Málaga ya no es nuestra Málaga

Málaga ya no es nuestra MálagaMálaga ya no es nuestra Málaga

(Por Francisco Aguado Ranea/ desde Málaga) Ante tanta especulación urbanística que va transformando el entorno, ante un voraz avance de pisos turísticos, ante el desplazamiento de ciudadan@s a la periferia de nuestra ciudad por no poder hacer frente a alquileres desorbitados, ante el empobrecimiento y abandono institucional de nuestros barrios; la incesante marcha y avance de desahucios (desalojos) de personas, familias enteras, en pos de intereses especulativos, que nada tienen que ver con el crecimiento de nuestra ciudad; vemos impasible personas mayores, como yo vi ayer, no pidiendo dinero ni nada económico, sino voluntad de que alguien, les dé la oportunidad de demostrar que aún son útiles a la sociedad. Un matrimonio con un cartel en el cual se decía: «No pedimos dinero, tenemos 60 y 55 años, pero no se nos da oportunidad de seguir trabajando, ¿algún empresario honesto, nos contrataría ?». Sinceramente, se me partió el alma. En nuestro Ayuntamiento hace falta personas que dejen de pensar en intereses puramente financieros, y más gente que salga a la calle y vea la realidad de las personas a la que se deben.
No soy nadie, pero soy Malagueño.
(Francisco fue uno de los participantes del Taller de Periodismo y Expresión que, recientemente, brindo la APL en Málaga y el primero en enviar una nota sobre un tema crucial para la ciudad. Muchas gracias y felicitaciones!!

Málaga ya no es nuestra Málaga

(Por Francisco Aguado Ranea/ desde Málaga) Ante tanta especulación urbanística que va transformando el entorno, ante un voraz avance de pisos turísticos, ante el desplazamiento de ciudadan@s a la periferia de nuestra ciudad por no poder hacer frente a alquileres desorbitados, ante el empobrecimiento y abandono institucional de nuestros barrios; la incesante marcha y avance de desahucios (desalojos) de personas, familias enteras, en pos de intereses especulativos, que nada tienen que ver con el crecimiento de nuestra ciudad; vemos impasible personas mayores, como yo vi ayer, no pidiendo dinero ni nada económico, sino voluntad de que alguien, les dé la oportunidad de demostrar que aún son útiles a la sociedad. Un matrimonio con un cartel en el cual se decía: «No pedimos dinero, tenemos 60 y 55 años, pero no se nos da oportunidad de seguir trabajando, ¿algún empresario honesto, nos contrataría ?». Sinceramente, se me partió el alma. En nuestro Ayuntamiento hace falta personas que dejen de pensar en intereses puramente financieros, y más gente que salga a la calle y vea la realidad de las personas a la que se deben.
No soy nadie, pero soy Malagueño.
(Francisco fue uno de los participantes del Taller de Periodismo y Expresión que, recientemente, brindo la APL en Málaga y el primero en enviar una nota sobre un tema crucial para la ciudad. Muchas gracias y felicitaciones!!

Miguel, Para la Libertad

“EL NIÑO YUNTERO”

Carne de yugo, ha nacido
más humillado que bello,
con el cuello perseguido
por el yugo para el cuello.

Nace, como la herramienta
a los golpes destinado,
de una tierra descontenta
y un insatisfecho arado.

Entre estiércol puro y vivo
de vacas, trae a la vida
un alma color de olivo
vieja y ya encallecida.

empieza a vivir, y empieza
a morir de punta a punta,
levantando la corteza
de su madre con la yunta.

empieza a sentir, y siente
la vida como una guerra,
y a dar fatigosamente
en los huesos de la tierra.

contar sus años no sabe
y ya sabe que el sudor
es una corona grave
de sal para el labrador.

Trabaja y mientras trabaja
masculinamente serio,
se unge de lluvias y se alhaja
de carne de cementerio.

A fuerza de golpes, fuerte,
y a fuerza de sol, bruñido,
con una ambición de muerte
despedaza un pan reñido.

Cada nuevo día es
más raíz, menos criatura,
que escucha bajo sus pies
la voz de la sepultura.

Y como raíz se hunde
en la tierra lentamente,
para que la tierra inunde
de paz y panes su frente.

Me duele este niño hambriento
como una grandiosa espina,
y su vivir ceniciento
revuelve mi alma de encina.

Lo veo arar los rastrojos,
y devorar un mendrugo,
y declarar con los ojos
que por qué es carne de yugo.

Me da su arado en el pecho,
y su vida en la garganta
y sufro viendo el barbecho
tan grande bajo su planta.

Quién salvará a ese chiquillo
menor que un grano de avena?
de dónde saldrá el martillo
verdugo de esta cadena?

Que salga del corazón
de los hombres jornaleros,
que antes de ser hombres son
y han sido niños yunteros.

¿Quiénes son, qué reclaman los “chalecos amarillos”?

El movimiento de los chalecos amarillos apareció en Francia en octubre de 2018. El movimiento social ha puesto de manifiesto los límites del liberalismo cuando el mercado global dicta su ley a todo el planeta. La bronca popular profunda, que se expresa todos los sábados en todas las regiones de Francia prospera en un terreno fértil de historia. También se alimenta del amargo reconocimiento de la desconexión de los políticos con el pueblo y de la brutal represión policial. Este movimiento social espontáneo tiene su origen en la difusión de los llamados a la protesta en las redes sociales. El desafío, inicialmente contra el aumento de los impuestos sobre el precio del carburante Diesel, se ha ampliado a muchos otros temas: vivienda, impuestos, jubilaciones, salarios, salud, sistema político, educación, gasto público, etc. Emmanuel Macron, el mandatario, es llamado por los chalecos amarillos como el presidente de los ricos, el portavoz de los accionistas y el moldeador de las instituciones para servir los intereses de los lobbies. Apareció como el enemigo jurado de un pueblo necesitado, en desobediencia.
Los chalecos amarillos están haciendo lo que toda la sociedad quiere hacer. Ellos son los que comienzan porque son los explotados, los que ganan menos, los que tienen más dificultades para vivir y también esos que ganan un poco más, quienes saben que pronto estarán en la misma precariedad y degradación.

