Asesinaron a otro pibe pobre en la cárcel de Bouwer

Tuvo el último control médico el día veinticuatro de noviembre del 2018, le realizaron una endoscopia que determinó que padecía esofagitis, endopatía congénita y duodenopatía congestiva y tenía que realizarse una biopsia a los veinte días, pedido que fue ignorado por el área de salud penitenciaria.

En ninguno de los establecimientos por los que pasó (comisaría, UCA, Bouwer) le recibieron a la familia la medicación específica para su tratamiento. La respuesta era: el médico de la unidad va a decidir qué medicación necesitaba, pero nunca se le dio asistencia médica, ni derivación a centros especializados para tratar la problemática de Luis.

No sólo la medicación se le negó, sino también el alimento que sus seres queridos alcanzaban.
Nunca le dieron una dieta especial, a pesar de que su padre les manifestó que él no podía comer cualquier comida por su delicada salud.

Cada vez que Luis pedía asistencia médica, los guardiacárceles le contestaban que él estaba drogado, y que por esa razón no podía ni estar de pie, y simplemente lo levantaban del piso (a veces) y allí lo dejaban en la celda, medio inconsciente, sin darle ningún tipo de asistencia.
En reiteradas oportunidades, Julio Guevara, padre de Luis, fue a tribunales a buscar una solución, lo atendieron en el juzgado de control cuatro, y allí presentó la historia clínica de su hijo, pero nunca se la recibieron diciendo que en la cárcel lo iban a atender bien.
El día diecinueve de febrero, en Bouwer, cuando la guardia ve que Guevara ya no reaccionaba, recién deciden atenderlo, y de allí es derivado con urgencia al hospital Córdoba. En ese lugar, el médico habla con la familia y le plantea que la bilirrubina había tomado muchos órganos: pulmones, riñones, corazón, hígado, y cerebro. El día veinte, Luis muere encadenado a su cama.
Ese día entregan el cuerpo a la familia, y el día veintiséis exhuman el cadáver, cuando la familia va al cementerio se dan con que el cuerpo no estaba, en tribunales le dieron las explicaciones correspondientes, que la fiscalía (distrito 1 turno 2) investiga la causa de la muerte.
Creo que esta es una política bien pensada para eliminar pibxs pobres. La falta de atención médica en las cárceles no es casual. Como tampoco es casual que a la mayoría de lxs presxs lxs saquen a morir a un hospital, sólo para resguardarse de responsabilidades.
El 26 de marzo acompañamos a la familia a tribunales a denunciar este crimen del estado.

Lejos de parar los femicidios, el estado está ocupado en producirlos.

El 2 de febrero muere por falta de atención médica, Elsa Medina. Ella venía pidiendo asistencia médica hacía más de un mes, pero siempre tenía la misma respuesta: “no es nada, tomá un Ibuprofeno”. En ese mes de pedir consulta con un especialista, ya que tenía diabetes, bajó diez kilos, y el servicio penitenciario continuaba ignorando su pedido. Recién cuando se agrava la llevan al Hospital Misericordia. Pero, allí no queda internada, para ellos es más importante la seguridad que la vida, vuelve al penal, y a las horas, cinco de la madrugada, Elsa se descompensa. Todas las pibas del pabellón comienzan a pedir que una ambulancia para llevarla al hospital. La asistencia médica apareció cuando Elsa ya estaba muerta. Aunque el servicio penitenciario diga que murió en el hospital a las ocho de la mañana, el certificado de defunción dice otra cosa, igual que las pibas.

El 22 de febrero aparece “suicidada” en enfermería, espacio que utilizan las personas para “suicidarse”, Janet López. A la hora del cierre, ella reclamaba porque le habían cerrado la celda, lejos de solucionar el problema, las responsables, incluida la directora, comenzaron a golpearla. A poco, Janet aparece colgada en enfermería.

