«Matemos a nuestros maridos»

Cecilia Rodrigues

Juliana habría sido hija de un cacique guaraní de la zona de Asunción, y habría sido entregada a su amo/marido español Nuño de Cabrera como parte de los pactos de amistad que celebraron los guaraníes con los españoles en los primeros años de la conquista. Juliana sería, en realidad, el nombre que recibió la india tras un breve – y obligado- ritual de bautismo cristiano que la “habilitó” a servir a un ibérico en tierras guaraníes.
Las referencias históricas son pocas, vagas y contradictorias, pero todas coinciden en la existencia de la guaraní que pasó a degüello a su abusador. Algunos autores ubican el hecho en la Semana Santa de 1539, fecha en la cual ocurrió el primer gran intento de motín de los guaraníes contra los españoles asentados en Asunción. Sin embargo existen elementos que indican que los acontecimientos que implican a Juliana ocurrieron con posterioridad a la intentona de la Semana Santa, ya en 1542.
Se cuenta que, harta de abusos y maltratos, Juliana asesinó a su amo/marido Nuño y luego habría incitado a otras mujeres guaraníes, entregadas como ella a los conquistadores, a seguir su ejemplo.
Así lo cuenta el historiador Roberto Romero (1995) en su obra La Revolución Comunera del Paraguay:
_“…las mujeres guaraníes protagonizaron la gran conspiración contra los colonizadores españoles, dirigida por la india Juliana, en el año 1542. Ella mató a su marido español Ñuño Cabrera y salió a recorrer las calles de la ciudad, incitando a las nativas que hicieran lo mismo con sus esposos europeos para terminar con todos los conquistadores. La conspiración fue dominada y Juliana fue condenada y ejecutada por orden del Adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca. La heroína guaraní murió en la horca…” _(Romero, op.cit.)

El propio Alvar Núñez relata su intervención en el caso en su “Relación de los Naufragios y Comentarios”, dando una versión diferente de los hechos:
“…al tiempo que llegué á la dicha provincia fuy ynformado que una yndia llamada Juliana, natural de la dicha tierra, avia dado ponzoña a un crystiano llamado Ñuño de Cabrera, y que Domingo de Yrala la avia tenido presa é abia hecho proceso contra ella, é abiendo comprobado el delito por confision de la dicha Juliana (…) al tiempo que supieron que yo benia la hizieron soltadiza y la dicha Juliana se fue, é á todas las otras yndias que syrbian á los crystianos les dezia que ella sola hera la baílente que avia muerto á su marido; lo qual benido a my noticia mandé buscar é prender la dicha Juliana, y presa, procediendo de nuevo tornó á confesar el delito, (…) y por birtud del proceso mi alcalde hizo justicia della, porque damas de merecerlo convino para quitar el atrevimiento que otras no se atrebiesen á semejantes casos…”

Más allá de las diferentes versiones acerca del asesinato de Nuño de Cabrera, lo que queda fuera de duda es que Juliana fue torturada y asesinada públicamente con crueldad ejemplificadora para las muchas mujeres guaraníes que vivían en la Asunción de ese tiempo como concubinas de los conquistadores.
Los intentos frustrados de multiplicar su ejemplo no son mencionados con frecuencia por los historiadores que relatan las grandes rebeliones guaraníes contra los españoles, ciclo que comenzó en 1539; tal vez porque no logró poner realmente en jaque el poder de los conquistadores. Sin embargo, el asesinato de Nuño de Cabrera por parte de Juliana, una de sus concubinas, lejos de ser un incidente doméstico, tiene un trasfondo histórico dramático y nos propone mirar de cerca las relaciones entre guaraníes y españoles en los primeros años de la conquista de lo que actualmente es Paraguay; en particular, la situación de las mujeres originarias en ese contexto.