El levantamiento de los chalecos amarillos no anuncia un acto II de la Revolución Francesa, pero está en los pasos de un tal Robespierre, sus partidarios creen que el gobierno viola los derechos del pueblo y que la insurrección es la tarea más sagrada e indispensable.

Los chalecos amarillos están haciendo lo que toda la sociedad quiere hacer. Ellos son los que comienzan porque son los explotados, los que ganan menos, los que tienen más dificultades para vivir y también esos que ganan un poco más, quienes saben que pronto estarán en la misma precariedad y degradación.

Los chalecos amarillos son ejemplares de muchas maneras. Primero, abandonan sus hogares y se encuentran en lugares públicos permaneciendo allí obstinadamente a pesar del frío, del viento, a pesar de la lluvia. Es totalmente nuevo. Construyen cabañas, establecen lugares donde preparan comidas y bebidas calientes, hacen regalos, rehacen una sociedad. Salen de casa donde se avergonzaban de ser pobres. Esta vergüenza desaparece cuando se dan cuenta de que son muy numerosos y la vergüenza se convierte en ira.

Y eso no es todo, lo más importante es que están disgustados por décadas de mentiras de los políticos, ya sea que estén “a la izquierda” o “a la derecha” o “al centro”. Completamente enojados con los políticos, ellos llegan a las rotondas de las rutas, a las plazas, sin representación. No quieren representantes, no quieren oír hablar de política. ¿Cuándo dicen eso, hablan de políticos y no se darán cuenta de que sus acciones son extremadamente políticas en el mejor sentido de la palabra? Se ocupan de lo que hay que hacer en la sociedad. Saben que hay personas a la izquierda y a la derecha entre ellas, y tienen mucho cuidado de no decirlo, de que nadie tenga una bandera a la izquierda o la derecha para levantar. Esto es decisivo. Esto es lo que es histórico, es un movimiento unitario.

DE SUPERIORES E INFERIORES
Además, muy rápidamente, presentaron una lista de quejas. Las quejas son peticiones de un «ser inferior» (los votantes) a un «ser superior» (los políticos). No dicen que sea humillante, es la realidad que viven. Acostumbrados a esta situación de sumisión, los electores en relación con los políticos, como todos los pueblos del mundo en el momento en que se rebelan, exigen decisiones a nivel legislativo como “queremos mejores salarios, queremos menos impuestos, queremos menos desperdicio, menos privilegios para los políticos. Sus demandas están bien formuladas y son de nivel legislativo para que estén satisfechos los políticos y den su consentimiento. Es obvio que los políticos no lo darán todo, ellos son los que les privaron de todo eso, «nos darán una o dos cosas de cada cuarenta, pero ciertamente no las cuarenta», dicen los chalecos amarillos.

Primero, pidieron un aumento en el salario mínimo, pero esto tendría la desventaja de hundir a las pymes porque las empresas muy pequeñas no pueden soportar un aumento en el SMIC (salario mínimo garantizado) a 1300 o 1500 euros. Así que transformaron su petición. Hay que saber que hay personas que se encuentran en una situación muy cruel y que hoy en día tienen hambre, por lo que hay una emergencia social y para que las personas dejen de tener hambre, «podemos aumentar los ingresos, pero también podemos reducir a la mitad el precio de todas las necesidades básicas, que constituyen el 100% de su canasta», dicen los chalecos amarillos.
La idea es establecer una lista de necesidades básicas: productos alimenticios, productos de ropa, productos sanitarios, medicamentos, productos para la vivienda, productos energéticos, electricidad, etc. y solo pedir esto, bajando sus precios para obtenerlas. Exigen que el Estado elimine de estos productos todos los impuestos y, como no es suficiente para bajar los precios, solicitan que el Estado subsidie los precios para reducirlos a la mitad. Porque, como estos productos constituyen la canasta completa de personas pobres, si reducen estos precios a la
mitad es como si hubieran duplicado sus salarios. Y para cuantificar esto, los economistas, no los “economistas” empleados de los bancos, tendrían que calcular el costo general aproximado de la subvención aplicable a todas las necesidades. Luego buscan encontrar formas de financiar esta medida, como eliminar el CICE (crédito fiscal para la competitividad y el empleo) para recuperar ya 40.000 millones de regalos inútiles para los ricos.

QUEREMOS ESCRIBIR LAS LEYES NOSOTROS MISMOS”
Otro punto histórico importante que los chalecos amarillos no enumeran esas quejas: cada vez que hay revueltas en la calle, los explotados reclaman nuevas leyes menos crueles y esto es lo ordinario. Pero lo que es extraordinario es que en la lista de quejas hay una especie de piedra preciosa llamada el Referéndum de Iniciativa Ciudadana (RIC).

¿Por qué es el RIC tan precioso? Esto se debe a que no es en absoluto legislativo, es constituyente. No se trata de decir “aquí hay una ley que queremos”, se trata de decir “así es como queremos escribir las leyes nosotros mismos”. Es extremadamente subversivo. Los chalecos amarillos dijeron: “Esa línea en sus quejas es muy diferente de todo lo demás. Si conseguimos eso, tendremos todo lo demás. Es decir, tendremos los medios para votarnos las leyes que encontraremos importantes. Por lo tanto, este punto merece ser una prioridad porque, si pedimos cuarenta o sesenta cosas diferentes, incluso si somos muy numerosos, la fuerza ejercida sobre cada queja es débil, y nuestra fuerza se distribuye en cada uno de estos puntos. Y será suficiente para que los funcionarios electos nos concedan dos o tres de estas solicitudes para deshacerse de nosotros y hacer que nos vayamos a casa. En cambio, si convertimos estas cuarenta o sesenta peticiones en dos peticiones, una sobre el Referéndum de Iniciativa Ciudadana que nos dará acceso a todas las demás, y la segunda sobre un aspecto financiero bien orientado (para que los más pobres dejen de sufrir tanto inmediatamente), si concentramos nuestros esfuerzos en esto, tendremos más fuerza para ganar», dicen.