Las pibas que vieron como la maltrataron, comenzaron a reclamar. A tres chicas trasladan a otras ciudades, dos a Río Cuarto, y una a Villa María, lejos de las familias, de los afectos. El traslado como castigo.
A otra presa que queda allí, Eugenia, la golpean, le dislocan un hombro, un la asfixian con una toalla y la tuvieron varios días estaqueada en las camas de sujeción.
Esta denuncia también la presentamos el día lunes en Tribunales II.
Por supuesto, el servicio penitenciario niega todo, y dice que Eugenia es quien golpeó a la directora.
A raíz de tanto atropello, las mujeres presas comienzan a reclamar, y el estado, representado en ese momento por la directora Marisa Ale, les responde mandándoles las fuerzas de choque. Los tortugas le llaman, entran muy armados y con la cara cubierta. Comienzan a dar palos, a lo cual las pibas se defienden como pueden.

NO FUE MOTÍN LAS PIBAS SOLO SE DEFENDIERON.

Tras las muertes de Janet y Elsa se vivieron días de mucha tensión en todas las cárceles del complejo de Bouwer, no solo de las personas privadas de su libertad, sino también de sus familias. En Bouwer faltan el agua y los derechos. Sobran ratas, palos, aislamiento, camas de sujeción, todo tipo de maltro, tortura y muerte. Y el poder judicial continúa mirando para otro lado. El estado lejos de resolver la violencia contra las mujeres, se ocupa de generarla. Las muertes en las cárceles no son legítimas!!! No las legitimemos nosotrxs!!! El estado es femicida!!!

Escrache a la Casa de Córdoba por asesinatos de mujeres en la cárcel de Bouwer: 25/2- 14 horas- Callao 332 CABA –

Escrache a la Casa de Córdoba por asesinatos de mujeres en la cárcel de Bouwer: 25/2- 14 horas- Callao 332 CABA -Escrache a la Casa de Córdoba por asesinatos de mujeres en la cárcel de Bouwer: 25/2- 14 horas- Callao 332 CABA –

Este lunes 25 de febrero a las 14 horas nos convocamos frente a la casa de la provincia de Córdoba (Callao 332) de la ciudad de Buenos Aires porque a la muerte de Elsa Medina, el 3 de febrero en el Establecimiento Penitenciario de Mujeres de Bouwer, por falta de atención médica; a las mentiras del servicio penitenciario, para encubrirse, diciendo que Elsa había muerto en el hospital; a la represión continua, el pasado 22 de febrero, se sumó otra mujer asesinada por el estado. A Janet López, de 30 años, la encontraron muerta, colgada de las rejas, en su celda, a las 23 horas del viernes 22 de febrero. Tenía una hija de 6 años. Esos hechos hicieron que las mujeres exigieran respuestas al servicio penitenciario, la respuesta del estado fue más represión, a la madrugada ingresó el grupo de choque del servicio penitenciario para «contenerlas». Estos aniquilamientos se suman a los reclamos por hacinamiento, maltratos, torturas que a diario sufre las personas privadas de su libertad. No fue motín, las mujeres reclamaron, y ante la represión de las fuerzas de choque, se defendieron. ABAJO LOS MUROS DE LAS PRISIONES. Convocan Familiares, Amigxs y Luchadorxs.(Fotos: Gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti/Janet López)

Córdoba: Asesinato de otra mujer en la cárcel de Bouwer

Córdoba: Asesinato de otra mujer en la cárcel de BouwerCórdoba: Asesinato de otra mujer en la cárcel de Bouwer

(Por Adriana Revol/APL) A la muerte de Elsa Medina, el 3 de febrero en Bouwer, por falta de atención médica; a las mentiras del Servicio Penitenciario para encubrirse, diciendo que Elsa había muerto en el hospital; a la represión continua, ayer se sumó otra mujer asesinada por el estado. AA Janet Lopez, de 30 años, la encontraron muerta, colgada de las rejas en enfermería, porque no le permitieron ingresar a su la celda, a las 23 horas del viernes 22de febrero. Janet tenía una nena de seis años.Esos hechos hicieron que las mujeres exigieran respuestas al Servicio Penitenciario, la respuesta del estado fue más represión. A la madrugada ingresó el grupo de choque del servicio penitenciario para «contenerlas». Estos aniquilamientos se suman a los reclamos por hacinamiento, maltratos, torturas que a diario sufre las personas privadas de su libertad. Las fuerzas de choque entraron a dos pabellones, al D1 y al D2, que es donde estaba Janet.Ahora no están recibiendo comida, si le podemos llamar así a lo que entrega el SP, y en varias unidades del complejo carcelario de Bouwer, están sin agua, en una cárcel donde están prohibidos los ventiladores. No fue motín, las mujeres reclamaron, y ante la represión de las fuerzas de choque, se defendieron.