1537: fundación de Asunción, pacto entre carios y españoles
La entrega de mujeres como parte del pacto

Los españoles fundaron el fuerte de Asunción en agosto de 1537, siendo para ello decisiva la victoria en 1536 sobre las fuerzas guaraníes que estaban al mando del cacique Lambaré.
La bahía en la que se emplaza la actual capital paraguaya, antiguamente llamada por los nativos Paraguâ-y, era habitada por la parcialidad cario del pueblo guaraní. Como todos los guaraníes, se trataba de un pueblo guerrero, que se encontraba en la fase neolítica superior. Eran seminómades; se asentaban en algún lugar por algunos años durante los cuales practicaban una agricultura precaria y luego migraban para no agotar la tierra. No existía entre ellos divisiones de clase ni acumulación de riquezas, pero se organizaban en base a una marcada división sexual del trabajo: los hombres cazaban, recolectaban, preparaban la tierra para el cultivo y hacían la guerra, en tanto que las mujeres cultivaban la tierra, criaban a los niños y hacian el trabajo doméstico.
El primer contacto entre españoles y carios habría sido a través de breves escaramuzas en las cuales los ibéricos triunfaron en gran medida gracias a la superioridad de su armamento, pero también gracias al deslumbramiento que paralizaba a los guerreros carios cuando veían en las armas e instrumentos de metal de los extranjeros, el poder de la magia, lo cual representaba para los originarios una señal indudable de superioridad. A partir de alli llamarán karaí a los españoles, término que refería a sus propios karaiva o shamanes con poderes mágicos.
Ya al momento de ser derrotadas las fuerzas de Lambaré en 1536 los carios solicitan a los españoles que no maten a sus mujeres y niños, y les entregan mujeres en señal de rendición. Este episodio es narrado por el soldado Ulrico Schmidl en sus crónicas:
“…Como ya no podían resistir más y temían por las mujeres e hijos, que también tenían consigo en la ciudad, nos pidieron misericordia prometiendo complacernos en todo con tal que les perdonásemos las vidas. También le trajeron a nuestro capitán Jann Eyollass (Juan Ayolas) 6 mujeres, de las que la mayor tendría unos 18 año; le presentaron también 8 venados, ciervos y otras salvajinas más. De ahí se empeñaron con nosotros para que nos quedásemos con ellos, y le regalaron a cada soldado 2 mujeres, para que nos sirvan en el lavado y cocina. También nos dieron comida y de cuanto nos hacía falta. Así de esta manera se hizo la paz entre nosotros…”

Una vez fundado el fuerte de Asunción en 1537 los carios ven la posibilidad de establecer relaciones duraderas con los karai, y observando la ausencia de mujeres entre ellos, les ofrecen las suyas como manera de establecer lazos de parentesco.
La mayor expectativa de los guaraníes era que sus nuevos parientes los ayudasen a combatir contra otras tribus enemigas, tales como los guaicurúes y los payaguás; pero también sienten gran interés por poseer instrumentos de metal de los españoles, como el hacha de mano que, según comprendieron, facilitaría enormemente la tarea del rozado de la selva que hacían para preparar las tierras para los cultivos.
Cuando en 1541 Domingo Martínez de Irala decide despoblar el fuerte de Buenos Aires y llevar a toda la soldadesca a Asunción, menciona en sus cartas las razones de la orden, entre las cuales la disponibilidad de mujeres nativas en aquel lugar, parece ser de importancia fundamental:
_“…en el Paraguay […] está fundado[…] un pueblo en que estaran […] 400 honbres […] como vasallo de su Magestad los yndios Guaranys sy quier Caryos […] los quales sirven a los cristianos […] como con sus mugeres en todas las cosas del servicio necesaryas y mando para el servicio mejor de los cristianos 300 mugeres para que las sirvan en sus casas y en las rroças…” _Martinez de Irala

Los españoles, que ya habían escuchado hablar del mito del Kandiré, la tierra de la plata y el oro, buscaban llegar a ella a través del Chaco. En poco tiempo comprendieron que no había metales preciosos en la zona de Asuncion, por lo que solamente se propusieron establecer allí una posta de aprovisionamiento para llegar a la mítica zona de la plata en el Perú.