TIERRA DE SOLIDARIDAD Y LIBERTAD
¿Por qué los chalecos amarillos son defensores de la vida social y del desarrollo humano? Porque Francia ha sido una tierra de solidaridad de libertad y fraternidad. Porque la justicia social está en los genes de su gente, porque denuncian la división social y territorial, porque criminalizan las desigualdades de oportunidades en la escuela, en el trabajo y en el acceso a la prosperidad, porque han sido uno de los portavoces de los sin voz de este mundo, porque exigen la restitución del impuesto a la riqueza e imponer el GAFA (impuesto contra de la optimización fiscal de los gigantes de Internet imponiéndoles impuestos sobre el volumen de negocios que realizan en Francia) donde las transacciones financieras representan 5800 mil millones de dólares por día. Porque están en la búsqueda de la modernidad en la equidad, porque señalan la inevitable regresión económica que se ha convertido bajo la presión de los poderosos en el símbolo del divorcio entre capital y trabajo, porque están convencidos de que la obsolescencia programada del empleo y la causa de la imposible reconciliación entre los muy fácilmente ricos y los muy asignados a vivir pobres. Debido a que los chalecos amarillos son parte de una verdadera lucha de clases que criminaliza la hegemonía neoliberal globalizada, la hegemonía que diluye gradualmente la soberanía del Estado.

Debido a las cifras de apoyo, estos indignados nos informan sobre las escandalosas diferencias de ingresos entre un jefe y un empleado, un chaleco amarillo tendrá que trabajar 180 años para ganar el salario anual del director de Renault debido a que 1/3 del PIB se paga a los accionistas, 1/3 a los impuestos obligatorios y la financiación de intereses de la deuda y solo 1/3 para el consumo y ahorro de los hogares. Debido a que el poder adquisitivo tendrá que aumentar y hoy difícil a financiarse porque la industria ha sido brutalmente desmembrada por los mercados financieros para promover el bajo costo, el desempleo masivo, las deslocalizaciones.

Todos estos agregados fueron el catalizador que condujo a la inversión de las barreras y la convergencia de las luchas para denunciar cuarenta años de fracturas sociales, fiscales y territoriales. «Hay muchos ejemplos de personas que son engañadas por políticos de carrera, comerciantes de sueños, cuya función principal es evitar el reformismo para dar forma a sus ciudadanos y servir a los intereses de las minorías ricas y los de los patrocinadores financieros», dicen y agregan: «crucificando a las pequeñas empresas para favorecer los hipermercados robóticos sin cajeros o vendedores a manos de accionistas anónimos y codiciosos».

REPRESIÓN EN LAS CALLES
Hasta aquí las ideas y las prácticas. En enero de 2019, en las movilizaciones, hubo catorce personas muertas y 3.500 heridas. El Ministerio del Interior entrega las cifras de 8.000 arrestos en todo el territorio entre noviembre de 2018 y febrero de 2019 (con 1800 condenas). Según Mediapart, 188 manifestantes resultaron heridos en la cabeza, 20 resultaron heridos mortalmente y 5 perdieron las manos.

El gobierno está decidido a poner fin al movimiento de “chalecos amarillos” que amenaza directamente con un desafío de magnitud sin precedentes. El discurso del gobierno es que este movimiento se ha convertido ahora en “para aquellos que aún se mantienen movilizados, en el hecho de los agitadores que quieren la insurrección y, en última instancia, derrocan al gobierno”.

En una de las recientes movilizaciones, según la policía, había (¡admire la precisión!) 287.710 chalecos amarillos en las calles y en las rotondas (Plazoletas). A partir de ahí, las cadenas de intox han mantenido una tragicomedia televisiva: informes diarios sobre rotondas en rutas y otros puntos de bloqueo y dirigidos todos los sábados a los eventos parisinos. También sostuvieron, como elementos del lenguaje, una triple cuenta de movilizaciones (necesariamente disminución), apoyo en la población medido por encuestas científicas (disminución, pero no suficiente) y muertes.
En cuanto al gobierno, sus elementos del lenguaje consisten principalmente en la denuncia de argumentos fomentados por la ultra derecha. El viernes publicó tanto su firmeza como su apertura en vísperas de una nueva movilización de “chalecos amarillos”, oponiéndose a los “agitadores” que “quieren derrocar al gobierno” a “personas sinceras” con las que el ejecutivo está “listo para hablar”.

Y el presidente, por tanto, habló sin atreverse a nombrar a los que lo forzaron a hacerlo, los famosos chalecos amarillos, pronunció palabras de arrepentimiento en forma de goteo y, como la prensa señaló de inmediato, “concedió” alivio de la carga financiera sobre la parte más pobre de la población, pero “sin rendirse” lo que habría marcado un cambio de rumbo, satisfaciendo el movimiento de revuelta que durante meses ha sacudido profundamente al país.

En definitiva, el objetivo del poder es romper cabezas hasta que el movimiento se muera naturalmente porque detrás de él no hay una fuerza política que organice y capitalice.

«Para que los que no están sigan viviendo en nuestros sueños»

AUSENCIAS
El evento se inició con la impactante muestra de Gustavo Germano (Chajarí, Argentina/1964) con fotografías instaladas en binomios de gran tamaño compuestos por dos imágenes tomadas con tres décadas de diferencia. Por caso, en la primera gigantografía se hallaba el grupo familiar cuando estaban todos sus miembros y, a su lado, en la otra imagen, era notorio el vacío que debió ocupar él o la “ausente” que sucumbió a manos de los grupos de tareas del Estado terrorista. La muestra de Germano, cuyo curador es el ex preso político Walter Calamita, fue construida con los álbunes familiares. Así, la muestra da cuenta, de modo contundente y directo, de la huella que laceró a las familias, al pueblo, la ausencia de los 30.000 detenidos-desaparecidos entre los años 1976 y 1983.

