Agencia
Para La Libertad

Periodismo de Intervención social

LAS HERAS:

Cómo se “armó” la causa contra los trabajadores

(APL)“ Había gente en la parroquia porque tenían miedo de que se los llevaran. Porque la metodología era la metodología represiva de los años de plomo de la dictadura. Te agarraban a uno y lo torturaban para que dijera a quién tenía al lado esa noche. Es increíble pero pasó. Y ahora los que lo están pagando son los obreros, los más pobres”. Palabras contundentes del párroco de Las Heras, Luis Bicego. De ese modo, lo que en verdad se probó durante el juicio es que hubo torturas para arrancar “confesiones”. Así se armó la “causa” y así lo revela este informe del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos que demuestra la inocencia de cuatro trabajadores condenados a perpetua: José Rosales, Inocencio R. Cortés, Maximiliano Padilla y Hugo Humberto González. La Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, en su discurso ante la Asamblea Legislativa del 1 de marzo de 2014, transmitido a todo el país mediante la cadena nacional, justificó la escandalosa condena que, en un fallo dividido, recibieron los petroleros. Como planteó el escritor Osvaldo Bayer, este caso es comparable con el de los Mártires de Chicago, que también habían sido acusados falsamente de matar a un policía. La justicia norteamericana reconoció el error cien años después. Para los petroleros de Las Heras aún no es tarde. Solidaridad y lucha para la libertad.

Campaña por la libertad de los compañeros

Los petroleros de Las Heras condenados a cadena perpetua son inocentes
Sumario del juicio y de la sentencia
Este informe incluye las razones y algunos de los documentos que confirman que hace tres meses la Cámara del Crimen de Caleta Olivia condenó, en un fallo dividido, a cuatro inocentes a cadena perpetua por la muerte del oficial Sayago. Esa misma sentencia condenó a otros seis trabajadores petroleros a cinco años de prisión por los delitos de coacción agravada y lesiones.

Antecedentes
Cuando se produjo el homicidio del policía Jorge Sayago los intereses económicos de las multinacionales petroleras venían siendo afectados por la lucha que venían dando los trabajadores de los yacimientos petroleros. El 25 de enero de 2006 comenzaron una huelga contra el impuesto a las ganancias y contra el fraude laboral que significaba que a muchos de ellos los encuadraran en el convenio de la UOCRA para pagarles un salario significativamente menor a lo estipulado en el convenio petrolero. Según la Cámara de Empresas Regionales de Servicios Petroleros de la cuenca del golfo San Jorge, se cuantificó las pérdidas en 1.981.140 de barriles de petróleo luego de quince días de huelga (ver http://www.lanacion.com.ar/779202-perdidas-millonarias-por-el-paro).
En un hecho completamente antidemocrático e ilegal la justicia decide mandar a detener al soldador Mario Navarro por ser uno de los “cabecillas” del reclamo gremial. El mismo Sergio Acevedo, exgobernador de Santa Cruz, reconoció que su detención se produjo por pedido de las empresas petroleras. Así surge de sus declaraciones efectuadas en conferencia de prensa y reflejadas por el diario Página/12 del 8 de febrero de 2006 (ver http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-62776-2006-02-08.html).

Esta detención ilegal genera la mayor movilización popular en la historia de la ciudad de Las Heras. La inmensa mayoría del pueblo se dirige pacíficamente a la comisaría a solicitar la libertad del dirigente petrolero. La respuesta de la Policía fue la represión. Esto fue reconocido por concejales kirchneristas de esa ciudad. Así se puede observar en la misma fuente señalada arriba.
En el marco de esa represión el oficial de la Policía de Santa Cruz, Jorge Sayago, es herido por un impacto de bala y distintos golpes, y muere a las horas mientras era trasladado a la ciudad de Comodoro Rivadavia.
A partir de ese momento la Justicia y la Policía de Santa Cruz hicieron todo lo posible para que nunca se sepa la verdad y que este hecho sirva de excusa para militarizar a la población y asestarle un duro golpe al tradicional movimiento obrero combativo de la zona.

