SANTA FE, CORONDA, «MODELO» DE UNA DOBLE PRISIONIZACIÓN

La Iglesia Evangélica Pentecostal y su nefasta labor en las cárceles

(Por Federico R./APL) «La Unidad 1 Coronda se ha convertido desde mediados del 2008, en “Modelo” de un nuevo tipo de doble prisionización administrado por emergentes del capitalismo central, autodenominados pastores evangélicos. Dentro de los pabellones-iglesias, dichos pastores ponen en marcha día tras día un programa de reconfiguración conductual, basado en estrategias de convencimiento y repetición de actividades tanto físicas como intelectuales, que van moldeando las estructuras de la personalidad del sujeto detenido y de su encuentro con el mundo, si sobrevive, en condiciones de devastación humana. (…)Por lo cual  el evangelismo se inserta en las cárceles santafesinas,  como instrumento de silenciamiento que permite  controlar las voluntades de los presos  aliviando y dándole sentido a sus padecimientos mediante la idea de un mundo de dicha ilusoria y la promesa de una vida eterna, mientras  permite  al SP operar con tranquilidad en el ejercicio de las  violaciones a los derechos fundamentales de las personas, realizando  vejámenes de toda índole,  torturas, suicidios inducidos y otras tantas prácticas tendientes a la devastación humana como parte de un macabro plan de  eliminación  secuencial y  selectiva de personas privadas de  todo derecho , aún del más fundamental, como lo es el derecho a la vida». Párrafos salientes del artículo de Federico R., cuyo texto completo publicamos más abajo.

La Unidad 1 Coronda se ha convertido desde mediados del 2008, en “Modelo” de un nuevo tipo de doble prisionización administrado por emergentes del capitalismo central, autodenominados pastores evangélicos. Dentro de los pabellones-iglesias, dichos pastores ponen en marcha día tras día un programa de reconfiguración conductual, basado en estrategias de convencimiento y repetición de actividades tanto físicas como intelectuales, que van moldeando las estructuras de la personalidad del sujeto detenido y de su encuentro con el mundo, si sobrevive, en condiciones de devastación humana

Por ello parece oportuno hacer una breve introducción que dé cuenta de los factores que propiciaron la creación, instalación, y sobre todo la expansión de los pabellones evangélicos en las distintas unidades penitenciarias de nuestra provincia y, a que objetivos obedece está intervención, dado que en la práctica estos pastores asumen funciones correccionalistas que se suponen en manos del estado.

 El primero de estos factores tiene que ver con lo ocurrido el 11 de abril de 2005 (masacre de Coronda ) que dio lugar a una reconfiguración en la estructura carcelaria. Luego de este hecho, la cárcel de Coronda quedó divida en dos: en el ala norte están los presos del Gran Santa Fe, y en la sur, los del Gran Rosario (división que continúa hasta nuestros días). Por temor a una revancha de aquel día en que 14 internos rosarinos fueron acribillados de manera selectiva, con omisión cómplice del Servicio Penitenciario (SP), nunca habían vuelto a cruzarse unos con otros dentro del presidio. Hasta el año 2008, cuando el pastor evangelista Nicky Cruz, ex líder de una pandilla de Nueva York, llegó desde Estados Unidos para dar «la Palabra». Unos 300 detenidos de ambos sectores de la «Unidad Modelo» coparon el patio el 26 de marzo de ese mismo año. Cantaron, oraron y volvieron a sus celdas sin ningún incidente. Esa paz contrastó con un arranque de año violento en ese mismo penal: dos asesinatos, tres suicidios e incontables peleas que «alarmaron» a las autoridades penitenciarias.

«LOS HERMANITOS»

Desde aquel trágico inicio de 2008 a este año, «los hermanitos» -así denominan los presos a los evangelistas- pasaron de controlar un sólo pabellón de los 14 que tiene la unidad uno de Coronda, a manejar ocho y tener presencia en otros dos, fenómeno que se extendió con el tiempo a la gran mayoría de los pabellones de las distintas unidades penitenciarias de Santa Fe.

En segundo lugar está la condición carcelaria en el momento en que comienza la proliferación de la iglesia evangélica, situación que era sumamente deficitaria. Los altos índices de hacinamiento, las precarias condiciones de la infraestructura carcelaria, las detenciones preventivas y las de dudoso respaldo judicial, además de las prácticas represivas por parte de los penitenciarios, acumularon gran malestar entre los presos.

En un contexto cada vez más hostil, las huelgas de hambre, los motines, las violaciones, muertes y suicidios empezaron a cobrar magnitud -y dominio público- y la administración carcelaria comenzó a instalarse en las agendas gubernamentales. Con los nuevos aires «democráticos» , el SPSF se veía cada vez más cercado por sus habituales prácticas represivas y perdía su plataforma de gobernabilidad. Comienza a tomar forma entonces la idea de una cárcel privada de gestión religiosa dentro de una cárcel pública, idea que se construye en cierto modo desde la fundamentación lógica de que la integración estructural de la iglesia evangélica como institución anexa al SP redundaría en mutuos beneficios. La cárcel recibiría en principio la aprobación simbólica, que más allá de críticas o denuncias circunstanciales, otorga la presencia física de representantes de Dios -y por tanto de todo aquello que en apariencia es deseable y bueno- dentro de una institución siempre sospechada de transgredir los derechos humanos. Por su parte, la iglesia ocuparía posiciones estratégicas en los pabellones desde donde delimitar espacios, generar actividades, habilitar o impedir actuaciones externas, es decir, moldear y reproducir a la institución que la contiene instaurando además, su propio régimen disciplinar y mecanismos coercitivos.