LA MEMORIA DEL CÓNDOR
Como se sabe, el Teatro Julio Cortázar es creación de los directores argentinos Horacio Czertok y Cora Herrendorf que integran la histórica cooperativa Teatro Núcleo, quienes debieron exiliarse tras ser amenazados de muerte por la Alianza Anticomunista Argerntina (Triple A). Durante las jornadas, en esta sala también expusieron abogados como Giancarlo Maniga y Arturo Salerni, quienes impulsaron, entre otros, los juicios en Italia a los dictadores sudamericanos. Se trata de la larga batalla iniciada en 1982 en la que, por ejemplo, fue condenado a perpetua el represor Guillermo Suárez Mazón por la Corte Penal de Roma. A la vez, la labor de estos letrados emprendió acciones contra una diversidad de genocidas del Cono Sur, ejecutores del Plan Cóndor, una verdadera alianza malparida en la década de 1970 entre las fuerzas militares y policiales de varias naciones, con la dirección de los Estados Unidos y el rol protagónico del Secretario de Estado, Henry Kissinger.
Así, la Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia y Perú conformaron la organización represiva que tuvo como tarea eliminar cuestionadores en forma conjunta atravesando las fronteras. Cabe destacar que el de Roma es el primer juicio en Europa que emitió condenas por crímenes de lesa humanidad cometidos bajo la “Operación Cóndor”.
En ese marco, tuvo lugar la proyección de “La memoria del Cóndor”, dirigida por Emanuela Tomassetti, quien intercambió con los presentes luego de que un numeroso público viera el film, donde el genocida Videla junto Pinochet, tiñeron de sangre la región en lo que fue la fundación del modelo neoliberal.

MARIPOSAS
A su turno, Natasha Czertok conmovió a los asistentes cuando, con el acompañamiento musical de la “Accademia Flauto & Variazioni”, recitó “Instrucciones para un coleccionista de mariposas”. Se trata del monólogo de una nena que va creciendo mientras busca a su hermano, “Rodolfito”, apropiado durante los años del plomo, hasta encontrarlo. Es una obra de la dramaturga argentina, Mariana Eva Pérez, quien fue criada por sus abuelos paternos después de haber sido entregada a ellos por los secuestradores de sus padres José Manuel Pérez Rojo,y su pareja, Patricia Julia Roisinblit, ambos militantes de Montoneros, secuestrados y desaparecidos en 1978.
Luego, también desplegaron su arte la actriz Martina Pagliucoli y el actor Marco Luciano, quienes bajo tenues luces y acordes de teclado y flauta brindaron sus poemas al público del Julio Cortázar. Todos arrancaron encendidos aplausos en las jornadas donde caló hondo la emoción tras el abordaje multidisciplinario de los hechos represivos y los significados de la memoria.

ALLENDE
“Nací en pequeño pueblo a tres horas de Santiago, Idahue (lugar de Álamos, en mapuche), revela María Inés Bussi, sobrina del “Chicho”, Salvador Allende, presidente de Chile que resistió hasta la muerte en la Palacio de la Moneda, cuando el dictador Augusto Pinochet -en 1973 – iniciaba la dictadura sangrienta, uno de los primeros ensayos del modelo que elevaría la tasa de ganancia de las oligarquías en América Latina a costa de la exclusión y el despojo.
Los ojos de María Inés destellan cuando relata lo afectuoso que fue su tío con ella, cuando pasaba los veranos en su casa y la llevaba a la playa “Algarrobo” para consentirla. Ella rememora que “Chicho” intentó enseñarle, sin éxito, a bailar tango: “Y no lo aprendí, me gustaba el rock”, detalla.
Ya recibida de socióloga, y vinculada al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) María Inés escuchó rumores de asonada militar en su barrio cuyos vecinos, de clase acomodada, aplaudían la llegada del golpe. “Entonces lo fui a ver mi tío a La Moneda y le pedí armas para la resistencia”, pero él quiso protegerme.
Por su parte, el compañero de María Inés – en ese entonces -, Dagoberto Pérez Vargas, cuadro del MIR, se avocó a la recuperación de armamentos de los propios camiones militares y dos años después sería desaparecido junto a cuatro hermanos, todos combatientes.
A su vez, “con mi facha de burguesa, dice María Inés, ayudé al jefe del MIR, Miguel Enríquez, a dirigir operativos en Santiago, ya que el conducía el auto y conmigo de copiloto, parecíamos una pareja que nada tenía que ver con la resistencia”.
Finalmente, Inés evalúa que hoy existe un nuevo Plan Cóndor, distinto al de los años ‘70, “más sofisticado, impulsado por Estados Unidos y machacado por los medios de comunicación, porque, ¿de qué otro modo podemos definir por ejemplo a Bolsonaro y muchas otras realidades de nuestra Latinoamérica?

El GENOCIDIO ENCUBIERTO
A su turno, el cronista de estas líneas, periodista de la Agencia Para la Libertad, desarrollo su visión que sobre que en la Argentina, al genocidio de los 30 mil, le sucede otro: se vive una dinámica genocida y naturalizada que extermina a una parte de los más vulnerables y disciplina, mediante el terror, a los sobrevivientes: Los miles de pibes fusilados por gatillo fácil, las chicas desaparecidas en el limbo de la prostitución, las muertes por torturas en sitios de encierro, pueblos originarios diezmados por la represión y por la destrucción y apropiación de su medio ambiente, los pibxs convertidos en zombis por el “paco”, militantes como Darío y Maxi, Rafa y Santiago asesinados por luchar, las fumigaciones con glifosato, lxs trabajadorxs en blanco que perecen cada 20 horas en “accidentes” de trabajo, los femicidios, no son crímenes separados. Forman parte del único modo de existencia del capitalismo-neoliberalismo, del patriarcado y la cultura represiva que nos ordena “naturalizar” la barbarie con un decorado electoralero, entre otros ornamentos. No se llama “democracia”, se trata de una dinámica genocida bajo otras formas, diferentes a las conocidas. No ambicionamos hacer una antología del lamento, queremos enfrentar este orden social hasta derrotarlo. Porque solo hay dos opciones: O combatimos o sucumbimos”, expresó el periodista.