Desde el inicio del expediente se propusieron líneas investigativas que la jueza de instrucción jamás llevó adelante. A fojas noventa y tres (93) de la causa que terminó con esta injusta condena, es decir, al inicio de las investigaciones, un letrado propone que se profundice la investigación en relación a lo dicho por el entonces presidente de la Nación, Dr. Néstor Kirchner, y del entonces diputado Luis D’Elía en relación a la existencia de infiltrados, sectores de derecha y empresarios. Sin embargo, la jueza de instrucción jamás citó a declarar a estos funcionarios y descartó sin más esa hipótesis. La siguiente cita es copia fiel de la foja noventa y tres (93) del expediente, donde un letrado en calidad de amicus curiae propone:
Como se puede consultar en el sitio web Infojus (http://www.infojusnoticias.gov.ar/provinciales/petroleros-de-las-heras-tres-condenados-a-prision-perpetua-978.html), el día que se iniciaron las audiencias del juicio oral el tío de Sayago, Víctor Álvarez, había reiterado que quienes estaban sentados en el banquillo eran unos “perejiles”.

Hacia dónde y cómo se llevó adelante la investigación
A este respecto son esclarecedoras las palabras del párroco de Las Heras, Luis Bicego: “Fue el reino del temor. Había setenta personas presas cuando volví de Italia. Había gente en la parroquia porque tenían miedo de que se los llevaran. Porque la metodología era la metodología represiva de los años de plomo de la dictadura. Te agarraban a uno y lo torturaban para que dijera a quién tenía al lado esa noche. Es increíble pero pasó. Y ahora los que lo están pagando son los obreros, los más pobres”. El audio de esta declaración puede escucharse en el siguiente link: http://www.laretaguardia.com.ar/2014/02/luis-bicego-parroco-de-las-heras.html.

A pesar de la evidente incompatibilidad, la jueza de instrucción decidió que la investigación de la muerte de Sayago sea realizada por sus propios camaradas de fuerza, la Policía de Santa Cruz. Esto significó que se viviera un virtual estado de sitio en dicha ciudad. Ante las reiteradas violaciones a las más elementales libertades democráticas que se empezaban a conocer a nivel nacional, distintos organismos de derechos humanos se hicieron presentes en la ciudad de Las Heras. Horrorizados de lo que encontraron hicieron la siguiente presentación en el expediente que figura a fojas 512:
La jueza de instrucción de la causa ignoró por completo esta denuncia de los organismos de derechos humanos, realizada por quienes vivieron presencialmente cómo se llevaba adelante la represión a la lucha petrolera, se cercenaban derechos y garantías al pueblo de Las Heras y se incriminaba a trabajadores inocentes por la muerte de un policía. Por el
contrario, las únicas pruebas por las que fueron condenados los petroleros de Las Heras son unas contadas declaraciones testimoniales que, como se expresara cuando declararon en el juicio oral llevado adelante el año pasado, las realizaron porque eran torturados con el fin de que incriminen a algún manifestante cuyo nombre conocían.

Torturas
Las denuncias de torturas, además de ser realizadas por el párroco de Las Heras y los organismos de DD. HH., fueron efectuadas hasta por un jefe de la Policía santacruceña, pero esa causa caducó por falta de impulso de los fiscales. El párroco Bicego señaló al respecto: “El jefe de Policía de la provincia de Santa Cruz denunció en aquellos días al grupo GEO por torturas, pero la causa caducó porque los fiscales de Pico Truncado (donde estuvo al comienzo) y de Las Heras no hicieron nada. Yo me presenté a declarar en el Juzgado Federal de Comodoro Rivadavia por torturas y apremios, y no pasó nada”.