A esto se agrega otro supuesto, la posibilidad de lograr mediante la subjetivación de los presos el rediseño geográfico que señala Brardinelli: La creación de pabellones “segregados por religión”, es decir pabellones en los que se alojan exclusivamente los presos que se declaran “convertidos al evangelio”(Brardinelli 2007) Sólo que en esta lectura, la posición del “refugiado”, que elige entrar a los pabellones por comodidad o conveniencia, se prolonga luego, y gracias a la resocialización cristiana, en la posición sometida del “lavado de cerebro” producto de las sanciones, castigos y técnicas de intrusión que practican los pastores.

En los sectores que quedaron en manos de esa iglesia, la disciplina es estricta: a las 6 hay que estar arriba para orar, acto que se repite a las 9, 11, 15 y 17. De 20 a 22 hay dos horas de culto, donde los «siervos» o «pastores» -líderes de cada pabellón-, profesan la Palabra. No se puede fumar, menos drogarse, ni escuchar cumbia, ni usar gorritas con visera, ni mirar pornografía o programas violentos en la televisión. Ni siquiera tener en la celda la clásica mujer de almanaque, musa infaltable en las paredes tumberas.

A cambio de tanta restricción «terrenal», se consigue una celda limpia, con inodoro (un bien preciado), y la seguridad de que ante un problema no habrá un facazo de por medio, sino una intervención del líder para orar y acercarse más al Señor.

Así presentado el régimen de disciplinamiento, se justifica la presencia de la iglesia evangélica dentro de las unidades penitenciarias, como institución anexa o acoplada al sistema carcelario, donde los sujetos detenidos son vistos como «seres de la adaptación, del ajuste» (Freyre 1970), Sin embargo, lo que se oculta decir es que las iglesias externas, culturalmente trasplantadas de la globalización, llevan adelante tareas intensivas de proselitismo dentro de un Servicio Penitenciario que abandona a los reclusos, y se apoya en la funcionalidad de la propuesta evangélica con el objetivo de conservar pacificados un número suficientemente grande de pabellones, como para continuar funcionando, sin introducir cambios estructurales en el sistema.

DE PASTORES Y NEGOCIOS

A su vez, los pastores con sus iglesias montan un negocio que se alimenta en parte de los diezmos y las donaciones internas y externas mediante un sistema de mercantilización del sujeto supuestamente cristianizado, en el que se aprovecha de modo utilitarista el escape a la violencia de los pabellones comunes por parte de los presos más débiles (en términos de supervivencia) y lo convierte ya no en un refugio sino en una manera más cruenta de encierro –una segunda cárcel- en donde bajo la amenaza de expulsión se ven obligados a seguir un estilo de vida que atenta contra su alma y su personalidad, además de tener que depositar cada mes, una suma de dinero previamente estipulada por los pastores, en concepto de contraprestación por los «servicios religiosos» recibidos. (Esta es una constante que define el acontecer de la religión evangélica, dentro y fuera de la cárcel, ya que su programa educativo-dogmático está sino orientado, al menos caracterizado, por cobrar a sus adeptos una suma fija de dinero en concepto de diezmo). Los pabellones evangélicos estarían por tanto, habitados por dos tipos de figuras sociales: el refugiado, que acepta cínicamente las reglas de juego sin sentir la fe que profesa, y el convertido, que ignora que su cambio es el resultado de un lavado de cerebro, ya que ha entrando en un dispositivo, en una lógica, que podríamos denominar como la teoría de la sujeción religiosa.

La descripción del fenómeno evangélico realizada hasta el momento, aunque demasiado sucinta para elaborar determinantes, nos abre la posibilidad de intentar un marco de inteligibilidad mínimo para abordarlo desde su significación, como matriz gracias a cuya existencia el preso, (genéricamente hablando) asume una determinada conciencia, mediante el sometimiento de éste a dispositivos que suprimen identidades y subjetividades individuales, a las que suple por una voluntad colectiva, bajo el común denominador universal, de los de «hijos de Dios», y por tanto sumisos a éste o a su emisario directo, representado en la figura del pastor -que es nada menos que otro preso-, quien siguiendo esta misma premisa, dicta las reglas del bien y del mal, de lo correcto y lo incorrecto, del ascenso y descenso de las categorías de lo abyecto y de lo sublime y, por ello mismo, se ha convertido en el órgano oficial del nuevo tipo de conciencia del detenido; conciencia que se despliega en el nivel de la experiencia como en el nivel del quehacer, en la confirmación del sometimiento de un sector minoritario de presos sobre otros, que abarca distintas áreas, operando los constructos conceptuales de las mayorías oprimidas sin que éstas se revelen.

En este contexto el mecanismo disciplinario funciona como un mecanismo penal, aceptado desde una lógica internalizada que legitima el accionar coercitivo. La disciplina implica una forma específica del castigo que no se reduce a los pecados cometidos en el marco de las transgresiones espirituales solamente. Lo que compete a la penalidad disciplinaria en los pabellones evangélicos, es la inobservancia, todo lo que se aleja de ella, todo lo que no se ajusta a la regla, las desviaciones. Es punible, por tanto, todo el dominio indefinido de lo no conforme.

A primeras vistas estos pabellones pueden parecer un buen lugar para transitar una condena. Sin embargo al realizar una descripción del ordenamiento social de los pabellones-iglesias (organización, actividades, derechos, obligaciones, etc.), lo primero que hemos de señalar son las similitudes con la prisión en lo referido a su organización. La principal similitud refiere a la existencia de una estructura de mando y un orden jerárquico-verticalista cuyas variaciones o matices estarán dados por el pabellón-iglesia que se habita, aún así, todos estos espacios son encabezados por un detenido que se asume o es nombrado pastor de su pabellón, y adquiere con este nombramiento, todas las prerrogativas vinculadas a su función de líder espiritual, y responsable del dispositivo a través del cual se construirán las subjetividades colectivas mediante los mecanismos y métodos enunciados previamente.