BALANCES Y QUIJOTES
El referente de la ong 24marzo.it, Jorge Ithurburu, destacó la importancia de este Encuentro, (el primero se hizo en noviembre, en Los Alpes) en el sentido de construir memoria en aquellos que no vivieron directamente la dictadura. “Queremos trabajar con estas generaciones que nacieron en Italia, que hablan en italiano, que conocieron aquella realidad a través de la transmisión familiar. Es una tarea ardua para todos, porque ellos nacieron en los 90 o quizá a principios de los 2000 y no escucharon nombrar a Kissinger, por ejemplo. Nosotros apoyamos a Abuelas y a Madres que ya andan por los 90 años, los ex presos y sobrevivientes ya transitan los 60, entonces se trata trabajar la post-memoria en quienes van a retransmitirla a otros desde su visión y su realidad que es diversa”.
Por su parte, Horacio Czertok , reconocido por actor, director y, significativamente, por su rol en la desmanicomialización que impulsa mediante el hecho artístico, también expresó su balance: “fue importantísimo realizar este Encuentro entre exiliados, desterrados y sobrevivientes, con experiencia en las artes, la comunicación, enfocados en la post-memoria, superando el testimonio directo, que a veces puede volverse repetitivo, a través de formas como la artística. El solo contacto entre nosotros, el escucharnos, con la mirada puesta en lxs jóvenes ya es un hecho más que positivo. Fue un momento muy bueno que hemos vivido, porque vos no podés planificar la creatividad, pero sí podés generar las condiciones para que nazca algo nuevo”.
Precisamente, Czertok realizó un final a toda maestría con su soliloquio de Don Quijote, donde fusionó humor, dolores, sueños y rebeldías de la vida propia vida con tramos de la del inmoral personaje de Cervantes. Un público de pie lo ovacionó varios minutos cuando se abría la noche de Pontelagoscuro para cerrar el Encuentro.

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NOTAS DE POSMEMORIA, por Patrizia Dúghero
Post-Memoria es el concepto esencial que nombró al Encuentro de Pontelagoscuro, quizá nadie lo haya explicado mejor que Patrizia Dúghero, poeta, editora e investigadora,cuyo trabajo compartimos a continuación:

● El término “memoria posterior” fue creado por Marianne Hirsch para designar la relación entre las siguientes generaciones con sobrevivientes o testigos de eventos traumáticos históricos y colectivos. La memoria posterior se diferencia de la memoria por la distancia generacional y de la historia debido a las conexiones personales. Hirsch aplica el término a la diáspora judía, pero como ella misma aclaró, la memoria posterior también se refiere y puede describir útilmente la memoria que la segunda generación tiene de eventos traumáticos. (2016)

● El término se expresa inicialmente en inglés, Postmemory y describe la relación de la “generación después” con el trauma personal, colectivo y cultural de aquellos que vinieron antes, en comparación con las experiencias que “recuerdan” solo a través de historias, imágenes y comportamientos. entre los cuales crecí. Estas experiencias se transmiten de manera tan profunda y afectiva que parecen ser la construcción a gran escala de los propios recuerdos. La conexión de “Postmemory” con el pasado, por lo tanto, en realidad no está mediada por el llamado, sino por inversiones de la imaginación, por proyección y por creación imaginativa. Crecer con abrumadores recuerdos heredados, ser dominado por narraciones que precedieron el nacimiento o la conciencia de uno, significa arriesgarse a que las historias de nuestra vida sean eliminadas, incluso evadidas, por nuestros antepasados. Una remodelación puede llegar a ser necesaria, aunque sea de manera indirecta, a partir de los fragmentos traumáticos de eventos que aún desafían la reconstrucción narrativa y superan la comprensión. Estos eventos han ocurrido en el pasado, pero sus efectos continúan en el presente. El prefijo “post” implica no solo la realización, sino incluso el espacio que crea una ausencia.

● Mi discurso en Agape (primer Encuentro) para el seminario Post-MEMORY I desapares© ida se basó en el método semiótico de una erudita chilena, Verónica Estay Stange, que trabaja en París, obteniendo ideas complejas y fascinantes del artículo que ella misma Me dio, Rastros de la desaparición, desaparición de las pistas, su contribución a la conferencia de 2017, “Memosur”, en la Universidad de Bolonia, en el departamento de semiótica.

El objeto de su discurso consiste en establecer un paralelo entre los dos fenómenos conmemorativos en los que la ausencia y el vacío desempeñan un papel fundamental. Desaparición, desaparición forzada y post memoria. Lo primero implica la imposibilidad de acceder a la evidencia, rastros materiales que nos permitirían reconstruir la historia de los hechos y así dar forma a una experiencia cuya violencia lógica y simbólica está en gran parte arraigada en su imposible censura narrativa: desde aquí La insoportable suspensión que introduce la desaparición. La post-memoria supone, por el contrario, la imposibilidad de acceder al quid de la memoria, cuyo número afectivo, patémico, sin duda permanece en las siguientes generaciones, que sufren de alguna manera los “efectos sin causa”. En este caso, lo que está ausente no son las huellas, sino la experiencia en la propia carne y, por lo tanto, la memoria que las produce: la post-memoria es la huella de una memoria desaparecida, desapareció. Configuración en quiasmo: ausencia de la traza en un caso, traza de una ausencia en el otro.
La memoria, como el tiempo, es una dialéctica entre presencia y ausencia. A esta negatividad fundamental que le da a la memoria el estado de “simulacro”, la memoria alrededor de la desaparición / desaparición y la post-memoria se superponen a otro vacío, respectivamente de orden narrativo y ontológico.

Sin embargo, podemos preguntarnos si el término de “memoria” postpuesto al prefijo “publicación” es realmente válido, en la medida en que la orientación veraz de la memoria posterior tiende a desaparecer. Pero al mismo tiempo, las restricciones sutiles vinculan la memoria posterior no tanto al hecho verídico como a la huella, como “verdadero” que permaneció en la persona que lo vivió. La memoria de correos es la traza de un rastro. En este caso, la “cosa recordada” (“la eligió souvenue” como dice Ricoeur) está inevitablemente ausente en la “memoria” propiamente dicha.
No podemos recordar los recuerdos de otra persona, pero sin duda, sabemos hasta qué punto podemos sentirlos con sufrimiento … -. En este sentido, Henri Raczymow introduce el término “memoria ocular” (mémoire trouée) para referirse al vacío en torno al cual está estructurada la historia del Holocausto, para la segunda generación, y a la representación de los muertos que esta generación no conocía. Además, este vacío es aún más claro y comprensible cuando la experiencia en cuestión pasa de una generación a otra bajo el sello del silencio y el secreto. En este sentido, Nicholas Abraham y María Torok estudiaron, en el contexto psicoanalítico, las relaciones transgeneracionales involucradas en los “secretos familiares”.