En ese sentido, los primeros años de relación entre guaraníes y españoles estuvo signado por haber consumado lo que la Dra. Susnik (2010) caracteriza como pacto de intereses: los guaraníes creían haber obtenido aliados contra sus antiguos enemigos y los españoles consiguieron quienes los aprovisionen y ayuden en sus expediciones.
El pacto se celebra con un hecho clave que es la entrega, por parte de los guaraníes, de sus mujeres, quienes eran la principal fuerza de trabajo de sus comunidades:
“…asentados ya los españoles en Asunción, los caciques Cupirati, Moquirací, Mayrarú, Yvy-yocá, por mencionar sólo a los principales, los que tenían su asiento donde está actualmente Asunción, vinieron ante los españoles con el deseo de formalizar el pacto de amistad. Ellos se hallaban dispuestos a aceptar a ese grupo de 400 hombres españoles, sin mujeres, porque la integración – según la mentalidad guaraní y según la de otros indígenas también- era que tratándose de un grupo de hombres solos, podían asimilarse efectivamente a su propio grupo étnico. Los guaraníes, sin conocer en absoluto la estructura sociopolítica ni sociocultural de los recién llegados, se limitaban a juzgar la situación por su apariencia externa, inmediata, y viendo que los españoles carecían de mujeres, pretendían formalizar el pacto de amistad con el ofrecimiento de sus propias mujeres. Así venían todos los caciques, los tey’i rú, cada uno con sus hijas y sobrinas, ofreciéndolas a los españoles, en la seguridad de que este vínculo político sería el verdadero lazo de amistad y formalización del pacto…” (Susnik, op. cit.)

Para los guaraníes la entrega de sus mujeres significaba la realización de un verdadero pacto político por el cual los españoles pasaban a ser no solamente aliados, sino parientes políticos, lo que en el mundo guaraní conceptualizaban como tovajas o cuñados. Esa relación implicaba estrechas obligaciones de reciprocidad de toda la familia de la mujer con los tovajas y debían ser correspondidas.
“(…) no se trataba de una mera pauta psicosocial sino de una verdadera forma de interrelación basada en el sistema guaraní del parentesco político. Esto lo sabían tanto los españoles como los guaraníes, quienes ofrecían sus mujeres para formalizar el pacto porque de esta manera se emparentaban con los karai y solamente por medio del parentesco político era concebible para una sociedad neolítica, como la guaraní, fundamentar una verdadera amistad interétnica. Solamente por medio del parentesco,además, podía esperarse que se cumpliera la norma de la reciprocidad, pues para los guaraníes –como para todos los neolíticos en general- dar es recibir; hacer un favor implica tácitamente la seguridad de recibir el contra favor. Tal era la regla de la reciprocidad que ellos mismos practicaban dentro de su sociedad…” (Susnik, op. cit.)

Los españoles también comprendieron el valor del pacto en esos primeros años, luego de sufrir hambre en el fuerte de Buenos Aires y sin haber encontrado en su camino hacia Asunción a otros pueblos cultivadores:
“…tanto Ayolas como Irala también comprendieron claramente el valor de este pacto, sabiendo que necesitaban contar con el respaldo de estos grupos cultivadores, con ese asiento fijo como retaguardia y como base de operaciones para sus ensayos expedicionarios hacia El Dorado, y que para ello era necesario también poblar el lugar estableciendo relaciones duraderas y estables…” (Susnik, op. cit.)

Es probable que Juliana haya sido una de las mujeres entregada a los españoles en los primeros contactos con los nativos. Los guaraníes no solamente entregarían mujeres a los conquistadores, sino que también dispondrían de una gran cantidad de guerreros jóvenes, los kerembas, que a compañaban a los españoles en sus expediciones.
Sin embargo esa ilusoria concordia duraría poco tiempo por varios factores, principalmente por el hecho de que los españoles nada compartían del concepto de reciprocidad de los guaranies, su ethos era claramente el del conquistador. Poco después, cuando llegara a ellos la noticia de que Diego de Villarroel había llegado al cerro del Potosí por el Perú, Asunción perdería interés como punto de llegada hacia la sierra de la Plata.

En muy poco tiempo los guaraníes comprobarían que los españoles en vez de tratarlos como parientes los trataban como siervos, lo que daría lugar en 1539 al primer gran conato de rebelión durante la preparación del Corpus Christi. La misma fracasó como consecuencia de la delación de una mujer guaraní entregada a Juan de Salazar, a quien el autor Helio Vera le atribuye el nombre de Juliana. No sabemos si se trata de la misma que degollara luego a Nuño de Cabrera.