 El orden jerárquico puede representarse pensando en el dibujo de una pirámide, de arriba hacia abajo, se encuentran el siervo, con-siervo, coordinadores, líderes (de mesas), asistentes de líderes y ovejas. Los “siervos” tienen a su cargo la totalidad del pabellón-iglesia. Deben velar por la integridad de todas sus ovejas y vigilar que las normas de convivencia sean aplicadas. Dentro de las funciones del siervo está la de dialogar con las autoridades del SP, y con cada detenido que pretende ir —o es destinado— a un pabellón iglesia. Asimismo, aquel se encarga de presidir los rituales religiosos, función que en caso de ausencia es designada a los estamentos inferiores. Parte de esos estamentos están compuestos por los consiervos, los coordinadores y los líderes (de mesa) que asisten al siervo y quedan a cargo del pabellón en los momentos en que éste no está presente. Cumplen la función de vigilar a la población y el seguimiento de las actividades, y detentan ser los calificados para “instruir en la palabra” a los integrantes de cada grupo. La diferencia en las acciones y obligaciones de cada uno de estos tres lugares suele ser imperceptible pero da cuenta de un modo de organización que establece múltiples estamentos decisionales.

 Siguiendo un ordenamiento jerárquico nos encontramos con los “asistentes” de líderes cuya función es mediar entre los “líderes” y las “ovejas”. También asisten a los consiervos en todo lo que necesitan y se hacen cargo de los grupos cuando los siervos, consiervos, coordinadores y líderes no están en el pabellón o en la prisión. Por último, las ovejas pertenecen al estamento más bajo de la pirámide y son quienes están encargadas de ejecutar las actividades de limpieza, cocina, culto, entre otras. Las ovejas acaban de ingresar al pabellón o llevan poco tiempo en él, y suelen ser las más controladas porque de esa estricta vigilancia surgirá una evaluación que se traducirá en ascensos en la estructura jerárquica, sanciones y hasta la expulsión».(Mauricio Machado 2015)

MAMUSHKA

Esta estratificación da cuenta de estructuras organizacionales similares aunque terminológicamente diferentes entre iglesias y SP, pero ambas con rasgos militarizados y reglamentistas donde rige con puño de hierro la noción de obediencia, de orden y de mando, lo que resulta en una especie de mamushka del encierro, una prisión dentro de otra.

Por lo cual, el evangelismo se inserta en las cárceles santafesinas, como instrumento de silenciamiento que permite controlar las voluntades de los presos aliviando y dándole sentido a sus padecimientos mediante la idea de un mundo de dicha ilusoria y la promesa de una vida eterna, mientras permite al SP operar con tranquilidad en el ejercicio de las violaciones a los derechos fundamentales de las personas, realizando vejámenes de toda índole, torturas, suicidios inducidos y otras tantas prácticas tendientes a la devastación humana como parte de un macabro plan de eliminación secuencial y selectiva de personas privadas de todo derecho , aún del más fundamental, como lo es el derecho a la vida. Nunca más acertado el concepto de dispositivo elaborado por Foucault para pensar la inserción y posterior consolidación del evangelismo en las prisiones. El dispositivo, en tanto conjunto de elementos heterogéneos que comprenden tanto lo discursivo como lo no discursivo (leyes, normativas, espacio, interacciones, etc.), se constituye a partir de una urgencia para luego ir sosteniendo o reconfigurando sus objetivos iniciales (Foucault, 1985). En ese sentido, la aparición del dispositivo religioso-evangélico-pentecostal es la respuesta a la emergencia que vino a concertar la creación de un nuevo tipo de matriz subjetiva, que fue consolidando y rearticulándose en nuevos objetivos hasta convertirse en componente central del mapa carcelario actual.

En virtud de ello, parece oportuno preguntarnos: ¿quienes crean el imaginario de reinserción social dentro de las cárceles?, la respuesta no es del todo clara, sobre todo teniendo en cuenta la preeminencia ( en términos cuantitativos ) de la iglesia evangélica dentro de las unidades penitenciarias de santa Fe, y más aún atendiendo a sus métodos de instalación de subjetividades propias, características de un programa sistematizado de programación conductual, al que es sometido el sujeto encarcelado.

Desde su “doble utópico”, constitutivo del dispositivo carcelario como contraparte del sistema de opresión, y por otro como una cuestionable institución religiosa llamada a regentear y extraer divisas de modo ampliado, de una clientela que en poco menos de 10 años, se ha multiplicado de forma asombrosa, el fenómeno evangélico asume dentro de las unidades penitenciarias de Santa Fe un papel correcionalista. En los pabellones-iglesia son los mismos detenidos; supuestos pastores evangélicos; legitimados por medio de acuerdos de dudosas conveniencias entre autoridades del poder legislativo y representantes externos del movimiento pentecostal-evangélico, los que detentan tener a su cargo los mecanismos pertenecientes al ámbito de la subjetivación, que se supone en manos del estado.

Estos hechos de singularidades oportunas, que no parece despertar escozores en el ámbito judicial encargado de administrar las penas, nos pone de frente a cuestionamientos del tipo: ¿Cuáles son las construcciones ideacionales en materia de reinserción social en actores vinculados a la iglesia evangélica? ¿Qué relaciones existen entre las construcciones ideacionales que estos actores tienen en materia de reinserción social y los intereses que persiguen como institución acoplada integralmente al SP? Y por último ¿Qué tipo de subjetividades se construye en estos espacios cuya reconfiguración conductual reproduce las matrices creadas, dirigidas y sistematizadas por los mismos detenidos de quienes se presuponen conductas delictuales y antitéticas a la justificación del encierro?

La generalidad de la prisión, -efecto e instrumento de relaciones de poder complejas- con todas sus determinaciones, vínculos y justificaciones, ofrece un conjunto singularmente peligroso de respuestas a estos interrogantes, apelando a discursos rimbombantes sobre el papel resocializador que cumple “al rectificar el derecho, rebajando a un nivel aceptable, casi natural, el arte de castigar” mientras, alineado a una serie de ilegalismos de índole y orígenes diversos (de los cuales el fenómeno evangélico-pentecostal es apenas una expresión más) subordina la existencia de las personas atrapadas en su interior a encarcelamientos múltiples, que en nada contribuyen a la seguridad ciudadana y mucho menos propician la rehabilitación de quién una vez cumplida su condena, volverá inexorablemente a vivir en sociedad.

