Rodríguez Larreta insiste con trasladar la Cárcel de Villa Devoto

Hace más de quince años que desde la Procuración Penitencia de la Nación recorremos las cárceles y podemos afirmar que esta iniciativa no es original.

Durante el anuncio de los contenidos de un Plan de Seguridad Nacional, la ex presidenta Cristina Fernández anunció el traslado de la cárcel de Devoto a la localidad bonaerense de Mercedes.

Cristian Ritondo, presentó en su momento, en la legislatura porteña un proyecto que consistía en retirar los presos de la ciudad. De todas formas la originalidad del planteo o de la política para los detenidos en nuestras cárceles tampoco puede atribuírsele. Durante su gobierno, Carlos Menem, construyó los complejos penitenciarios de Ezeiza y Marcos Paz para desactivar la entonces cárcel de Caseros. El complejo de Marcos Paz fue construido en un terreno lindante con un basural.

Entendemos cuál es el efecto de estas políticas cuando pensamos como sus destinatarios a los ciudadanos que no se encuentran privados de la libertad. ¿Pero cómo explicarla cuando pensamos que sus verdaderos destinatarios deberían ser aquellos que se encuentran privados de su libertad? ¿Cómo interpretarlas a la luz del respeto por sus derechos fundamentales?

Si ponemos el foco en estos ciudadanos (si, ellos también son ciudadanos) vemos que el objetivo es invisibilizar aún más lo que sucede tras los muros. En nuestro recorrido por las cárceles, podemos dar fe de los malos tratos, de las torturas y del modo en que las desigualdades se reproducen en ese ámbito. Devoto es un ejemplo. Entonces nos preguntamos: ¿De qué modo estas políticas se enmarcan en un programa de protección y promoción de los derechos humanos? Hay que abstenerse de declaraciones que la prudencia, a la vista de lo ocurrido hasta el presente, renueva expectativas luego no cumplidas.

Cuando una cárcel está en la jurisdicción que corresponde con sus detenidos, permite que haya proximidad de familiares de organismos de derechos humanos, Defensores y de jueces que puedan garantizar el cumplimiento de normas constitucionales y denunciar la violación de las mismas.

Hace más de 30 años funciona en la cárcel de Devoto un centro universitario dependiente de la UBA donde se dictan cinco carreras y numerosos cursos; una experiencia única en el mundo. Con el proyecto de traslado se atenta contra este espacio, será muy difícil que los docentes de la UBA puedan viajar semanalmente a Mercedes a dictar sus clases.

No es ocioso recordar que los detenidos vuelven a la sociedad una vez cumplida la condena, por mandato constitucional el fin de la pena es la resocialización. Aquí nos surge una segunda pregunta: ¿Qué esperamos de estos detenidos si los confinamos lejos de su familia, de sus jueces, de sus defensores, de sus docentes, incluso lejos de las instituciones que, en mayor o menor medida, colaboran para lograr el fin buscado?

Por último, y más grave, en la unidad de Villa Devoto el porcentaje más grande es de detenidos procesados, es decir que por imperio de nuestra Constitución poseen un estado de inocencia hasta que se dicte sentencia firme. Es redundante explicar cómo y de qué manera el destierro resulta en estos casos más grave aún. Los efectos nocivos de la cárcel se multiplican exponencialmente, y de la misma manera se disminuyen las posibilidades de que esa persona pueda reconstruirse después de semejante experiencia.

Es tiempo de hacernos cargo de las desigualdades que generamos como sociedad. Los presos de la ciudad de Buenos Aires, deben estar en la ciudad de Buenos Aires, así como los presos de cada provincia deben estar en la jurisdicción donde viven.

Según las reglas mínimas para el tratamiento de reclusos (Reglas Mandela) aprobadas por las Naciones Unidas en su última revisión de 2015, se menciona que: “En la medida de lo posible, los reclusos serán internados en establecimientos penitenciarios cercanos a su hogar o a su lugar de reinserción social” (Regla 59).

Cárceles de Mala Muerte

Esta última cárcel también durante el pasado febrero fue escenario de diversos hechos de violencia. Así, el cuerpo de Requisa tiró balas de goma contra decenas de reclusos en el pabellón 12 módulo 3. A su vez, en la misma unidad durante la visita femenina los penitenciarios no evitaron una pelea entre detenidos que culmino con 6 heridos internados en el Hospital Penitenciario Central.