La intentona de 1539 implicaría un cambio sensible en el trato de los conquistadores hacia los guaraníes: tras sellar una alianza con los guaicurúes para desarmar el intento de motín, Salazar hace capturar y ahorcar a diez de los principaes cabecillas de la fallida revuelta, todos ellos caciques principales.
Entre 1542 y 1543 se produjo la primera rebelión de otra parcialidad guaraní, los guarambarenses, quienes se negaron a aportar víveres y guerreros para las expediciones de los españoles al Perú. Irala capturó y ahorcó entonces al cacique Arambaré, lo que provocó la rebelión del cacique Tavaré, ligado a Arambaré por lazos de parentesco. La represión española contra las rebeliones fue sumamente cruel. Tavaré, tras ser derrotado, debió rendirse y pidió que les devuelvan a mujeres y niños capturados.

Cuando en 1542 Juliana llamó a las mujeres guaraníes a matar a sus maridos españoles, el trato de los ibéricos hacia los guaraníes era claramente de sometimiento, operado a través de las matanzas, las torturas, la captura y traslado forzado de mujeres y niños guaraníes hacia Asunción para ser convertidos en siervos.
Se pueden leer en documentos de la época denuncias de los propios conquistadores y de algunos clérigos ante el Consejo de Indias acerca de las prácticas violentas, el sometimiento sexual y la explotación a la que eran sometidas estas mujeres.
“_…y las demas han muerto con los malos tratamientos que les han hecho los espanoles que las pringan y queman con tizones atando las pies y manos, y las meten hierros ardiendo, y hazenles otros generos de crueldades que no es licito declararlas, y a otras con muchos acotes y palos que les dan […] sabra vuestra alteza que son muy grandes trabajos los que les dan que las hazen cavar con azadones /o palas todo el dia, y despues a las noches quando vienen las hazen hilar algodón dandoselo por peso y ansi lo buelven a dar hilado por tasa, estan todo el dia con ellas, con los frios y soles trabajan, y si alguna descansa le dan de palos, otros les dantarea de lo que han de trabajar y quando no lo acaban les dan de acotes y palos / demas ay al presente otra manera de nuevos trabajos que mas las muelen y matan que en pilones a bracos con unos palos muelen canas porque no ay otro artificio para ello de que hazen acucar, miel para hazer confituras y conservas y otras maneras de fructas, y en esto se gasta mucha lena, y se la hazen traer a cuestas…” _(Gonzalez M.)

Del status de la mujer guaraní
Hai o madre procreadora
La sociedad guaraní se organizaba en grupos familiares bajo la autoridad de un cacique. Los grupos familiares tenían una organización patrilineal y los caciques practicaban la poligamia.
Esta práctica estaba regida como todas las relaciones del mundo guaraní por el concepto de la reciprocidad: el parentesco obligaba a ambas partes y sus familias. Para los caciques la poligamia era una manera de acrecentar su poder político mediante relaciones de parentesco.
En la comunidad guaraní la mujer es la que trabaja la tierra y como en cualquier comunidad es la base de la superviviencia biológica. En el imaginario guaraní se asimila la mujer a la figura divina de Hai, la madre procreadora.

Kuña y tembireko
Con la aparición de los españoles y junto a ellos la llegada del cristianismo, la Corona Española permite el casamiento de españoles con yndias a condición de que sean bautizadas en la fe cristiana. Esto implicará un desdoblamiento del status antes único de la mujer, distinguiéndose la esposa, tembirekó, de la simple mujer, amante, concubina o también muchas veces llamada criada, a la que se la sigue llamando kuña.
Los españoles, que rápidamente adoptaron la práctica de la poligamia de los guaraníes desprovista de las obligaciones de reciprocidad y simplemente como práctica de dominación, en general consideraron a las mujeres guaraníes como kuñas, como amantes y sirvientas.

Marca de poder
Para los conquistadores la posesión de mujeres pasa a ser una marca de poder, cuantas más mujeres poseía un conquistador, se volvía más prestigioso y contaba, además de con el servicio de sus kuñas, con el obligado servicio por parentesco de los varones guaraníes.