BIBLIOGRAFÍA:

H. Marietán; (El complementario y su psicópata)

A.Camblong 2003; (Política y retórica de los discursos paradojicos )

Amin maalouf 1998; (identidades asesinas)

A. Quiroga 2016; (Notas sobre matrices de aprendizaje y configuración de los sujetos)

D. Papalardo; (Seguridad y Riqueza)

EL PRÓXIMO 18 DE SETIEMBRE SE CUMPLEN 13 AÑOS DE LA SEGUNDA DESAPARICIÓN DE JORGE JULIO LÓPEZ.

Marchamos a Plaza de Mayo

Jorge Julio López, ex detenido-desaparecido durante la última dictadura en Argentina, declaró en el juicio contra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz, y fue secuestrado y desaparecido nuevamente el 18 de septiembre de 2006. Ese día en  su querella alegaba en el primer juicio posterior a la anulación de las leyes de impunidad , pidiendo la condena por Genocidio y la perpetua para el represor.  Desde entonces, a lo largo y ancho del país, miles y miles de argentinos hemos reclamado por su APARICIÓN CON VIDA Y CASTIGO A LOS CULPABLES. Las organizaciones nucleadas en el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convocamos a una marcha desde 9 de julio y Av. de Mayo hasta Plaza de Mayo el próximo 18 de setiembre a las 17 hs para exigir su aparición con vida de Julio López y el castigo a los responsables de su secuestro. El Estado es responsable. Aparición con vida ya/ Ni doctrina Chocobar ni represión/ Basta de ajuste de Macri y los gobernadores/ Fuera Macri y el FMI./ NO OLVIDAMOS- NO PERDONAMOS-NO NOS RECONCILIAMOS/ ENCUENTRO MEMORIA VERDAD Y JUSTICIA

INAUGURA LA MUESTRA EN EL MUSEO PETTORUTI DE LA PLATA

“No somos territorio de conquista”

El viernes 20 de septiembre, a las 19 horas, se inaugurará la muestra “No somos territorio de conquista”, de la artista Roma Vaquero Diaz, en el Museo Provincial de Bellas Artes Emilio Pettoruti (avenida 51 525, entre calles 5 y 6) de la ciudad de La Plata. “No somos territorio de conquista” tiene la curaduría de Margarita García Faure y durará hasta el 20 de octubre. La muestra, que cuenta con una serie fotográfica, video y escritos, funciona como una instalación envolvente que nos propone ingresar a una corporeidad comunitaria e íntima, poética y política. El día de la inauguración se podrá presenciar una performance de Roma Vaquero Díaz, como una forma de encender la estética política de la obra. La muestra, que se podrá visitar de martes a domingo hasta las 19 horas, propone la activación de un ocupar feminista en relación a los territorios y a la memoria afectiva.

La artista explica que “tanto el patriarcado como el capitalismo desacreditan esa potencia, la invisibilizan, la explotan, y se apropian no sólo de lxs sujetxs, sino también de la historia, de la imaginación y de los afectos de un territorio, en un feroz proceso donde la alienación de las mujeres y la destrucción de la naturaleza van juntas”.

Para Vaquero Díaz, los “saberes y memorias encarnadas que se vinculan, expanden nuestros deseos de manera comunitaria”.

En el marco de la muestra, el 17 de octubre a las 19 horas en el museo Petorutti, se realizará el conversatorio “Cuerpo y territorio, presencias del hacer”, en el que hablarán la artista y la curadora de la muestra.

La muestra y el conversatorio son con entrada libre y gratuita.

BIOGRAFÍA DE ROMA VAQUERO DÍAZ

Artista e investigadora, maestranda en Lenguajes Artísticos Combinados (Universidad Nacional de las Artes) y Licenciada en Arte Escénica (Universidad Nacional de Rosario).

Sus producciones indagan los cruces entre los lenguajes artísticos, el cuerpo y lo político, y se materializan en performance, video, fotografía y poesía sonora.

Ha participado en exposiciones colectivas en Argentina, Chile, Venezuela, México, Colombia, Uruguay, Estados Unidos y España. También ha publicado diversos artículos en revistas y portales culturales en el ámbito nacional e internacional. Es coautora del libro “Mujeres de Kurdistán. La revolución de las hijas del sol” (Editorial Sudestada, 2017).

Desde 2017 es directora de Mundo Performance, plataforma de investigación y creación en relación al arte de la performance y el arte contemporáneo.

19/9- 12 HORAS – SIPREBA. MÉXICO 441, CABA

Conferencia de prensa por allanamiento a Emilia Vassallo

Ante el amedrentamiento y la amenaza del Poder Judicial y la Policía hacia nuestra compañera Emilia Vassallo, lxs familiares organizadxs en la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil, conovocamos a una conferencia de prensa a realizarse el día jueves 19 de septiembre a las 12 hs. en el SiPreBA, México 441, 2 piso «D'» CABA .  Invitamos a todos los medios de comunicación, tanto a los tradicionales como a los populares, a ser parte de la difusión de este hecho que se reproduce sistemáticamente en las familias que denuncian represión estatal. Contactos: ☎Emilia Vassallo 112 687 7054 /☎Alfredo Cuellar 116 932 3654/ ☎Eduardo Soares 156 094 5055

El viernes 13, alrededor de las 21 horas, un grupo táctico de la Policía Bonaerense ingresó al domicilio de Emilia Vassallo, madre de Pablo “Paly” Alcorta, asesinado por la Policía Bonaerense En la localidad de Morón . Los  efectivos estaban encapuchados, de civil, fuertemente armados. En primera instancia no les mostraron orden de allanamiento. Recibieron golpes y maltratos ella y su hijo; los inmovilizaron y esposaron.  Emilia es una referente y militante contra la represión estatal, organizada junto a otrxs familiares en la Marcha Nacional Contra el Gatillo Fácil. Hace algunos dias hubo avances en la causa judicial por el crimen de Paly, que tenía 17 años cuando  DIEGO ARIEL TOLABA,  POLICIA BONAERENSE, lo asesinó. Actualmente, Tolaba se encuentra en actividad en la Policía de la Ciudad de Buenos Aires.