El fiscal Ariel Candia, que es el que llevó adelante la acusación contra los trabajadores, directamente defendió la validez de testimonios obtenidos bajo tortura. Tal como puede obtenerse de las actas del juicio oral, este funcionario dijo: “Dos cachetadas y una capucha no determinan ningún testimonio” (sic).
Este mismo fiscal tuvo que actuar tanto en la etapa de instrucción como en el juicio oral. El motivo constituye una prueba cabal de que este ha sido un juicio viciado de arbitrariedad manifiesta de principio a fin. El fiscal que debía tomar la causa en la etapa oral, Dr. Rearte, rechazó en dos oportunidades llevar a juicio oral a los acusados porque las pruebas eran nulas, insuficientes, y porque, a pesar de todo tipo de inventos, del expediente mismo surge que no está determinado de qué conducta específica se los acusa para declararlos culpables de un homicidio.
Lo que en verdad se probó durante el juicio es que hubo torturas. Uno de los jueces que condenó a perpetua a los trabajadores manifestó que, como los “supuestos” torturados no se autoincriminaron, sino que señalaron a terceros como autores del crimen, las declaraciones son válidas. Esto consta en la página 184 del fallo contra los petroleros:
Pero, como bien lo expresa el párroco de la iglesia de Las Heras, las decenas de denuncias de torturas que le llegaban coincidían en que estas estaban orientadas a que los detenidos acusen a terceros que habían participado de la movilización.
El también juez de Cámara que falló contra los trabajadores, Dr. Juan Pablo Olivera, reconoció que testigos de la causa denunciaron durante el juicio oral que realizaron dichas declaraciones por “presiones” de la Policía y de la jueza. Este juez reflexiona en su fallo que los cambios en las declaraciones de los testigos no tienen como origen los apremios ilegales. Los cambios, según el fallo de Olivera, están motivados por el mismo sentimiento de grupo que se da entre los narcotraficantes, los barrabravas o los genocidas de la dictadura. Copiamos aquí los fragmentos del fallo al que hacemos referencia (páginas 187 y 188 del fallo citado):
Pero este crimen no se dio en la más plena intimidad. Se dio en el marco de la movilización popular más numerosa en la historia de la ciudad de Las Heras. Con cientos y cientos en el lugar del hecho. Con decenas de policías a metros del lugar donde fue herido el uniformado Sayago. El juez Olivera habla de fuertes intereses grupales. En cualquier caso, es inadmisible la comparación. Pero además demuestra un total desconocimiento de los sujetos a los que se refiere. Entre los testigos y los acusados que denuncian torturas hay una maestra de jardín de infantes como Graciela Valencia, un empleado municipal como el condenado a cadena perpetua Ramón Cortés, un repartidor de pizza que también fue condenado como homicida de Sayago, trabajadores petroleros, desocupados y un alcohólico en tratamiento.

No hay pruebas porque no son culpables
Para finalizar este informe es útil hacer un análisis global sobre la supuesta prueba utilizada para condenar a los petroleros a prisión perpetua y sobre los planteos que realizaron los/as abogados/as de los trabajadores.

No nos referiremos en profundidad a los demás acusados ya que los mismos fueron condenados por el mero hecho de participar de una manifestación que solicitaba la libertad a un preso por luchar, y se les aplicó uno de los delitos predilectos a la hora de criminalizar la protesta social, que es el delito de coacción agravada (contra el juez Gargaglione para que libere al dirigente Navarro). La condena es inexplicable toda vez que en el juicio NO DECLARÓ este juez supuestamente “coaccionado”. Es decir, la supuesta víctima jamás
dijo sentirse amenazada/coaccionada por manifestantes que se encontraban a ochenta y cinco kilómetros de su despacho. Durante la pueblada el juez se encontraba en la localidad de Pico Truncado.
Solo mencionar, como muestra de la falta absoluta de seriedad de esta causa, que estuvieron en el banquillo de los acusados, y detenidos durante un tiempo, trabajadores que no fueron mencionados por ninguno, NINGUNO, de los noventa y ocho testigos que declararon en el juicio oral.
En base a la total falta de pruebas para incriminar a los acusados, la presidenta del Tribunal, Dra. Cristina de los Ángeles Lembeye, votó por la absolución de 12 de los 13 imputados.

