lo lleva al playón de la brigada donde se encontraba estacionado mi coche y se lo muestran para que en sus próximas declaraciones suene más reales y coherentes”.
Finalmente, Javier Pedreño indico que: “ Esto demuestra que jamás tomaron la causa con seriedad para poder llevar a una persona a una condena de 18 años , hoy me toco a mi. Estpy dispuesto a bajar con toda mi causa a demostrar todo lo que hay y todas las pruebas que tengo. Las pruebas periciales que se encuentran adjuntadas en la causa demuestran que en mi coche no se encontraron cabellos de la víctima y que las huellas digitales extraídas fueron negativas no coincidían con las mías”.
Al cierre de esta edición, Pedreño presentaba un nuevo ante el Consejo de la Magistratura, solicitando se deje sin efecto la sentencia ya que se vieron afectadas las garantías constitucionales de defensa en juicio y debido proceso.

ROSARIO: LINCHAMIENTO Y FESTEJOS EN LAS REDES

Fascismo puro

(APL)Los buenos vecinos de zona oeste asesinaron a un pibe que suponen iba a robar, el pasado sábado. El discurso es exactamente el mismo que en dictadura. Antes era “por algo será, algo habrá hecho, así no se puede seguir, explotan bombas todos los días y las consecuencias las pagamos todos, que alguien haga algo, lo que sea”. Ahora es “nosotros salimos a trabajar y nos roban y nos matan, ellos o nosotros, así no se pueden seguir, la policía no hace nada y nos tenemos que defender como podemos”. El demonio que viene como anillo al dedo para que la “gente común” pida a gritos dictaduras y cometa asesinatos en nombre de la justicia. Son los mismos a los que les meten el dedo en el culo todos los días desde siempre y se arrastran ante el poder sin chistar, incapaces de rebelarse si siquiera cuando les roban hasta el futuro de sus hijos. Fascismo puro que costará revertir el de la trabajadora y buena gente que festejó el linchamiento en las redes sociales. Tan dóciles con sus amos y tan duros con los más vulnerables.

Lorena Torres, madre de David Daniel Moreira, el chico de 18 años asesinado por vecinos en barrio Azcuénaga,  dijo que su hijo quedó irreconocible por los golpes recibidos.

Los buenos vecinos de zona oeste asesinaron a un pibe que suponen iba a robar, el pasado sábado. El discurso es exactamente el mismo que en dictadura. Antes era “por algo será, algo habrá hecho, así no se puede seguir, explotan bombas todos los días y las consecuencias las pagamos todos, que alguien haga algo, lo que sea”. Ahora es “nosotros salimos a trabajar y nos roban y nos matan, ellos o nosotros, así no se pueden seguir, la policía no hace nada y nos tenemos que defender como podemos”. El demonio que viene como anillo al dedo para que la “gente común” pida a gritos dictaduras y cometa asesinatos en nombre de la justicia. Son los mismos a los que les meten el dedo en el culo todos los días desde siempre y se arrastran ante el poder sin chistar, incapaces de rebelarse si siquiera cuando les roban hasta el futuro de sus hijos. Fascismo puro que costará revertir el de la trabajadora y buena gente que festejó el linchamiento en las redes sociales. Tan dóciles con sus amos y tan duros con los más vulnerables.

CORRIENTES, PENAL 1, VÍCTOR MÉNDEZ

“Resguardo" en sucucho de requisa, de un metro cuadrado

(APL)Privado de su libertad,cautivo desde hace 7 días, en un espacio de menos de un metro por un metro, sin ventilación, sin sanitarios, sin horarios de recreo y sin visitas. A raíz de una disputa entre la población (facilitada por la guardia penitenciaria, que deja rejas abiertas entre sectores de internos que tienen problemas de convivencia) se solicitó resguardo físico para Víctor Méndez. Pero el “resguardo” no es más que mantenerlo encerrado, las 24 horas.

Penal 1 de Corrientes

Se trata de un pequeño espacio, en la zona de ingreso al penal, que es utilizado para la requisa masculina. Un especio mínusculo, sin aireación, sin baño ni posibilidades de higienizarse ni acceder a tener visitas de su mujer, quien fue sancionada por los reclamos que hizo. Están presentadas las denuncias del caso ante la Subsecretaria de DDHH de la Provincia de Corrientes, la fiscalía de turno y el Juzgado de Ejecución de Condena, desde hace ya más de una semana, sin respuestas hasta la fecha.
Mendez ( y su señora) ya no saben a quién más recurrir para que cese ese agravamiento a sus condiciones de detención y por eso las denuncias públicas, para ver si se visibiliza y se resuelve un alojamiento digno.

U24 DE FLORENCIO VARELA

Christian Valdez sigue en huelga de hambre

(APL)Christian Valdez, víctima de una causa armada continúa en huelga de hambre desde hace meses, ya bajó 20 kilos, reclama arresto domiciliario, que no lo trasladen y que no lo torturen más, en la U24 de Varela. Su vida corre peligro ya que denunció a narcopolicías.En represalias a sus denuncias ya hay un secuestro y una violación perpetrados por personal policial, todavía impune. Justicia para Christian.

Christian en reclamo de justicia

Christian Valdez, víctima de una causa armada continúa en huelga de hambre, ya bajó 20 kilos, reclama arresto domiciliario y que no lo trasladen y que no lo torturen más, en la U24 de Varela. Su vida corre peligro ya que denunció a narcopolicías.