Desde esta perspectiva, lo que ellos llaman “cripta” sería un espacio cerrado formado en el psiquismo de un sujeto en torno a una historia dolorosa que, al convertirse en un secreto innombrable, escapa a la labor del duelo y se incorpora a ella sin haber sido objeto de una elaboración. , en lugar de desaparecer de una generación a otra. Lo que en primer lugar fue una “cripta”, se transmitirá a la segunda generación en forma de un “conocimiento desconocido”, de una “nesciencia”, que se manifiesta a través de hechos problemáticos, como bien lo ha expuesto Veronica Estay Stange.

● Un estado incompleto frecuentemente se siente como no pertinente, una exclusión o incluso un abandono. Abandono de la historia: llegamos demasiado tarde. Refiriéndose a las generaciones posteriores al Holocausto, la historiadora Nadine Fresco explica este tipo de “exilio existencial”, característica de lo que llama “memoria de las cenizas”.
“En 1979, el dictador argentino Jorge Rafael Videla, entrevistado por un periodista, describió con precisión esta nueva categoría de víctimas que surgió durante su mandato:” frente al desaparecido, como tal, es una cantidad desconocida … no tiene entidad, No está muerto ni vivo, está desaparecido”. El término “fantasma” se impone, esta vez en un sentido estrictamente común: imagen de una persona muerta que aparece en el mundo de los vivos. Como sabemos, en la imaginación popular, este retorno está estrictamente ligado a una historia sin terminar … “

Esto es lo que constituye lo que Abraham y Torok designan como “fantasma”: apropiadamente, “la palabra enterrada por un padre, se convierte en el hijo en un muerto sin sepultura” [mi ref. Antígona]. Este fantasma desconocido, por lo tanto, regresa del subconsciente, ejerciendo su acoso, induciendo fobias, locuras, obsesiones. Su efecto también puede atravesar varias generaciones y determinar el destino de un linaje. Esta idea de “fantasma” condensa de manera ejemplar el vacío característico de la post-memoria. Y a partir de su definición común, “aparición sobrenatural de una persona muerta”, el fantasma, suspendido entre el ser y el no ser, se define como una semi-presencia, como una imagen sin densidad existencial. Pero el fantasma se extiende, en la memoria posterior, a toda la representación de la experiencia traumática de la generación anterior, incluso en presencia de las narraciones de lo que sucedió. Y si en el caso de la “cripta”, el fantasma se deshace de la memoria (o sus efectos), en el caso de la experiencia transmitida por la narrativa, el fantasma se deshace de la memoria reconstruida en su anclaje a la experiencia que realmente vivió. En ambos casos, la transmisión se utiliza al precio de una pérdida de veracidad, la pérdida de la “verdad” de la memoria. Además, el fantasma se muestra [mi ref. a la obra fotográfica] pero no lo es, y esta representación casi siempre presupone un gran significado de la imagen. Originalmente, una imagen pura, un afecto puro, una memoria posterior, una especie de sufrimiento de la memoria de otra persona, y el trabajo de la memoria posterior, una restauración consciente y renovada de esta memoria, se estructuran alrededor de un vacío.

Con estas últimas consideraciones, tuve la intención de abordar el trabajo de la exposición aquí presentada por Gustavo Romano, en la que Verónica escribió:

“Más recientemente, ciertas creaciones de artistas que experimentaron directamente la represión dictatorial han prolongado este gesto de devolver el vacío:
Ausencias (2007), de Gustavo Germano, muestra al principio las imágenes de personas antes de su desaparición en situaciones cotidianas de interacción con otras personas y objetos, y luego, 30 años después, las mismas imágenes, recompuestas en el Mismo contexto con los mismos actores, pero sin la persona en cuestión. […]

Ubicada en la post-memoria de la desaparición / desaparición, Fotos lavadas (2008) de Soledad Sánchez Goldar, parecería prolongar esta “estética de la ausencia”, pero introduciendo en ella varios elementos que marcan el paso de una manera diferente de abordar el vacío de la desaparición. . […]

Arqueología de la ausencia (2000-2001), de Lucila Quieto, informa sobre las fotos de los presos desaparecidos mantenidos por sus hijos. […]

Finalmente, el último ejemplo entre muchos otros, Fotos tuyas (2006) de Inés Ulanovsky, muestra, sobre la base de historias previamente compiladas sobre la vida después de la muerte, las familias y, en particular, los hijos de los prisioneros desaparecidos, posando con las fotografías de estos. Último en situaciones cotidianas. […] “

(Trad. Mia de Huellas de la desaparición, desaparición de las huellas, por Verónica Estay Stange, Bolonia, junio de 2017, TraMe)
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¡Los 7 pibes de Pergamino, presentes en Málaga y Sevilla!

“O LO ENFRENTAMOS O SUCUMBIMOS”
Quiero referir a algunos de los ríos de sangre que desembocan en el océano del genocidio que algunos llaman democracia: Los pibes fusilados por gatillo fácil; las chicas secuestradas para la prostitución en los 30 mil burdeles que el estado regentea en la Argentina; lxs que sucumben en las cárceles de mala muerte o comisarías, como recientemente en la masacre de Esteban Echeverría en la provincia de Buenos Aries, o Elsa y Janet en Córdoba; lxs mimbrxs de pueblos originarios cuya matanza inicio la corona española en 1492, pero nunca se detuvo. Ya que las castas políticas y autóctonas siguen la persecución implacable. Por caso, Mauricio Macri declaró la guerra a los mapuches. Y, distintos gobernadores se encargan de replicar esta política sobre otros pueblos indígenas de norte a sur. Lxs pibxs que se vuelven zombis con el “paco”. Un trabajador, EN BLANCO, sucumbe cada 20 horas en mi país en los llamados “accidentes de trabajo”. Por caso, desde el 2000 hasta el presente más de 90 barcos pesqueros se hundieron en el mar; los femicidios: una mujer es asesinada cada 26 horas sin que el estado tome las medidas que se reclaman; otros seres humanos fenecen o enferman gravemente por las fumigaciones de Monsanto, empresa que está prohibida en diversas partes el mundo, pero en mi país el kirchnerismo le abrió las puertas con honores.