Las “pruebas” contra José Rosales
Uno de los trabajadores condenados a cadena perpetua es José Rosales. La “prueba” por la que es condenado está basada en el testimonio de un trabajador petrolero que denunció haber sido torturado con el fin de incriminarlo. El testigo Torres hizo la denuncia de esas torturas. Así consta en el fallo en su página 193:
La denuncia de torturas terminó archivada, y el torturado, acusado por falsa denuncia. Pero esa declaración viciada resultó suficiente para que el juez Olivera condenara a cadena perpetua al petrolero Rosales. Así lo establece en la página 202 de la sentencia, que se encuentra disponible en nuestro sitio de internet (www.ceprodh.org.ar):

Las “pruebas” contra Inocencio R. Cortés:
Como bien lo planteó su defensa (consta en la página 28 del citado fallo), contra Inocencio Ramón Cortés se utilizó como prueba de cargo un celular que perdió en la movilización y el secuestro de una pala tipo corazón que el trabajador tenía en su casa. Esa pala fue peritada y no tenía ningún rastro de sangre. Sin embargo, a partir de dicho allanamiento comienza la hipótesis de que aquella podría haber sido utilizada contra Sayago. No obstante, en el expediente consta que testigos afirman que a Ramón Cortés se lo había visto con un papel enrollado.

Las “pruebas” contra Hugo Humberto González
Como consta en la foja 30 de la sentencia, los acusadores se basaron en el testimonio de Graciela Valencia. Sin embargo, la testigo Valencia se desdijo tres veces en sede judicial. Durante el juicio oral explicó que su primera declaración la efectuó porque la Dra. Ruata (la jueza que llevó adelante la investigación) la amenazó con meterla presa. “Tuve que mentir para que me dejaran tranquila”. También utilizan como prueba un caño que se encontró en el complejo de viviendas donde vivía el petrolero y que a fojas 2446 el informe bioquímico establece que no tenía manchas de sangre. En la rueda de reconocimiento que consta a fojas 2103/2105 González no fue reconocido. Una pericia que consta a fojas 2887/2889 dice que ese caño no se corresponde con el empleado para agredir a Sayago. A pesar de todo esto el petrolero Hugo H. González fue condenado a prisión perpetua.

*Las “pruebas” contra Franco Maximiliano Padilla *
Padilla trabajaba repartiendo pizzas en la ciudad de Las Heras y era menor de edad cuando ocurrieron los hechos. Padilla fue condenado como autor del crimen del policía Sayago porque hay testimonios que refieren que lo empujó para que cayera al piso. Uno de los testigos, de apellido Martínez, explicó que fue inducido a declarar en un sentido determinado por Armando Pérez, que estaba haciendo una especie de investigación paralela para desvincular a su hijo Alexis Pérez. Sin embargo, los policías Leal y Victoria dijeron que Sayago cayó por un disparo y no por el empujón de Padilla.
Franco Maximiliano Padilla también fue encontrado culpable.

Aún no es tarde
Los trabajadores fueron condenados a pasar el resto de su vida en prisión por un crimen que no cometieron. Esta sentencia fue apelada por los abogados defensores. Como planteó el escritor Osvaldo Bayer, este caso es comparable con el de los Mártires de Chicago, que también habían sido acusados falsamente de matar a un policía. La justicia norteamericana reconoció el error cien años después. Para los petroleros de Las Heras aún no es tarde.
Cientos de personalidades de la Argentina y de todo el mundo ya se manifestaron por la absolución de estos condenados de Las Heras a sabiendas de que en este juicio se hizo todo lo posible para que nunca se descubra quiénes son los responsables de la muerte de Sayago. Este fallo, que representa uno de los ataques más graves contra la clase trabajadora desde el retorno de la democracia, busca disciplinar a los trabajadores de la Patagonia y del país.
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DETRAS DE LA PROLIFERACION MEDIATICA DE LOS “LINCHAMIENTOS” SE BUSCA REPRODUCIR

Una lógica represiva consensuada

“Recuerdo que a la salida concertada de la dictadura, en los comienzos del año 1983, se impuso mediáticamente la proliferación de películas, documentales, y textos, que abrieron una visión de lo vivido, construida sobre un escenario atiborrando de información e imágenes, que busco perfilar el primer discurso posible sobre lo sucedido, a través de lo que finalmente se consolido en el Nunca Más, esto es, la teoría de los dos demonios. Salvando las distancias, y las diferencias, en estos tiempos, parece suceder lo mismo, con los episodios de violencia social que se viven en nuestras calles”. Así, lo afirma Papalardo en su enfoque sobre los medios, la construcción de la realidad y las conductas sociales.