Exigen medidas de prevención para no morir por hantavirus

En todas las cárceles de Bouwer, las de hombre y la de mujeres, están reclamando En todas las cárceles de Bouwer, las de hombre y la de mujeres, están reclamando por su salud, por su vida.

No están recibiendo la comida que les da el servicio penitenciario. Exigen medidas de prevención para evitar el hantavirus, exigen respuestas serias por la muerte de una mujer en la unidad penitenciaria de Bouwer mujeres.
Por años vienen exigiendo alguna política para exterminar la epidemia de ratas, ya que ese complejo carcelario está edificado a pocos metros de un basural. Esto sumado a la falta de elementos de higiene, favorece la transmisión de la enfermedad.

Este 1° de febrero a la noche murió Elsa Medina, una mujer de cincuenta años. La hija de Elsa, también detenida en esa unidad, hacía días que venía reclamando por la salud de su madre. Finalmente, la sacan al hospital Misericordia, donde queda internada. Pero como siempre, el estado privilegia la seguridad a la salud y Elsa es trasladada nuevamente a la cárcel, donde expira. Ella comenzó con descomposturas con nauseas, vómitos, diarrea, etc.

La población carcelaria está asustada porque los de síntomas son parecidos a los síntomas que produce el hantavirus, y el servicio penitenciario todavía no ha dispuesto ningún plan para prevenir esta enfermedad mortal.

Como siempre dicen “murió de un paro cardíaco”, como si hubiera alguien que cuando muere no se le para el corazón, una manera de lavarse las manos.
En Córdoba no se garantiza el acceso a la salud de las personas detenidas. Elsa es la segunda persona privada de su libertad, en lo que va del año, que muere en una prisión de Córdoba por falta de atención médica.

El 7 de enero falleció Abel Ezequiel Vaquel, estaba medicado por hipertensión arterial y convulsiones. Se encontraba preso en la unidad penitenciaria de Cruz del Eje, en el módulo 2. Las autoridades del penal dijeron que murió de un paro cardíaco. Nadie es responsable.

Arranca “Fernet con soda cáustica”, gira cordobesa del poeta Maxi Postay

“Porque nos exaspera el arbolito, el pesebre y el viejo con distorsión climática de Papá Noel, porque el nacimiento de Cristo no es otra cosa que el principio de nuestro fin, porque todo lo que representa ese ritual es pura mierda, entonces celebramos. Celebramos a nuestro modo, como Dionisio manda.
Este miércoles en Madre Selva se abre la gira de este poeta oscuro y corrosivo como la soda cáustica en una varieté circense blasfémica que incluye números aéreos de cuerda lisa y tela, números de danza, clowns, actores, música en vivo y más, entrelazados entre sí por poesía abolicionista de la cultura represiva.”
La intervención poética a cargo de Maxi Postay (espacio/secta LTF) será acompañada por la danza acechante de Lía Pereyra, el vértigo de los kamikazes aéreos Pablo Nievas y Mariana Pons, la triada histriónica de Nico Funoy, Nico Pedraza y Nicotina; y los acordes estremecedores de Poni Gan y Memo Sequeira. El rito dionisíaco comienza a las 21 hs en Madre Selva, Porfirio Seppey 655, Villa María, y contará con un buffet ocasional a cargo de Trébol “comidas espontáneas” y una barra repleta de los mejores brebajes. La entrada es libre y gratuita, la salida es a la gorra.

“En ‘Dios’ hay buena parte de la responsabilidad de toda la represión”

Enfocó en “Dios como representación metafórica, como elemento que trasciende lo religioso, como representación cultural presente incluso en aquellas personas que nunca en su vida pisaron una iglesia, leyeron una Biblia y que incluso pueden pensarse como ateos, agnósticos y odiadores de Dios”.

Dijo que “especialmente la cultura que transitamos en lo que se podría denominar Occidente está atravesada por el monoteísmo religioso por un lado y las filosofías elenicolatinas con vocación universal por el otro”, y que “cuando confluyen ambas, termina sucediendo” este cuadro.

“En Dios hay buena parte de responsabilidad de toda la represión que nos rodea”, recalcó.