Esta matanza que describo recorre la epata dizque constitucional: Basta mirar la fecha del asesinato de sus hijos que las madres organizadas contra el gatillo fácil llevan escrita en sus remeras para comprobarlo. Los gobiernos autollamados “neodesarrollistas”, como el kirchnerismo, o los declaradamente fascistas, como el de Cambiemos, gerencian esta matanza impune. ¿Son lo mismo, exactamente? Nunca dijimos eso, porque tienen diferencias. Nos dicen que el macrismo matará muchos más jóvenes que el gobierno anterior de estar el mando del despojo durante 12 años. Y coincido plenamente. Solo que no vine a este mundo de decir cuántos pobres tienen que morir a manos del estado. Nadie tiene que morir fusilado en una calle o en una sesión de tortura. Ahora y siempre será un acto disvalioso, lo cometa quien lo cometa.

GENOCIDIO
Existen, por lo menos, dos componentes que constituyen el concepto de genocidio. Uno, el exterminio de un grupo humano y el otro es la finalidad de imponer un nuevo orden social a los sobrevivientes. Son inseparables. El término fue creado por Rafael Lemkin – jurista judeo-polaco, en 1946, y él fue el principal impulsor en la ONU, para que este organismo establezca la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, en 1948. En la sanción el nuevo instrumento se definió que ‘se entiende por genocidio cualquiera de los actos (…) cometidos con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial, religioso o político. En sus incisos habla también de ‘Atentado grave contra la integridad física o mental de los miembros del grupo’ y de `Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física total o parcial’. Pero, ¿que sucedió? Una componenda entre los camaradas Stalin, Churchill y Truman, impulsó una segunda votación, cuando muchos países que habían sufragado a favor de incluir `grupo político’ ya no estaban presentes. Y entonces, ‘grupo político’ quedó excluido de una Convención que nació malparida. Cualquier genocidio es consecuencia de una decisión política y creo que no debe existir delito más político que el genocidio.

Fijémonos en el ridículo de la maniobra que, si yo mato a mil personas de la misma etnia o religión, soy un genocida. Pero si los asesinados pertenecen a distintos orígenes étnicos o religiosos, entonces no lo soy. Lo que esconde esta manipulación es mi intencionalidad que perpetrar la matanza con fines de crear un diseño nuevo de sociedad para los que quedaron vivos.

Pero las definiciones jurídicas ni siquiera son respetadas por las que las pergeñan. En mi país, al genocidio que se cometió contra mapuches, tehuelches y otros pueblos, comandad por el general Julio Roca se enseña en los libros escolares como “Campaña del Desierto”.
Por lo tanto, la ONU, el poder, los historiadores tendrán su versión y nosotros, la nuestra.

PRÁCTICA SOCIAL GENOCIDA
El investigador más serio sobre genocidio, en la Argentina, Daniel Feierstein, habla de ‘Práctica social genocida”. Porque si yo afirmara, por ejemplo, ‘el genocidio armenio a manos de los turcos comenzó en 1915 y concluyó en 1923, estaría dando una visión estática, como una foto. Así, Feierstein va detallar que existen etapas, secuencias, y va a hacer hincapié en que el genocidio presupone la intencionalidad de destrucción de las antiguas relaciones sociales para imponer las nuevas, de sometimiento a los nuevos valores. De ese modo, el investigador refiere a la Construcción del enemigo interno y su hostigamiento (recordemos los 400 decretos de Hitler contra los judíos); Realización del exterminio; Relato o post verdad y Consenso, es decir colonización de las conciencias. Feierstein no afirma que estas etapas serán siempre iguales en todo tiempo y lugar, aunque echó luz copiosamente sobre el abordaje del tema.

LA DINÁMICA GENOCIDA
Desde nuestra visión, las clases hegemónicas aprenden con celeridad a sortear los “obstáculos” que les provocan sus crímenes. En la Argentina se cuidan de atravesar por el repudio y la condena social: `Como a los nazis/ les va a pasar/ adonde vayan los iremos a buscar’, grita el pueblo en las calles. En la actualidad no acuden, necesariamente, a hornos crematorios y cámaras de gas. Incluso, hay genocidios que se realizan sin disparar una sola bala: Si a un pueblo originario le pudro la tierra con el fracking, le enveneno las aguas con cianuro para extraer oro y mato a los peces; y le contamino el aire, muchos habitantes de esa comunidad habrán de morir y otros sobrevivirán bajo distintas relaciones sociales. ¿Es genocidio o no lo es?
Si a una parte de los excluidos los mato a balazos o a tortura, al tiempo que impongo un orden axiológico donde vale más la cartera de la dama, el bolsillo del caballero que la vida humana, ¿es genocidio o no lo es?

Sí a secuestro, golpes, adicción compulsiva y violaciones reiteradas devasto la entidad humana de las chicas sumergidas en el limbo de la prostitución, ¿es genocidio o no lo es?

Si a luchadores como Santiago Maldonado o Rafa Nahuel, los mata Gendarmería y Prefectura, respectivamente, y nadie paga por esa matanza, ¿forma parte del genocidio encubierto o no?

Podría preguntarse, pero ¿cómo se llama, entonces, el grupo humano? Claramente respondemos que llama “los más vulnerables”. Que son el blanco de una dinámica genocida donde están mezcladas la estigmatización, el hostigamiento, la construcción del enemigo interno, el exterminio y se alternan, según necesidad, geografía y correlación de fuerzas. Y, claro está, el consenso a un mundo disvalioso que hace que parte de mi pueblo brinde su aplauso a las políticas punitivas de Mauricio Macri y la ministra Patricia Bullrich Luro Pueyrredón, quienes recibieron a modo de condecoración al policía Chocobar que asesinó por la espalda al joven Pablo Kukoc.
O quienes impulsan la candidatura de Felipe Solá, principalísimo responsable político de la Masacre de Avellaneda, donde fueron asesinados Darío Santillán y Maximiano kosteki.

Y un dato relevante, es que la impunidad y el encubrimiento preceden a los crímenes, por caso el del joven Luciano Arruga – quien se negó a robar para la policía -, y la titánica lucha de Familiares y Amigos lo sacó a la luz a pesar del empeño de todas las instancias estatales por mantener el silenciamiento.

Esta dinámica genocida está naturalizada y aceptada por la casta política. En ocasiones, ni siquiera hay conciencia de la gravedad de estos hechos. Se toman como parte de la vida, como la “normalidad”. Ese es triunfo cultural, axiológico del neoliberalismo. Entonces, resulta una verdad de hierro que el genocidio de los 30 mil detenidxs-desaparecidxs a manos de la dictadura cívico- militar, les resultó imprescindible para edificar en la Argentina esta sociedad profuntamente disvaliosa. Con ellxs dirigiendo las fábricas, la universidad, las organizaciones campesinas y la lucha armada, no hubiesen podido.