¿Qué diferencia hay entre un joven golpeado, vejado y apremiado dentro de una comisaría como frecuentemente ocurre en nuestras sociedades, con los golpes dados por particulares a otra persona en vía pública?, se pregunta Papalardo

No son nuevos, ni diversos de los que ya conocíamos, lo original es la divulgación mediática y la forma que toma cuerpo ese dato real , a través de esa proliferación de “noticias” En este plano, el discurso instalado , deja entrever que nuevamente afrontamos dos demonios: el aparato ideológico que emerge de los tratados internacionales sobre derechos humanos , hecho cuerpo en la corriente jurídico-política definida como garantismo, con máximo exponente en el reformismo Norberto Bobbi uigi Ferrajioli con su presunta impunidad; y la tolerancia cero-ventanas rotas de Rudolph Giuliani, con su eficiencia en el castigo, que pide cancha ante la ineficiencia del otro, para parar los excesos de violencia por propia mano.
Los dos conjeturales extremos, vale decirlo, son variantes de una misma necesidad del régimen político que consolida el Estado de la burguesía: ley y orden.

La selección directa
Por eso, cuando ambos desnudan por su propia lógica y por los efectos sociales de la dialéctica de las formas de acumulación capitalista, su incapacidad, emerge la acción directa, sea expresada en un incremento de las manifestaciones contrarias a ese orden (que otra cosa son esas conductas a las que se llama delitos) o las que so pretexto de defensa de ese orden, bajo el amparo de la llamada inseguridad, implican lisa y llanamente el despliegue de la fuerza física sobre las personas , por otras, sin mediación del aparato represivo del Estado, poniendo en acto, lo que ideológicamente se concibe como guerra al delito, y que en concreto significa la selección directa y concreta del castigo focalizada en un enemigo estereotipado. Para esto colabora el propio aparato ideológico del Estado, y la criminología mediática, ambos como herramientas vehiculizadoras de esa construcción social que da consenso a la dominación capitalista y , que toma cuerpo incluso en Fiscales y políticos que propugnan soluciones que implican construir ese estereotipo por vía de la prohibición de la circulación en motocicleta por dos personas, el señalamiento de lo “bueno” que sería poner a los jóvenes díscolos en internados, o en trabajo social obligatorio, etc.
Lo cierto es que, cuando lo impulsado toma cuerpo, en tanto algunas personas encarnan esa guerra al delincuente en sentido propio y no figurado, descargando su odio por el otro estereotipado y por ende peligroso, la reacción mediática despliega una primer movida , que pasa por la difusión y la generalización de la temática, siempre circunscripta a la superficie del problema y acotada a la inmediatez, con lo que se oculta la trampa, pues no hay soluciones simples para problemas complejos .

“Frágiles convicciones”
Así, empachando de “linchamientos”, atiborrando de consulta a los “entendidos”, se construye un segundo momento: la toma distancia, que hace cuerpo en el bien intencionado pero funcionalmente adverso, “NO CUENTEN CONMIGO”, para buscar en los sectores medios esa aquiescencia, con la represión, pero razonada. Es claro que esa idea, hace carne en gente de buena madera, pero también de frágiles convicciones, pues si me separo, no construyo, simplemente observo. Una suerte de voyerismo social, que mira, se separa, se distingue, pero no actúa, de última las hipotéticas víctimas de estos estragos sociales, “algo habrán hecho”. Este posicionamiento tiene su paralelo, también en la actitud ante las desapariciones, violaciones de derechos humanos y en última instancia el genocidio argentino, pues lo que primero se dijo frente a la atrocidad es que había que reprimir, pero legalmente y no salvajemente como lo hicieron con “excesos” los militares y las bandas parapoliciales armadas. Hoy parece que estamos nuevamente ante “excesos” que no pueden ser compartidos, porque duelen los ojos cuando mediáticamente observamos esas filmaciones de gente golpeando a otra. Pero la pregunta se impone. ¿No es el Estado el primer violento, no es esa legalidad, que todos otorgamos la que le da a las fuerzas policiales, a las que ahora pedimos “rápida intervención” la que otorga consenso a esta violencia estatal?
Traigo el conocido caso Bulacio, para ilustrar esta idea. ¿Qué diferencia hay entre un joven golpeado, vejado y apremiado dentro de una comisaría como frecuentemente ocurre en nuestras sociedades, con los golpes dados por particulares a otra persona en vía pública? Tal vez lo único que aparece disímil es la visibilidad, pero pronto, la misma, por atiborramiento, como las imágenes de los campos clandestinos, terminará por cansar al consumidor de imágenes que pedirá otra cosa para saciarse. Estamos frente a un malestar en la cultura. Los frenos inhibitorios no juegan cuando la cultura no se impone sobre los impulsos más primarios del sujeto. Pero lo riesgoso es que se haga una cultura sobre la base de lo primario y se precarice la existencia, dividida entre probos y reos sociales, con el solo argumento de un barrio, una gorrita, una visera, una moto y sobretodo, ese color de tés oscura que tanto nos seduce a la hora de buscar un culpable.