“Hay algunas particularidades en cuanto al abordaje del conocimiento, un abordaje que pretende prescindir de criterios de verdad, absolutos, universales, de lo que podríamos denominar la epistemología positivista, que pretende disciplinar el conocimiento, hacer que existan especialistas, personas que hablen específicamente de una temática en particular y a partir de ahí se nieguen o no acepten hablar de otras cosas obviando las similitudes y coincidencias”, describió. “El abolicionismo de la cultura represiva elige combatir profundamente eso, elige pensar en los especialistas como seres profundamente disciplinados”, advirtió.

Postay afirmó que “la cultura represiva está en todas partes y no azarosamente, sino porque el proyecto cultural represivo busca estar en todas partes”. “Recuerden el fragmento bíblico que habla de la oveja número 100. El pastor tiene 100, una se pierde y va desesperadamente a buscar la oveja perdida. La oveja perdida desde la metáfora le importa más que las 99 que tiene aseguradas. Esto es lo que quiere transmitir la idea de totalidad: queremos estar en todas partes, en tu cama, la cocina, en cómo te vestís, controlando tu cuerpo, disciplinándote, para que sepas que la autoridad te mira”, mencionó.

Por eso, apuntó que “el ejercicio abolicionista de la cultura represiva es dejar en evidencia esa autoridad que te mira y que a partir de cómo se fue conformando elige no ser vista. El Dios rector del monoteísmo tiene la particularidad de ser invisible, antes se podían ver los dioses, se podían visualizar. Que el Dios todopoderoso del monoteísmo empiece a ser inmaterial, una entelequia que está en todas partes -incluso para algunas tradiciones impronunciable -, el hecho de ser algo tan inalcanzable, hace que sea sumamente imposible de controlar en cuanto al ejercicio de su poder”.

“Esto no es azaroso, hace a todo un proyecto, a un proceso político en que lo único que desean es que seamos microbios y que estemos convencidos de que la realidad entre comillas no puede ser nunca modificada”, declaró.

“Dios no ha muerto, hay que matarlo y eso se hace aboliendo los mandatos que garantizan su posición de autoridad. Controvirtiendo los binarismos, las identidades estáticas y la idea de que la verdad es una sola. También, dudando, el ejercicio de la duda constante es un ejercicio homicida de Dios como representación metafórica que trasciende por completo el plano de lo religioso”, destacó.

El entrevistado alertó que “una de las primeras cosas que busca esta tradición es que todo sea certero” y en ese marco mencionó “el hecho de que exista una Biblia entendida como un dogma en el cual uno va a buscar todas las respuestas”.

“Quieren marcarte un territorio y dejarte claro que por fuera del mismo no podés transitar, porque si lo haces estás cometiendo un pecado, un delito, estás siendo merecedor de la etiqueta de anormal, loco, enfermo. Prescindir de estas categorías, terminar con la misoginia, es matar a Dios. El castigo del pecado original para la mujer es muy claro: sentirás atracción por tu marido y el te dominará. Atreverse a cuestionar esto es matar a Dios. El castigo para el hombre, paralelamente, es ganar el pan con el sudor de la frente, reivindican el trabajo como mecanismo de dignidad. Controvertir eso también es matar a Dios”, manifestó.

Y siguió: “Dios reivindica la culpa, tener una sexualidad no culposa es matar a Dios, Dios reivindica los mártires y creer en una militancia sin necesidad de martirizarte para que todos se den cuenta que te duele el dolor de otro, es matarlo. Podemos trascender una vida con compromiso social sin prescindir del placer. El placer es la herramienta paradigmática del matar a Dios”.

“Estos tipos se encargaron de dejarlo todo demasiado claro. Cuestionan el travestismo y eso está en la Biblia, cuestionan los pibes chorros y está en la Biblia. Deuteronomio dice que para que quede claro que se portó mal, al joven rebelde lo tenés que cagar a piedrazos, y hoy asistimos a una comunidad dispuesta a cagar a piedrazos al joven rebelde, propiciando por ejemplo campañas para bajar la edad de imputabilidad”, finalizó.