Estas circunstancias nos obligan a denunciar y sostener que el Estado, a través de sus fuerzas represivas, despliega medidas violentas para generar el terror y en consecuencia paralizar los procesos de lucha.

CONCENTRACIÓN POR NO MÁS ABUSO SEXUAL INFANTIL EN CHUBUT

Miércoles 18 de septiembre – 9 hs, Cámara Penal San Martín 207- 1º piso – Puerto Madryn.

Ante la apelación de los condenados  en primera instancia nos concentramos en defensa de la niñez abusada. La causa denominada “Abuso sexual agravado – Caso Ministerio Público Fiscal 56770 (Expediente 1047/16), conocida como la “Causa Pirámides” habla en parte de esta descripción, con el agravante de que en esta situación, se impulsó la defensa a ultranza de la criatura desde una de las partes, el padre del niño. No la madre. No la Sra. Bárbara de Cristófano justamente porque a ella y a su actual pareja Julián Morón, se les condenó por la aberración comprobada. Por supuesto, la pareja condenada apelará la sentencia mediante su abogado defensor (Dr. Fabián Gabalachis). La misma será el día 18 de septiembre del corriente en Puerto Madryn, Chubut. En virtud de este acontecimiento y aunque resulte increíble, amistades, familiares y otros/as cercanos de los condenados, arbitraron estrategias que como manotazos de ahogado, sólo ponen en evidencia la perversión de la que se alimentan. Adhesiones a sinabusoinfantiladhesion@mail.com

A mediados de los ’90 y en consonancia con paradigmas garantistas a nivel internacional, la República Argentina adoptó como propia la Convención Internacional de los Derechos del Niño. Un hecho trascendental en la vida institucional de un país que pretendía modificar el modelo tutelar hasta el momento vigente, por el de “protección integral”.

En la provincia de Chubut ese proceso inicial de construcción legislativa se dio con la participación de organizaciones de la sociedad civil. Durante meses las problemáticas de la niñez, la adolescencia y la familia pretendieron ser vistas desde todas las perspectivas posibles desmenuzando orígenes, causas y consecuencias.

Sin embargo, y aun creyendo haber agotado discursivamente todos los males que aquejaban al niño y niña, no fue abordado en esos encuentros específicamente, el abuso sexual infantil, la pederastía, el proxenetismo… Aunque se mencionó la palabra “protección” hasta gastar cada fonema, parecía el mencionado, un problema ajeno a la sociedad bien pensante.

Si no se nombra, no existe.

La ley de Protección Integral a la Niñez, la Adolescencia y la Familia de Chubut fue pionera entonces en el país en materia de derechos de la niñez. En la letra de la norma.

El posterior abuso burócratico estatal de esa ley engendró una superestructura de instituciones, de roles y de rutas administrativas que en la práctica no sólo acentúan la violencia para con los más vulnerables sino que han logrado transformar la mayoría de las intervenciones, en resultados opuestos a la protección de la niñez y al marco garantista es decir, al denominado “espíritu de la norma”.

Junto a esa práctica del aparato estatal, las violencias más morbosas y crueles que torturan los cuerpecitos más frágiles de la sociedad, se escondían en expedientes que gracias a la finitud del tiempo en la justicia, morían de muerte natural.

Pareciera así que para este tipo de delitos de lesa humanidad, nunca son suficientes las pruebas. Ni la palabra de un niño o niña ni sus cuerpitos torturados ameritan el tratamiento que se les debe legal y legítimamente.

La causa denominada “Abuso sexual agravado – Caso Ministerio Público Fiscal 56770 (Expediente 1047/16), conocida como la “causa Pirámides” habla en parte de esta descripción, con el agravante de que en esta situación, se impulsó la defensa a ultranza de la criatura desde una de las partes, el padre del niño. No la madre. No la Sra. Bárbara de Cristófano justamente porque a ella y a su actual pareja Julián Morón, se les condenó por la aberración comprobada.

Por supuesto, la pareja condenada apelará la sentencia mediante su abogado defensor (Dr. Fabián Gabalachis). La misma será el día 18 de septiembre del corriente en Puerto Madryn, Chubut.

En virtud de este acontecimiento y aunque resulte increíble, amistades, familiares y otros/as cercanos de los condenados, arbitraron estrategias que como manotazos de ahogado, sólo ponen en evidencia la perversión de la que se alimentan.

-“Es una revancha de clase”, – “la condenan por ser mujer” esgrimen. “- Violencia de género”!! … En un vano intento por camuflar un delito desvirtuando así la difícil lucha contra la violencia de género que llevan adelante muchas compañeras en esta provincia que cabe destacar, se encuentra primera en las estadísticas de femicidios.

Entonces, no con un dejo de asombro, afirmamos categóricamente que no existe violencia de género que justifique un abuso (aun si hubiera existido esta) porque abusar, es replicar prácticas patriarcales y justificarlo, lo es aún más. Ningún cuerpo debe, en principio ser comprado ni reducido a transacciones. Ninguno.