“Me hago cargo”
No hay guerra posible contra el delito. La única guerra posible es contra el orden social imperante que genera de sus entrañas esta lucha de sectores, amparada desde los aparatos ideológicos de dominación, para que la necesidad del autoritarismo, y las restricciones de nuestra libertad se naturalicen y hagan cuerpo en nuestra conciencia. Sería bueno que la ceguera no se generalice. Que los ciegos no guíen a otros ciegos. Que la toma de conciencia de nuestros intereses de clase, nos haga orgánicamente comprender las causas y los motivos de los que nos pasa, ubicando las razones y los cambios por debajo de la imagen y la superficialidad mediática.
Es hora de dar fin a los opinógolos, los especialistas, y toda esa runfla de promotores del conflicto entre oprimidos y explotados, entre excluidos e “incluidos” en un orden social que no promueve la dignidad del ser humano sino que lo conduce de modo directo o indirecto a su reducción en un objeto o como dice el Indio Solari -Te tenemos allí abandonado allí preso (como un animal feroz) así las cosas la fiera más fiera ¿Dónde está?..... tu sombra va detrás, de hordas de notables, con los secretos para hacer ,un negocio tan pequeño y simple como vos.

Por eso, lejos del “no cuenten conmigo”, lo necesario es el “me hago cargo”. de la construcción política de un orden social justo , con base en la igualdad de oportunidades , que minimice las carencias y elimine la acumulación capitalista de riqueza, generadora del odio social y la violencia cotidiana. Omitiendo, no hacemos y dejamos hacer a los de siempre. Construyendo política y cultura de clase, evitamos.
CORRIENTES: DIÁLOGOS EN EL PABELLÓN

¨Las voces tras la muralla¨

(APL)“Ayer, justamente, debatíamos en nuestra reunión semanal cómo hemos llegado todos a este lugar tan peculiar: “la cárcel”. Si bien cada quien hizo su camino a rodar mayormente cuesta abajo, todos y sin excepción llegamos a la misma conclusión, no tuvimos ni la mínima oportunidad de esquivar semejante piedra en el camino. Es cierto, la veíamos! Era enorme y quizás por eso la gravedad de su masa miserable nos jalaba hacia ella”. Comienzo del texto de Pizarro, escritor, pintor, escultor, artista en situación de cárcel.