Denuncia de las mujeres cautivas en Bouwer

Rejas, cadenas, golpes, esposas, gritos, soledad, silencio, celdas frías, muertes tapadas con injusticia, mil y una noches de lágrimas atrapadas en cuatro paredes, condenas injustas, camas de sujeción, calabozos, traslados, y una almohada que seca mis lagrimas. Cada una de estas palabras forman cada eslabón formalizadas por un aparato represivo que jamás fue desmantelado, donde un servicio totalmente deshumanizado viola nuestros derechos y cuando hablo de derechos, hablo de derechos que tenemos privados de libertad, y me voy a uno muy importante de los tantos como el Artículo 18 de la Constitución, donde parte de ella dice lo siguiente “Las cárceles de la nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretextos de la precaución conduzca a mortificación mas allá de que aquella exija, hará responsable al juez que la autorice y hoy me pregunto algún juez tiene conocimiento del modo de vida que se vive aquí dentro con el consentimiento de la señora directora Ale?
Una pregunta sin respuesta.
Ahora les vamos a contar algo de lo que vivimos acá y el modo de castigo que utiliza el servicio.
Cuatro(4) salas con camas de sujeción, cuatro(4) calabozos de aislamiento para aislar a las internas con dificultades en el comportamiento. Estos métodos utilizan para castigo de las mismas. Algo totalmente ilegal, y el mismo modo de uso de castigo que tenían en los centros clandestinos de 1976 tiempo de la dictadura militar por eso cuando hablo de servicio, me refiero a un aparato represivo que jamás fue desmantelado.
Por otro lado, vamos a los pabellones de alejamiento de las internas, uno de los tantos el pabellón donde hoy nos encontramos alojadas “B2” con 24 celdas de 2 personas por cada una y de tamaño 2 por 3 metros, incluyendo dentro un inodoro, donde no solo se utiliza para ir al baño, sino también para sentarnos a desayunar, almorzar, merendar y cenar. Aparte hay un comedor con un televisor, una mesada con 2 bachas donde se lavan los platos, recipientes, etc. Una de las (2) sin uso por la cañería rota por la cual pierde agua por debajo de la mesada. Luego una cocina anafe y dos (2) baños deshabilitados y cuatro (4) duchas, tres (3) de ellas rotas, eso nos brinda el servicio para 48 personas.
Quisiéramos que nos ayuden a difundir el abandono de persona que hay en las cárceles más que cárceles las llamamos centros de castigos, torturas y exterminio y el exterminio que nombro me refiero del exterminio de las internas. Como el caso de Érica cortes quien falleció en el 2016, pabellón “B1” donde se quito la vida, unas horas antes que Érica se ahorcara. Ella estaba pidiendo que la sacaran al hospital a ver a su madre la cual estaba agonizando de cáncer.
Esto es un derecho propio que tenemos las privadas de libertad dentro de la ley 24.660 ejecución de pena . Art 166 donde dice “El interno será autorizado en caso de enfermedad, accidente grave o fallecimiento de familiares o allegados con derechos a visita o correspondencia para cumplir con deberes modales” y hay me hago otra pregunta ¿Dónde quedaron nuestros derechos, y donde está la contención que nos brinda el servicio? Otra pregunta sin respuesta.

Muchas veces el servicio nos lleva a tomar decisiones malas como la de Érica por no brindarnos el apoyo y la contención que ese día esa interna necesitaba, por su resguardo físico para que no sucediera lo que sucedió con ella, pero acá la contención es un psiquiatra que cree que la solución es darnos pastillas como la famosa tritanol una pastilla para caballos, nuestro objetivo es difundir y visibilizar los mecanismos y prácticas que el servicio penitenciario vulnera y viola como los derechos de los privados de la libertad y entiendo y somos conscientes de los errores que cometimos.
Pero queremos cambiar y dejar el pasado atrás y que ya no nos vean como delincuentes y negras de villa, si no como una persona más de la sociedad permitiéndome buscar un buen futuro. Pero necesitamos que nos ayuden a derribar muros de injusticias y si piensan que vamos a callar, eso jamás lo vamos a hacer porque si seguimos callando seremos olvidadas.

Pérdida de embarazo y fumigaciones clandestinas en Canals

Luego a la 9º semana volvería a ser fumigada (fines de julio), esta vez no se pudo determinar los agrotóxicos, probablemente los mismos que antes y/o paraquad. En la ecografía realizada el 14 de agosto el embrión está destruido, todas las demás estructuras están integras. Daniela es sana, ama de casa, madre de dos niñas sanas, nunca perdió un embarazado y este es un embarazo deseado y cuidado; su marido sano también trabaja de empleado sin contacto con contaminantes, sus hijas son sanas.