Pieza y objeto de cambio
Algunos autores atribuyen la conversión de la mujer en objeto de cambio a la ausencia de metales valiosos en la zona, por lo que la economía asuncena seguia teniendo el carácter de economía de subsistencia. La mujer era una pieza clave en su sostenimiento y servía de valor de cambio ante la ausencia de objetos de valor. Las mujeres eran cambiadas por ropas, utensilios, objetos varios.
Asi también la mujer es claramente en este contexto un trofeo de guerra o pieza, práctica que ya era común entre los pueblos originarios cuando los españoles llegaron, siendo la captura de mujeres una práctica realizada no solamente por los conquistadores sino también por sus acompañantes los kerembas en sus expediciones al Chaco.

Mujeres esclavas
Pero mientras los kerembas capturan a las mujeres de los pueblos enemigos como forma de compensar las mujeres que comienzan a faltar en sus comunidades por la entrega pactada o forzada por parte de los españoles, los conquistadores ven la oportunidad de establecer un mercado de mujeres esclavas creando redes comerciales hacia la frontera con los dominios portugueses.

Muy tempranamente se comenzaron a registrar denuncias acerca de la venta de mujeres como piezas o su uso como prendas de cambio. El estatus de vasallos libres dado por la Corona a los pueblos originarios no regía en la práctica en la colonia, señalándose al propio Irala como el funcionario que estableció las relaciones comerciales para vender yndios a los pueblos portugueses del Brasil.
En 1542 el propio Alvar Nuñez emitió un bando en el que “recordaba” que los yndios son vasallos libres y no podían ser comercializados, esclavizados ni cambiados en trueque por objetos. A pesar de ello, la venta de mujeres llegó a cobrar gran dimensión en el puerto de Asunción.

Profundización de la violencia: las rancheadas
Las prácticas de maltrato y explotación que existieron desde el comienzo de la relación entre conquistadores y conquistados como episodios de abusos se generalizarían a partir de 1544 cuando, tras una larga disputa política, Alvar Núñez fue apresado y Martínez de Irala asumió su segundo periodo como gobernador. A partir del comienzo de su mandato, Irala cedería a la presión de la soldadesca que exigía que se les dé libertad de acción para dirigirse a los asentamientos cercanos y tomar ya sea mediante pacto o por la fuerza cuantos nativos quisieran para obligarlos a trabajar para ellos. Estas expediciones tomaron el nombre de rancheadas y significaron violentísimos ataques a las comunidades, mediante los cuales los españoles tomaban por la fuerza más que nada a mujeres y niños y los llevaban para su servicio o para su venta.

La práctica de las rancheadas se habría extendido en forma permanente al menos por cinco años, y provocó como respuesta la gran rebelión de 1546, la primera que puede considerarse realmente “panguarani”, en el sentido de que unificó a gran cantidad de cacicazgos.
La situación provocada por la extracción violenta de mujeres y niños de las comunidades para ese entonces es caracterizada por Susnik como de ocaso sociobiológico. El violento choque civilizatorio y las imposiciones de los conquistadores habían resquebrajado seriamente el antiguo sistema de relaciones en el mundo guaraní.
Privadas las comunidades de su fuerza de trabajo y de sus procreadoras, las hai, se les hacía cada vez más difícil continuar su antiguo modo de vida. Hacia 1546 las comunidades cercanas a Asunción se encontraban en situación crítica dado que prácticamente ya no nacían niños guaraníes por la apropiación de mujeres por parte de los españoles. A su vez, era frecuente que los jóvenes guerreros que acompañaban las expediciones de los conquistadores ya no quisieran regresar a sus antiguas comunidades, con lo que se dificultaba el establecimiento de relaciones de cooperación y reciprocidad.
Una de las mayores preocupaciones de los guaraníes en ese tiempo era el hecho de que los niños mestizos nacidos de las mujeres guaraníes con los españoles ya no se relacionaban con la comunidad materna, quebrando los antiguos lazos de parentesco, base de las relaciones guaraníes.
En esa situación y ante el embate de las rancheadas, muchas de las comunidades cercanas a Asunción optaron por alejarse de la zona y buscar refugio en zonas más alejadas, selva adentro. En pocos años en Asunción y sus alrededores, casi la totalidad de la población será por lo tanto mestiza.
La extracción, primero pactada y luego forzada de las mujeres guaraníes terminó teniendo un costo excesivamente alto para las comunidades orignarias, poniendo en riesgo su propia continuidad.
Hacia 1556, luego de fracasadas las grandes rebeliones guaraníes que persistirían de todas maneras hasta 1616, el gobierno de Asunción se decidió a acatar las normas de la Corona reglamentando el sistema de encomiendas.
Dicho sistema, si bien declara la intención de proteger a la población originaria preservándola del abuso de los conquistadores, implicaría nuevas relocalizaciones de las comunidades, la obligación de asentarse definitivamente en un lugar, rompiendo su tradición de nomadismo; y la dislocación definitiva de sus antiguos principios organizativos y costumbres.
Junto al fin del ciclo de rebeliones, el establecimiento del sistema de encomiendas significaría para los guaraníes el comienzo de formas pasivas de resistencia.
(*)*La autora es comunicadora social y periodista de revista superficie*
Bibliografía:
–Guillaume, Candela (2014), “Las mujeres indígenas en la conquista del Paraguay entre 1541 y 1575”, Revista Nuevo Mundo Mundos Nuevos – Colloques 2014, URL : http://nuevomundo.revues.org/67133. Consultado 02/03/2016
–Susnik, Branislava (2010), “La Independencia y el Indígena”. Colección: Independencia Nacional, Intercontinental Editora. Asunción
– Romero, Roberto (1995), “La Revolución Comunera Del Paraguay- Su Doctrina Política” Imprenta Leguizamón. Asunción
– Núnez Cabeza de Vaca, Alvar, “Relación de los Naufragios y Comentarios”. https://archive.org/stream/relacindelosnau01herngoog/relacindelosnau01herngoog_djvu.txt Consultado 02/03/2016