Obra de Pizarro, pintada tras los muros

En caída libre cada quién acomodaba el cuerpo para el golpazo! Lo raro, o no tanto en realidad es entender que nadie nos tendió una mísera soga para frenar semejante caída. De la gente de a pie, es casi entendible, todos andan a mil tratando de escapar de la misma gravedad miserable. Pero del estado “esa mano grandota” que todos los que bien andan a los tumbos alimentan para estas cosas, dar una mano, ante la miseria humana, ni la sombra se ve, respecto a ayudar ante la inminente precipitación.
Y no es cosa solo del que cae por este precipicio, sino que atañe a terceros siempre. Ya que de alguien hay que prenderse para no caer… Aunque la caída es irremediable casi siempre. En la mayoría de nuestros casos, uno ya nace propenso a esta gravedad, un poco por la suerte de haber nacido precario de casi todo, y otro poco la naturalización de la miseria en un ámbito de desarrollo cotidiano. Casi todos los muchachos, que charlábamos venimos de ese entorno retorcido y vicioso.
Uno de los muchachos pregunto al grupo ¿que querés decir con dar una mano? Y alguien respondió: – La solidaridad amigo, la solidaridad… Se acuerdan de nuestros viejos, que decían que en su época, la gente era más solidaria con todo y todos. Bueno, no sé qué paso pero entre las dictaduras y los malos gobernantes, todo se fue al carajo. Ya nadie hace nada por nadie. Y quien lo hace, siempre está bajo sospecha, viste. En realidad hay tanta razón en ese sencillo pensamiento. Ya nadie se pone en el lugar del otro, ni pone las manos en el fuego por los demás. Ayer justamente recordábamos a los excombatientes de Malvinas, pibes que fueron, algunos por convicción, otros por impulso y otros arrastrados por los milicos a dar su vida por esta patria carcomida. La solidaridad en su más pura esencia, y sin embargo nadie supo ser solidario con esos pibes que volvieron derrotados en su juventud. Ellos también son desaparecidos , esos jóvenes que fueron a esa guerra, jamás retornaron, la misma miseria que nos agrava a nosotros los pobres y expulsados a la vida criminal, los venía a echar a ellos también al trauma de la desidia y el olvido. ¿Por qué? Porque la gran desaparecida de la sociedad, más allá de la gente que la dictadura desapareció, fue…la Solidaridad. – Y, compañero, la ausencia de ella de la SOLIDARIDAD, genera la miseria.
-Che negrito, la verdad que sí, es así como decís. Recuerdo mi niñez; pero no recuerdo jamás solidaridad de parte de nadie, ni de mis familiares, ni del colegio, ni del estado cuando fui al reformatorio, ni de los milicos, ni del juzgado, mucho menos de los agentes carcelarios. ¿Y por qué es eso?
-La verdad amigo, no sabría decirte bien el por qué, seguramente son tantas cosas las que han llevado a la gente a ser apática de los demás. Calculá, que esta sociedad que hace poco lincho a un pibe, no lo hizo por impulso propio, sino que fue fogoneado por muchos lados. Según dicen “...solo la bronca y el odio unen a la gente…” y al parecer, así es. No sé bien quiénes son esos hijos de puta que le hacen eso a una y otra parte de la sociedad, pero lo que si se es que han convertido a gente de bien en asesinos de sangre fría. ¿Y quién tiene la culpa?
-Mirá eso no nos corresponde siquiera sugerir amigo. La gente no es tonta. Sabe bien quiénes son y por qué lo hacen. Yo por mi lado aun no perdí la fe en “la gente laburante”. Puede que pidan que nos pudramos en las cárceles, y que nos maten y que se yo cuantas pavadas mas. Pero son solo decires. Para… No es todo solo decir. Recordá que han matado a un pibe que nada tenía que ver.
-Lo sé, pero también hay que entender que el miedo y las habladurías, constantes con la que son bombardeados los sesos de la gente, no es algo menor y de no tener en cuenta. Sé que es injusto y reprochable, pero la culpa no es solo de ellos, sino también nuestra, por hacer de nuestros modos y maneras de mal vivir, un estereotipo de lo que hay que reprimir. Seamos justos y claros, no solo ellos mataron a ese pibe…nosotros como delincuentes también. Fijate, Negro, que convirtieron a la ciudadanía en un arma ahora para luchar contra nosotros el otro arma igualmente convertido por los mismos factores. La vileza de los poderosos de la casta superior y perversa. Y ahora estamos todos contra todos, para que después que nos matemos, los mismos que nos fogonearon, vengan al rescate de los unos y los otros… Acomodándose entre la víctima y los victimarios, argumentando el balance y el equilibrio de que… del miedo y el placebo de la seguridad. Como si se pudiese negar la gravedad, la miseria y injusticia estructural de “la desigualdad”.