Daniela en las dos oportunidades en que fue fumigada estaba en su domicilio y sintió el olor característico, picazón en los ojos y una sensación desagradable e inexplicable. La preocupación de médicos ecografistas y obstetras locales es la alta frecuencia de estos procesos conocidos como detección inexplicable del embarazo entre los vecinos de Canals.
En junio un “mosquito” fue descubierto por los Vecinos Autoconvocados de Canals fumigando junto a las viviendas con productos prohibidos a menos de 500 metros y fue intervenido por fiscalización de la Provincia, lo conducía Hugo Mantegazza; a fines de julio nuevamente un “mosquito” fumigó con viento contra el poblado en el campo explotado por el Ingeniero Agrónomo Alejandro Thomas con una maquina mosquito no autorizada y un piloto (otro señor Mantegazza) sin capacitación lo que generó nuevamente las acciones de los Vecinos Autoconvocados.

La salud en las cárceles está en estado de coma

Permanecer durante años viviendo en un baño, tener que comer a pocos centímetros del inodoro. Muchas veces falta el agua. Esperar los elementos de higiene, personal y del ambiente, de la familia (no sólo la alimentación provee la familia). Vivir con una constante invasión de plagas, chinches, cucarachas y ratas (epidemia en Bouwer).
La falta de medicamentos, también los acerca la familia, cuando puede. Los medicamentos que nunca le faltan al estado son los psicofármacos. Todo esto colabora para que las personas enfermen. Cuando recurren a enfermería, faltan insumos, medicación, aparatología, especialidades. Muchas veces quien los atiende es el enfermero.
El odontólogo solo saca dientes, y el oculista receta anteojos que después las personas no consiguen que el servicio penitenciario les brinde. Que la personas con diabetes lleguen a quedar ciegas, o vayan perdiendo miembros de su cuerpo, como sus dedos, pies, piernas, describe la política del estado.

La tuberculosis y el hacinamiento son combinaciones que solo producen epidemias en las cárceles. Solo se ve la ausencia de políticas de salud, salvo que esta sea la intención del estado. Sólo en junio ocurrieron hechos gravísimos.

En Villa María, un preso que comenzó con un dolor de muelas hace más de un mes, no logró un tratamiento adecuado a pesar de sus reclamos. El servicio penitenciario prefirió ignorarlo. Cuando lo trasladaron al hospital Pasteur quedó internado en terapia, por una infección generalizada.

En Cruz del Eje, Daniel estuvo internado más de veinte días en grave estado, el diagnóstico que brindaba el servicio penitenciario era de neumonía. Cuando se decidieron a consultar con algún especialista, el pibe terminó internado en terapia intensiva del hospital Rawson con tuberculosis.

También en Cruz del Eje, una persona a la cual el servicio penitenciario le había quebrado dos dedos de la mano, en Bouwer, fue trasladada a la prisión del norte porque osó denunciarlos penalmente. Una vez allí, el espíritu de complicidad de la fuerza de seguridad, se vengó quebrándole tres dedos mas.
Esta persona todavía espera asistencia médica. no puede utilizar su mano, y el dolor es intenso.

En Bouwer, en los calabozos del MX2 (módulo de máxima seguridad), Marco acudió, en última instancia, a una huelga de hambre para lograr que las autoridades se tomaran más en serio sus condiciones de salud. Él tiene una prótesis en la columna, que por falta de cuidados ha quedado casi expuesta. Ni calmantes consigue.

Quienes tiene patologías cardíacas también corren el riesgo de la pena de muerte. Como es el caso de José Nicasio Torres, quien en marzo se desvaneció en la cancha de futbol, y perdió su vida porque no había ambulancia en la cárcel de Cruz del Eje.

Todavía esperamos que se expida el juzgado de control 8, donde en diciembre presentamos un habeas corpus con las mujeres de un pabellón de Bouwer.
Bueno… si alguien muere, seguro va a ser de un paro cardiorrespiratorio, como dicen cuando quieren lavarse las manos.