Posadas: Capital Nacional de Suicidados en Comisarías

Otras muertes en el calabozo

El sábado 7 de marzo, un joven de 21 años, que estaba detenido preventivamente por el robo a una vivienda, fue hallado ahorcado dentro de un calabozo de la comisaría Decimoprimera.
Blas Esteban Benítez, alias Paraguay, era sospechoso de integrar una gavilla que tenía atemorizados a los vecinos del barrio San Isidro, en el sur posadeño.
De acuerdo a la información oficial, el cuerpo fue hallado por el personal que realizaba la recorrida de rutina, ahorcado con una campera amarrada a uno de los hierros de la celda donde también fue alojado en soledad.
Quince días antes, otro suicidio en una celda de comisaría se registró en la provincia, esta vez en Bernardo de Irigoyen, donde fue hallado colgado de los barrotes un sujeto de 27 años sospechado de abusar sexualmente de una niña de 12 años.
La información suministrada por la fuerza de seguridad indicó que a las 4 los guardias descubrieron ahorcado con el retazo de una manta a Rogelio Bandera, domiciliado en el Paraje Tobuna. Según los mismos voceros, Bandera fue descubierto inerte dentro del calabozo donde fue alojado el viernes al mediodía.

Condenada a prisión perpetua, lucha en reclamo de su inocencia

“La sentencia condenatoria es arbitraria porque condena sin pruebas y juzga moralmente la vida de Cristina Vázquez y los testigos que corroboran que la noche del hecho ella estaba a 8km del lugar. Las huellas y rastros recogidos en la casa donde se produjo el homicidio no coinciden con los de Cristina Vázquez ni con los otros imputados. Además no contó con la defensa adecuada”, explica Indiana Guereño, directora del Observatorio de la APP.

Actualmente la causa está en la Corte Suprema de Justicia.

http://blogs.lanacion.com.ar/cronicas-del-crimen/denuncias/la-historia-de-cristina-vazquez-condenada-a-prision-perpetua-lucha-en-reclamo-de-su-inocencia/
Este video contiene una serie de testimonios sobre el caso

12 Años de impunidad por la muerte del soldado Ramírez

Hijo de Susana Mónica Pintos y de José Ernesto Ramírez, Mauro Ramírez nació el 19 de noviembre de 1980, en Resistencia (Chaco). Pasó toda su infancia y adolescencia en Barranqueras, un pueblito ribereño con más de 60 mil habitantes. “Mauro desde muy pequeño jugaba a los soldaditos con sus amigos de la infancia, en los cumpleaños se disfrazaba de soldado. A los doce años formó parte de la Gendarmería Infantil de la ciudad de Corrientes. El primer año de la escuela secundaria se inscribió en la Escuela Aeronáutica, abandonando al año siguiente por razones socioeconómicas, ya que yo no tenía trabajo seguro. Años después ingresó al Ejército, y una vez aprobado el Núcleo de Instrucción Básica fue destinado a la B.A.L (Base de Apoyo Logístico, de Resistencia). Por voluntad propia solicitó su traslado nuevamente a Apóstoles, lo cual le fue concedido a fines de marzo de 2003. Esta unidad militar le ofrecía la oportunidad de seguir la carrera por ciclos, de tal manera que al cumplir los 28 años, pudiera tener la oportunidad de ir a rendir exámenes finales en Buenos Aires o Córdoba”, cuenta Susana Pintos, madre de Mauro, a revista superficie.