Denuncian sobrepoblación en tres complejos carcelarios

A raíz de estas irregularidades, la Procuración Penitenciaria de la Nación y la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación efectuaron una presentación conjunta en la que hicieron hincapié en “los preocupantes niveles de superpoblación que existen en los complejos penitenciarios del área metropolitana y, en particular, en el penal de Marcos Paz que tiene un excedente de alrededor de 150 personas, algunas de ellas durmiendo en el piso o alojadas en espacios groseramente inadecuados”.

Como consecuencia de ello, el Juzgado en lo Criminal y Correccional Federal Nº 2 de Morón “ordenó la adopción de una serie de medidas para remediar la situación y extremar el control externo sobre las condiciones de alojamiento”, solicitando que “se informe antes del 2 de febrero, acerca del plan de trabajo destinado a revertir los niveles de superpoblación existentes y, concretamente, sobre las partidas presupuestarias afectadas y el tiempo que demandará la construcción de nuevas plazas”.

En el caso puntual del Complejo Penitenciario Federal II de Marcos Paz, se exigió a las autoridades “la realización de una serie de reparaciones elementales en pabellones colectivos en los que más de 50 personas conviven hacinadas y que se reubique a aquellas que deben dormir en el piso. Y, en general, que se abstengan de recibir nuevos ingresos hasta que el nivel de ocupación se ajuste a las plazas efectivamente disponibles”.

De acuerdo a una inspección, concretada por personal de la Procuración Penitenciaria de la Nación (PPN) en los primeros días de este mes de enero, en el penal de Marcos Paz se alojan 1627 internos, un total de 123 más de las 1504 que las propias autoridades reconocen estar preparadas para recibir y 155 por encima del cupo de 1472 personas que fue determinado judicialmente en el marco de una acción de hábeas corpus.

“A la fecha, existen al menos 3 acciones de hábeas corpus promovidas por la Procuración Penitenciaria y la Comisión de Cárceles de la Defensoría General de la Nación en virtud del problema de superpoblación que existe en los penales de Marcos Paz, Ezeiza y Devoto, que han sido favorablemente acogidas por la justicia, pero que no ha tenido como correlato medidas tendientes a descomprimir la situación”, se indicó.

Sobre la superpoblación en la cárcel de Villa Devoto, “la Dirección Nacional del Servicio Penitenciario Federal informó que la capacidad general real de alojamiento del Complejo Penitenciario Federal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es de 1696 plazas, no obstante lo cual el 29 de diciembre de 2014 se alojaban allí a 1729 personas”.

Dos nuevas muertes en Ezeiza

En un comunicado emitido minutos atrás, la Procuración Penitenciaria de la Nación, da cuenta que “un detenido de avanzada edad falleció, ayer, al interior del Pabellón C de la Unidad Residencial I de Ezeiza, destinado al alojamiento de personas bajo medida de resguardo de integridad física. Las primeras comunicaciones, pendientes aún de constatarse por este organismo, informan como su contexto la violencia verbal desplegada por el Cuerpo de Requisa al ingresar al pabellón en horas de la mañana durante un procedimiento rutinario. Ante los gritos y obligado a correr hasta su celda, el detenido fue encontrado sin vida dentro de la misma. Las autoridades penitenciarias en el módulo señalaron que su muerte habría sido provocada por un ataque cardíaco”.

Más adelante, la PPN informó que “la madrugada anterior, otro detenido murió por ahorcamiento dentro de las celdas de aislamiento del Pabellón H de la Unidad Residencial IV del complejo. El monitoreo efectuado por este organismo, que incluyó la inspección del sector de alojamiento y entrevistas confidenciales con personas detenidas en él, ha recuperado relatos que informan sobre la existencia de hechos de violencia previos, el reclamo por falta de asistencia médica ante las lesiones sufridas, y la inexistente custodia del sector por parte de la guardia de la División de Seguridad Interna”.