Aun atendiendo el planteo de inocencia esgrimido como “violencia de género” nos preguntamos: – ¿por qué no actuó en tiempo y forma la dirección de género del municipio de Puerto Pirámides? Y la de provincia? Algunos familiares y amistades de los condenados se relacionaban y relacionan con las instituciones del estado, en el poder político del estado y en instituciones formales y no formales dependiente de ellos.  ¿Por qué no enarboló esa bandera entonces la Sra. Nelly Rovera, Secretaria de Género de ATE CTA, también amiga de la supuesta víctima según ellas y ellos?

¿Y por qué esa madre no arbitró todos los medios disponibles para recuperar la tenencia del niño?

Esto no lo dicen, ni lo mencionan, ni lo llora la mujer condenada en una supuesta entrevista más parecida a un culebrón que a su propia defensa.

Las verdades a medias no son verdades, expresan. Y en eso coincidimos. Sólo en eso.

Han dibujado un escenario falaz e innecesario ya que apelan a la victimización de los verdugos.

MIENTEN

Mienten cuando señalan su situación de pobreza material. El condenado fue concejal del pueblo, no sobrevivía con un plan social. Allí fueron y son gobierno. Casi feudal. Hablaron las vecinas y vecinos que defienden a los condenados, hablaron con el “Amicus que no pudo ser” y demostraron que ellos, simples vecinos vecinas y vecines son también un diputado actual mencionado en cámara gesell, el intendente actual del pueblo, los directores de las únicas escuelas de la localidad, profesionales de la salud que mediante violación de secreto profesional, juzgaron a un niño. Hablaron empleados y familiares. De ellos.

– “Ls recuerdo a esos q se decían “Amigos” q cuando se realizaba el abuso a ese niños Ustedes también estaban” (P.M. hermana del condenado). Rezaba en la red social. Objetivo del mensaje?

Pero también hablaron y hablan con el no acompañamiento a esta defensa de los condenados, los demás vecinos y vecinas del pueblo, las mamás que firmaron las primeras notas, niños y niñas que no querían ir a la escuela, un colectivo feminista que realiza intervenciones escénicas, trabajadores y trabajadoras a quienes

repentinamente no se renuevan contratos de trabajo. Vecinas y vecinos que fueron hostigados por las redes sociales con una calidad discursiva inusitada y plagada de violencia. Compañeras y compañeros que entendieron que hablar y “libertad para” no son compatibles en ese espacio viciado de oscuridad. Entonces hablan sí. Pero de otra manera. Y el uso justo de la palabra se traduce en acompañar en primer lugar a la niñez recreando espacios que alimentados por la solidaridad de distintas organizaciones, deciden ratificar de qué lado estuvieron, están y estarán.

Quizás se cumplan un día, los deseos para quienes defienden lo indefendible y se reabra la otra parte de la investigación. La que da lugar a la sospecha de la red de prostitución infantil. Ellos lo piden, nosotras y nosotros también. Más que un deber seguirá siendo exigencia.

Quienes militamos el territorio no depositamos nuestra esperanza en la justicia clasista y adulto-céntrica, creemos en la niñez toda y confiamos en la fuerza de nuestras convicciones.

Supimos desde el primer momento a quién creer y elegimos la valentía del niño porque ello nos dará sanidad a la sociedad toda. Expresamos además que contamos con elementos probatorios que avalan nuestro posicionamiento aunque en sí mismas reiteramos, la cámara Gesell y las pericias físicas son contundentes.

La neutralidad y los anonimatos son hermanos gemelos. Ni los falsos perfiles en las redes sociales ni las amenazas directas a quienes acompañamos, ni la bajeza de los matones a sueldo, nos harán dudar de que elegimos el lugar en el que queremos estar.

Por eso, una vez más nos encontraremos acompañando el coraje de este niño que sanará porque su valentía destapó la venda adherida a muchos ojos. Y cada vez hay más ojos que ven a los verdaderos monstruos.

El 18 de septiembre es la cita, en Puerto Madryn.

CONVOCAN:

– Asociación Madres Víctimas de Trata Chubut

– Red Infancia Robada Foro Rawson

Miércoles 18 de septiembre – 09:00 hs, Cámara Penal San Martín 207- 1º piso – Puerto Madryn

«Leña al Fuego», conducido por Herman Schiller

Próxima emisión: Miércoles, 18 de setiembre, de 21 a 23. Radio Rebelde, AM 740. Internet: www.rebelde740.com.ar . Participarán de la emisión, integrantes de La Alameda, quienes aportarán nuevos datos sobre la responsabilidad del tándem Awada-Macri en la proliferación del trabajo esclavo y otras aberraciones emanadas del poder. Vías de comunicación para los oyentes: 2105-6417  –  113669-4848  –  154417-3069 (WhatsApp). Mucho agradeceremos su aporte solidario para posibilitar nuestra continuidad periodística, en la siguiente cuenta: Banco Ciudad –  Caja de Ahorros Nº: 0290012410000002123393

MASACRE DE PERGAMINO:

Transformar el dolor en denuncia y verdad

(Por Leandro Albani para La tinta/Fotos: Andrés Muglia) La tinta habló con los familiares de los pibes víctimas de la Masacre de Pergamino, que cuentan sus impresiones de las primeras semanas del juicio que se extenderá hasta octubre.  “Veo a los policías y siento odio, siento miedo, siento muchas cosas”, dice Carmenza Claros, la madre de Jhon Claros, uno de los siete pibes asesinados el 2 de marzo de 2017 en la comisaría primera de Pergamino. “Es duro, es triste, siento impotencia, pero también sentimos un gran apoyo de las demás familias y de quienes nos acompañan”, agrega Lorena, la hermana de Jhon. Hace casi tres semanas, las dos llegaron a Pergamino desde Yumbo, Colombia, para participar en el juicio por la masacre cometida por la policía bonaerense y en la que están imputados seis ex uniformados.