Claudia Ainchil:

"Estamos federalizando, difundiendo poesía"

(APL) Noticiasdiaxdia en Radio es un programa conducido por Claudia Ainchil donde se entrevista a poetas de cada provincia, se les da voz. Cuentan acerca de sus creaciones, en que andan y dan un panorama de la poesía en cada lugar. Hay música, noticias culturales de las provincias que no salen en los medios. “Con el programa “Noticiasdiaxdia en Radio” estamos federalizando, difundiendo poesía”-dice la poeta Claudia Ainchil, quien junto a Maria Alejandra Figueroa, actriz que interpreta al aire los poemas de los invitados, Manolo Giménez desde Mendoza con sus análisis de libros y la productora Camila Súnico Ainchil todos los martes muestran las voces de nuestros poetas.

Periodista y poeta argentina

Cuenta Claudia Ainchil :“Siempre me pregunto cómo llegar a todas las personas… A la poesía no hay que ponerle miriñaque, o barniz. Que no sea para unos pocos, es decir que no quede encerrada en un circulo selecto. Que se abra. Que los poetas no seamos leídos solo por poetas”

“Hay muchos grupos que la están remando, lo hacen todo a pulmón, organizan encuentros donde invitan a participar, tienen en cuenta, sin favoritismos, a los creadores. Ellos realizan un trabajo social, que es difundir y dar voz. Porque muchas veces se organizan Festivales con bombos y platillos y nos encontramos con los nombres conocidos de siempre. Que bueno sería abrir convocatorias en todo el país para que puedan salir a la luz muchos poetas.”-expresa Ainchil.

Por el Programa de radio han sido entrevistados muchos poetas de todo el país, como Claudia Massin, Alejandra Correa, Fernando Toledo, Augusto Enrique Rufino, Wenceslao Maldonado, Pablo Anadon, Osvaldo Bossi, Hugo Francisco Rivella, Gustavo Tisocco, Bebe Ponti, Sergio Minore, Gabriela Bruch, Norma Segades Manias, el Gato Osses,Gabriela Rivero, Alejandro Carrizo,Gabriel Gomez Saavedra, Acción Poética Salta, Jorge Tula, Meliza Ortiz, Anibal Silvero, Edgar Morisoli entre otros.
El programa se emite los martes de 14 a 15 hs por www.conexionabierta.com.ar

AUDIO DEL PROGRAMA DE RADIO
http://www.conexionabierta.com.ar/programas-mp3/noticias%20dia%20x%20dia.mp3

*CLAUDIA AINCHIL *
http://ainchilclaudia-poesia.blogspot.com.ar/

Seleccionada en 1º Juegos Florales del Siglo XXI (concurso conmemorativo que se llevó a cabo en Montevideo, Uruguay con el tema 1804-2004, los versos de la Patria Grande, convocando a poetas de habla hispana y portuguesa de América, España y Portugal).Difundida en varios países.
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Libros Publicados:
COMIENZO DE COMIENZOS (1985)/ SON COSAS DE ÁNGELES (1987)/ AMORES SIN ZAPATOS (1991)/ REMOLINOS A BORDO (2003)/ REVOLUCIÓN (SECRETA) 2012/ ANTOLOGÍA POESÍA BAJO LA AUTOPISTA I (2012)/ ANTOLOGÍA POESÍA BAJO LA AUTOPISTA II (2013)/ AUTOPÍSTICAS-ANTOLOGÍA

INVISIBLE
Invisible como un invisible/Molino detenido en el tiempo/ Las ventanas semi abiertas invisibles/ Asaltadas en una décima esquina/ Por nadie/ O por alguien nadie/ No me salva la recolección de números dispersos/ Convertidos en azar/Un clandestino apogeo/ Invisible/ Ni la salvación eléctrica de manos/ Que se lavan a sí mismas/ Como Pilatos sonríe acumulando/ Buenas intenciones/ Envician el aire en la oscuridad/ Siempre invisible/ No visible incorpórea/Un hábito alojado en errores que evitan aprender/Como esos inciensos de primavera inquieta/La ausencia de olfato rasgó el sueño invisible/ El trazo se desvaneció/Hay almas raras que uno encuentra/ Se escurren dentro y disparan/ No podemos evitarlo/ Con una exhalación nos mudan/ Atrapando/Hubo signo y mensajeros?/Cuarenta y cinco minutos y el destierro/Invisible como un invisible/Asi…molida en tela de araña de un pantano visible.