Tenía toda la razón Ernesto “Che” Guevara cuando sostuvo que “el capitalismo es el genocida más respetado del mundo”. Y también cuando en la carta a sus hijos les pidió: “… sean siempre capaces de sentir en lo más hondo cualquier injusticia cometida contra cualquiera en cualquier parte del mundo”.
En la Argentina hay una franja rebelde que nunca abandonó la batalla por otra sociedad, a pesar de represiones, desapariciones en “democracia”, como la de Julio López, los palos y las rejas, los que luchan siguen su marcha.

Así, las derrotas de los pueblos no tienen por qué ser eternas. Decimos con Heráclito de Efeso que lo único inmutable en el Universo es el cambio. Y en cambiar este mundo cruento y desigual están en nuestras convicciones.
No vinimos acá a hacer una antología del lamento, vinimos a compartir conceptos y a forjar lazos de solidaridad para enfrentar a un enemigo que nos declaró la guerra en todo el planeta. No tenemos opción: O lo enfrentamos o sucumbimos.

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Bajo el umbral de la pobreza

Al llegar a la Delegación, la compañera Soledad Castillo Cañete explicó a esta agencia que: “Nuestro compañero Antonio es un parado de larga duración que cobra mensualmente 430 € de subsidio por desempleo para mayores de 55 años, dicha cantidad es totalmente insuficiente para que pueda tener una vida digna, pasando por muchas dificultades para afrontar los gastos de vivienda, suministro, alimentación… Como él existen muchísimos casos en España y en Andalucía y más que van aumentando. Según la Carta Social Europea, ratificada por España, concretamente en su artículo 13.1, nadie debería estar bajo el umbral de la pobreza,  que según EUROSTAT (la oficina estadísticas europea) en España el umbral de pobreza sería de 710 € mensuales por persona”.

Luego de la presentación, los manifestantes entonaron el Himno de Andalucía y gritaron: “Uno, dos, tres: ¡República otra vez!”, en homenaje y anhelos. Como se sabe, la Primera República Española se proclamó el 11 de febrero de 1873 y duró hasta el 29 de diciembre de 1874, cuando el pronunciamiento del general Martínez Campos dio comienzo a la restauración de la monarquía borbónica.
Asimismo, la Segunda República Española se proclamó el 14 de abril de 1931 y duró hasta el 1 de abril de 1939, fecha del final de la Guerra Civil, que dio paso a la dictadura franquista.

“¡Un, dos, tres: República otra vez!, entonó el gentío, antes de brindar con el vino típico con el que estrecharon sus copas.

Málaga: “¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!”

Málaga: “¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!”Málaga: “¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!”

(Por Oscar Castelnovo, desde Málaga, Andalucía, España/APL) Cualquier despitado podría confundirlos con un grupo dedicado a la actuación festiva en las plazas públicas. No lo son. Se trata de enérgicos pensionistas (jubilados) que luchan, por caso, contra una ley que les obligará a pagar – a partir de los 80 años y desde 2020- un impuesto por vivir. Este verdadero mamarracho político impone una disminución de las pensiones al pasar las ocho décadas de vida a quienes trabajaron y aportaron por largos años. Si bien la medida se aprobó durante el Gobierno de Mariano Rajoy, del Partido Popular, el actual mandatario Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español, siguió sin escuchar los reclamos para que se derogue y mantiene su vigencia. Con su modo singular de protesta, estxs luchadorxs llegaron a la Plaza Félix Sáenz y allí cantaron al ritmo de “Bella ciao”, gritaron sus cansignas, y danzaron en un trencito para exigir que las pensiones aumenten según el costo de vida y no la cifra humillante a la que se les quiere reducir.
“Los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía mundial”, afirmó Cristine Lagarde, titular del FMI, hace un tiempo atrás. En tanto, distintos gobiernos del mundo venían sintonizando la misma frecuencia. España no es la excepción. A la vez, quienes no se resignan a la mansedumbre, como esta Asamblea de Pensionistas Málaga, ganan las calles, hacen suya la Plaza y enfatizan: “Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden”, contagian a los transeúntes y los suman al reclamo. La brisa suave que llega del Mediterráneo, atravesando unas pocas callecitas antiguas, también renueva los aires en este bastión de Andalucía.

Málaga: “¡Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden!”

(Por Oscar Castelnovo, desde Málaga, Andalucía, España/APL) Cualquier despitado podría confundirlos con un grupo dedicado a la actuación festiva en las plazas públicas. No lo son. Se trata de enérgicos pensionistas (jubilados) que luchan, por caso, contra una ley que les obligará a pagar – a partir de los 80 años y desde 2020- un impuesto por vivir. Este verdadero mamarracho político impone una disminución de las pensiones al pasar las ocho décadas de vida a quienes trabajaron y aportaron por largos años. Si bien la medida se aprobó durante el Gobierno de Mariano Rajoy, del Partido Popular, el actual mandatario Pedro Sánchez, del Partido Socialista Obrero Español, siguió sin escuchar los reclamos para que se derogue y mantiene su vigencia. Con su modo singular de protesta, estxs luchadorxs llegaron a la Plaza Félix Sáenz y allí cantaron al ritmo de “Bella ciao”, gritaron sus cansignas, y danzaron en un trencito para exigir que las pensiones aumenten según el costo de vida y no la cifra humillante a la que se les quiere reducir.
“Los ancianos viven demasiado y es un riesgo para la economía mundial”, afirmó Cristine Lagarde, titular del FMI, hace un tiempo atrás. En tanto, distintos gobiernos del mundo venían sintonizando la misma frecuencia. España no es la excepción. A la vez, quienes no se resignan a la mansedumbre, como esta Asamblea de Pensionistas Málaga, ganan las calles, hacen suya la Plaza y enfatizan: “Gobierne quien gobierne, las pensiones se defienden”, contagian a los transeúntes y los suman al reclamo. La brisa suave que llega del Mediterráneo, atravesando unas pocas callecitas antiguas, también renueva los aires en este bastión de Andalucía.