En estos últimos 20 días, Carmenza y Lorena pudieron escuchar muchas cosas que no sabían sobre lo que sucedió en la comisaría primera. Cuando ingresan a la sala de audiencias del tribunal que lleva adelante el juicio, en sus cuerpos se mezclan muchos sentimientos. Ver a los ex policías sentados, hablando entre ellos, charlando con sus abogados, sonriendo o intercambiando algunas palabras con sus familias, se convierte, por momentos, en una situación lacerante. Esos ex policías están imputados por abandono de persona seguida de muerte, por lo que podrían recibir condenas de 5 a 15 años. En las mañanas en que Carmenza y Lorena llegan a la puerta del juzgado, también viven el calor de los abrazos, las palabras de aliento, las caricias de los familiares de los otros seis pibes que murieron en la comisaría primera.

“Es triste –dice Lorena-, porque vine a acompañar a mamá y la veo con esa cara de temor, de tristeza, es duro. Venimos desde lejos, a ratos es poco lo que entendemos, porque no hemos podido estar todo este tiempo con las demás familias, pero nos hemos sentido con un gran apoyo y acompañadas”.

Desde que comenzó el juicio por el asesinato de Jhon Claros, Federico Perrota, Alan Córdoba, Noni Cabrera, Sergio Filiberto, Fernando Latorre y Franco Pizarro, se realizaron seis audiencias en las que declararon los familiares de los pibes y los sobrevivientes de la masacre. Tres de los sobrevivientes, que se encuentran detenidos en penales de la provincia de Buenos Aires, se negaron a brindar testimonios al tribunal precedido por el juez Guillermo Burrone. Uno de ellos, abiertamente, dijo que temía por su vida y por la de su familia. Las amenazas de la Bonaerense y de los guardias del servicio penitenciario sobrevuela a los sobrevivientes.

Carmenza habla sobre sus sentimientos, que florecieron al escuchar los testimonios durante las audiencias. “Es la primera vez que asisto a un juicio. Escuchar muchas cosas que pasaron en la comisaria ha sido muy duro, porque hay cosas que no sabía”. “Siempre doy gracias a Dios porque estamos aquí y la verdad es que nos hemos sentida muy agradecidas con todas las familias y con todos los que nos han dado un gran apoyo”, agrega la mamá de Jhon.

Conteniendo algunas lágrimas, Lorena asume que volver a Pergamino fue duro. “Con mi hermano, siempre tuvimos el sueño de traer a mi mamá a conocer, a pasear, pero venir con ella, de esta manera, no ha sido lo mejor. Lo que quiero es que se haga justicia. No sé qué tiempo le darán a los policías, pero le pido a Dios la justicia divina. Porque si le dan cinco o diez años, no va a ser suficiente para tanto daño que hicieron, no solo a los chicos, sino a las familias”.

Sobrevivir al infierno

Durante la segunda semana del juicio, que continuará el próximo 23 de septiembre, las declaraciones de los sobrevivientes confirmaron que, ese 2 de marzo de 2017, los policías de la seccional, incluido el entonces comisario Alberto Donza, no hicieron nada para apagar un pequeño fuego en el pasillo de las celdas que, en el transcurso de los minutos, se convirtió en un incendio imposible de esconder.

Sobre los relatos de los sobrevivientes, Ludmila Díaz, prima de Fernando Latorre, señala que fueron muy duros, pero “que, personalmente, necesitaba escuchar”. “De alguna manera, también sentí que ellos necesitaban contar –indica-. Casi todos coincidieron en que es una parte de sus historias que quisieron bloquear o dejar atrás, que es una parte de sus historias que les causa mucho dolor, mucha bronca, pero que si se encontraban frente al tribunal era por sus compañeros”.

Ludmila afirma que “se necesita una buena dosis de coraje y valentía para sentarse frente a un tribunal, con la sala repleta de personas que dirigen las miradas hacia vos, teniendo a pocos metros a las personas que demostraron un total desprecio sobre tu vida y sobre la de tus compañeros, personas que por muy poco no lograron matarte y, aun así, se sentaron y contaron lo que esa tarde les tocó vivir y el horror del que tuvieron que ser testigos”.

Para Andrea, hermana de Sergio Filiberto, escuchar los testimonios de los sobrevivientes fue revelador, aunque también se convirtió en los momentos más difíciles de transitar en las audiencias. Quienes contaron sus recuerdos del día de la masacre “fueron muy claros, pudieron marcar en la maqueta (de la comisaria) dónde fue el fuego, dónde estaban ellos, a dónde vieron a algunos policías, cuánto tiempo tardaron en entrar los bomberos, cuánto tiempo tuvieron que soportar ese fuego, cómo el humo invadía hasta llegar al piso y, sobre todo, quedó muy claro la desesperación que tenían, cómo gritaban y pateaban las rejas de las celdas”.

Mientras esta situación ocurría en la comisaría primera de Pergamino, los ex policías -que, por estos días, se sientan a un costado de la sala de audiencia tratando de sonreírles a sus familiares- decidieron que los detenidos no valían absolutamente nada y sus derechos estaban escritos en el mar.

“Estas semanas, prefiero quedarme con esa parte llena de cariño y de valentía que demostraron quienes declararon y de recordar a Fer con una sonrisa -explica Ludmila-. Prefiero quedarme con esa parte y no con la parte amarga, que es tener que ver a los imputados sonriendo y riendo, a sus familiares mirándonos de una forma totalmente repugnante, a la seguridad que se encuentra dentro de la sala riendo cada vez que un pibe se quiebra”.

“Los sobrevivientes nos demostraron verdaderamente el significado de la valentía”, sintetiza la prima de Fernando Latorre. Y agrega que “si de este proceso logramos obtener algo que se parezca a la justicia, va a ser, en una gran medida, gracias a los sobrevivientes que se levantaron ese día convencidos que tenían que declarar y lo hicieron. Y a los que no pudieron declarar también, porque sus cuerpos nos demostraron el miedo que, de alguna manera, le supieron imponer y es totalmente comprensible, porque hay que estar en su lugar”.