Asimismo, la Procuración destaca que esta nueva muerte “puso en evidencia una vez más, la utilización de los sectores de aislamiento como lugar de alojamiento de personas en tránsito, a la espera de cupo en un pabellón definitivo, y en muchas ocasiones bajo medida de resguardo de integridad física. La Procuración Penitenciaria de la Nación se ha presentado hoy en la causa judicial radicada ante la Justicia Federal de Lomas de Zamora, aportando información y sugiriendo líneas de indagación y medidas de prueba”.
Por último, el organismo subraya que “esta última muerte replica una serie de prácticas penitenciarias lesivas de los derechos humanos, estructurales en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. Solo cuatro meses atrás, en septiembre de 2014, un detenido falleció ahorcado en el sector de aislamiento de la Unidad Residencial III en condiciones similares. Por aquella muerte, y a pedido de esta Procuración Penitenciaria –constituida como parte querellante- y el Ministerio Público Fiscal, cinco funcionarios penitenciarios han sido citados a declaración indagatoria para el próximo mes de febrero por violaciones a su deber de custodia.

Fuente: Prensa PPN
Link:
http://www.ppn.gov.ar/?q=Dos_muertes_en_el_Complejo_Penitenciario_Federal_I_de_Ezeiza_durante_el_mes_de_enero

Doscientos presos en huelga de hambre

Oscar Castelnovo

Un familiar de los detenidos, Juan Pueblo, indicó a la APL que el procedimiento corriente de la requisa es entrar a los pabellones a los gritos y pitazos: “¡Todos para el fondo!”, “¡Formados en fila!”, al tiempo que “ordenan” a decenas de detenidos con “toques” del bastón reglamentario. Luego, vienen los consabidos: ¡Sáquese la ropa! ¡Levántese los testículos! ¡Dese vuelta! ¡Agáchese y ábrase!, mientras otra parte de los requisadores amedrenta con los palos y las esposas y “se caga de risa”.

Como se recordará, en noviembre pasado, el oficialista Tiempo Argentino comunicó que “el gobierno se prepara para anunciar el envío al Congreso Nacional de un proyecto para reformar de manera integral el Servicio Penitenciario Federal, y transformarlo en una agencia descentralizada bajo control civil”.

Ningún proyecto se envió al Parlamento en tal sentido y, por el contrario, los grises siguen firmes en su derrotero represivo, con un presupuesto de 30 mil pesos mensuales por cada prisionero o cautiva en las jaulas federales.

A la vez, JP indicó que en un pabellón con capacidad para 25 personas conviven 47. Allí solo existen tres baños y “si alguien llega con apuro se ve obligado a defecar en una bolsa de plástico”, indicó. Las duchas también son tres, lo que genera tensión entre los detenidos ante las temperaturas elevadas.

Algunos escritores han referido al “clima erotizante” de las prisiones. Seguramente, estos literatos no se dieron una vuelta por las dos habitaciones de la U-19, destinadas a las visitas íntimas para más de cien parejas (sí, 2 para 100). Ambas cuentan con sendos colchones de olor nauseabundo que contienen humedad a pleno y un moho en permanente esparcimiento por su superficie.

Asimismo, las ratas de gran porte y varias especies de cucarachas, con disímiles tonalidades y tamaños, acuden sin restricciones a las visitas, comen de las migajas que caen, aunque a veces se animan y comparten con confianza en la confortable “colonia ejemplar” del Servicio Penitenciario Federal.

El reclamo de los presos de la U-19, hasta el momento, no recibió respuesta alguna de las autoridades del SPF o del Ministerio de Justicia.

Recientemente, el Comité Contra la Tortura denunció una superpoblación del 50 por ciento en la provincia de Buenos Aires, la Procuración Penitenciaria de la Nación informó sobre el récord histórico en cárceles federales y militantes anticarcelarios cordobeses revelaron que la provincia mediterránea tiene, porcentualmente, casi tantos presos como Rusia que marcha en los puestos top del rubro. Cabe destacar que Estados Unidos y China superan al país euroasiático.

La crisis carcelaria de la Argentina sigue su marcha ascendente. La clase política electoralera, levanta más establecimientos enrejados y crea nuevas policías en todos los distritos. Los candidatos compiten por TV a ver quién tiene más grande la propuesta punitiva. Así, obtienen minutos de triste fama y votos. Tan necesarios para mantener los privilegios de los sectores hegemónicos, tan inservibles para los dolores del pueblo.