Luego de dos semanas de audiencias, a Andrea le quedaron varias imágenes presentes, como observar a los imputados que “susurran entre ellos, les pasan papelitos a los abogados, se sonríen mucho al ingresar a la sala, al retirarse, como si no hubiera pasado nada”.

También dice que, con los testimonios escuchados, “se está contando la verdad, demostrando lo que nosotros tanto sostuvimos en estos dos años y medio, que conocíamos la causa, que habíamos leídos pericias y sabíamos cuál era la acusación fiscal. Está quedando clarísimo”. A su vez, Andrea cuenta que la defensa de los ex policías, encabezada por los abogados Gonzalo Alba y Carlos Torrens, “lo único que hace es intentar confundir a los testigos, hacerle preguntas rebuscadas, formuladas de manera difícil, para buscar que se desdigan o contradigan. Es muy perverso lo que quieren hacer, están buscando culpar a los propios chicos”.

Para seguir en detalle las audiencias: https://juicio7pergamino.blogspot.com/

Noche de los lápices

(Por Alicia Susana Gómez/APL)El 16 de septiembre de 1976 un grupo de estudiantes secundarios de la Escuela Normal N° 3 de La Plata fue secuestrado por la represión de la dictadura cívico-miltiar. Algunos permanecen desaparecidos. Tenían entre 16 y 18 años. El operativo fue realizado por el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de la Provincia de Buenos Aires, dirigida en ese entonces por el general Ramón Camps, que calificó al suceso como lucha contra «el accionar subversivo en las escuelas». Más abajo, el poema «Palpo el muro», homenaje de la escritora ASG a Claudio de Acha; María Clara Ciocchini; María Claudia Falcone; Francisco López Muntaner; Daniel Racero y Horacio Ungaro, todxs militantes revolucionarios . ¡Hasta la victoria, siempre!

Palpo el muro

Palpo el muro barroso que me envuelve
de norte a sur, de este a oeste,
que me ahoga con un abrazo pulpo.
Se adhiere a mi piel y me cala los huesos,
látigo preludio con olor a final.
Oigo voces marciales que ensordecen
el musical llamado
de Clara, Horacio y Claudio.
Parecían caricia, a pesar de sonarme
con tristeza de quena y agudez de violín.
Imagino el ronquido del sueño de Daniel,
el silbido erizante del canto de María.
No toca la palabra de Francisco
que humedece mi sexo a su pesar.
Si salimos de aquí,
en cada boleto
de cualquier colectivo
con dedos lagrimeantes
leeré como un ciego
sus seis nombres tallados
uno por uno.

Alicia Susana Gómez

ULTIMAS FUNCIONES

«Esperando al Zurdo» – Teatro Corrientes Azul/ Sábado 21 horas

La acción se ubica en New York, Estados Unidos, en el año 1935, post Crisis del ’29, en una asamblea en el Sindicato de Choferes de Taxi. El comité de huelga aguarda el retraso en llegar del presidente del comité, llamado Costello, más conocido como «El Zurdo» Costello. Sorpresivamente irrumpe el Secretario General del Sindicato con su guardaespaldas, que vienen a imponer su postura de no ir a la huelga. Algunas escenas refieren a momentos pasados de miembros del comité de huelga, fuera del espacio de la asamblea. Los hechos crecen dramáticamente, hasta que una inesperada noticia recibida en pleno debate, conmociona a los asambleístas y determina una decisión.

2 nominaciones a los Premios ACE 2017/18:

Teatro Alternativo y Director Teatro Alternativo.

Esto dijeron la crítica y grandes referentes sobre nuestra obra:

Osvaldo Quiroga: Increíble pero real: la obra «Esperanzo al zurdo», de Clifford Odets, obra de 1935, conserva absoluta vigencia…/… con buenas interpretaciones y una puesta en escena construida con imaginación. Imperdible.”

Víctor Hugo Morales:“Me pareció una obra maravillosa, actual, necesaria, reconfortante, muy bien actuada.»

Alberto Catena: “…cuya afinada adaptación y puesta en escena por parte de Hugo Alvarez lo convierte en una remozada versión”. “El elenco compuesto por algo más de doce actores mantiene en todo momento un nivel muy aceptable, dentro del cual brillan algunas composiciones con especial luminosidad.”

MENSAJE DE NORA CORTIÑAS A EMILIA VASSALLO

«Desde el corazón te estoy hablando»

(Por Oscar Castelnovo/APL) Tras el empeño represivo contra Emilia Vassallo y su familia, en un operativo policial con más de 40 efectivos encapuchados que irrumpieron en su casa de Morón, ya de pública trascendencia, entre las miles de solidaridades que la rodearon se halla una infaltable:  la de Norita Cortiñas, (89) Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, quien convocó a la compañera referente de la Marcha Nacional contra el Gatillo Fácil a la próxima ronda en Plaza de Mayo del jueves 19 de setiembre.  «Emilia, un fuerte abrazo, mi solidaridad, mi repudio total, y el agradecimiento a abogados y abogadas  que están siempre al lado nuestro. Te voy a ver esta semana; te pido que este jueves vengas a la Plaza y vamos hacer público este repudio. Un fuerte abrazo para vos y tu familia. Hasta prontito, desde el  corazón te estoy hablando», le expresó la pañuelo blanco en un audio. Cómo reitera esta agencia, al genocidio de los 30 mil a manos de la dictadura cívico-militar para instaurar el neoliberalismo, le prosiguió el genocidio de los más vulnerados para mantener del despojo creciente, el disciplinamiento social, el terror y el consenso a la letal represión estatal que despliegan los sectores hegemónicos, con mayor o menor voltaje. Este jueves, quienes resisten, luchan  y enfrentan ambos genocidios marcharán y alzarán sus voces, juntas, para envolver de dignidad a la Pirámide de Mayo y de allí irradiarla hacia un horizonte de justicia para todxs.