El 9 de junio de 2003, Mauro arribó junto a una comisión del Destacamento Monte 30 a la Base de Apoyo Logístico de Resistencia. La estadía duró hasta las cinco de la mañana del día 13 de junio. El día 11 de junio habló con su madre. “Lo noté muy asustado y preocupado. En un momento se quejó de que se sentía hostigado y perseguido por un superior y que sus compañeros se burlaban de él constantemente, que le hacían la vida imposible en la Compañía de Comunicaciones a la cual pertenecía. Sinceramente en ese momento se me cruzaron miles de cosas por la cabeza, pero traté de no preocuparlo con mi angustia. Le resté importancia diciéndole que quizás le estaban haciendo pagar el derecho de piso, como se dice vulgarmente, que como era nuevo tal vez lo estaban probando”, relata Susana.

El día 26 de Junio de 2003, a la una de la tarde, por medio de la policía de la Provincia del Chaco, se le comunica telefónicamente a Susana Pintos, desde el Destacamento Monte 30, a través de teniente coronel Antonio María Torres, que su hijo “había fallecido estando de guardia”. Sobre esta comunicación cabe marcar una primera irregularidad. ¿Por qué se le avisó a la madre del soldado Ramirez acerca de la muerte del mismo por medio de la Base de Apoyo Logístico de Resistencia siendo que su hijo pertenecía al Ejército Argentino? Ese mismo día a las siete de la tarde y luego de haber implorado Susana Pintos colaboración de la Base de Apoyo Logístico del Ejército con sede en Resistencia, se autoriza el reconocimiento de combustible para un vehículo particular de un militar de la misma unidad, de nombre Roberto Armando, que realizó el traslado de la madre del soldado Ramírez hacia Misiones.

Casi a medianoche, ya en la sede del Destacamento de Monte 30, se le informa a Susana Pintos que el cuerpo de su hijo ya no estaba en Apóstoles, sino que estaba en la morgue judicial de Posadas, y que debía presentarse en la comisaría de Apóstoles para realizar los trámites pertinentes. Cuenta Susana: “en la comisaría de Apóstoles, recién a las nueve de la mañana, me informó el comisario Orlando Bazán que debía firmar el reconocimiento y autorización de la autopsia para así poder trasladar el cuerpo hacia Chaco. Por la angustia presté conformidad a esos requisitos, mi deseo más desesperado era ver a mi hijo (el cuerpo de mi hijo) lo más antes posible. Entonces entendía en la causa el Juez de Instrucción N° 4, Dr. José Antonio Reyes, quien no se encontraba en su oficina. Me hicieron firmar el reconocimiento del cuerpo de mi hijo sin haberlo visto, a las nueve y cuarto del día 27 de junio, en la comisaría de Apóstoles. Allí se me informó, por medio de un agente, que el comisario se encontraba reunido en el despacho del juez Reyes, quien nunca me atendió, a pesar de haber intentado por todos los medios que lo hiciera”.

El informe policial refería “supuesto suicidio”. Sin embargo no obtuvo Susana Pintos ninguna aclaración por parte de las autoridades interviniente, respecto de los indicadores que determinaron la carátula, actuación y una explicación de porqué actuó la justicia provincia, resultando, como mínimo extraño que no haya actuado en forma inmediata la jurisdicción federal.

Un asesinato repleto de cómplices

El primer informe médico forense de la Provincia de Misiones concluyó con lo siguiente: “Muerte violenta con arma de fuego en órgano vital-ignorando la causa”. Funcionarios del Ejército y el entonces comisario de la seccional primera de Apóstoles le entregaron a Susana Pintos el D.N.I de su difunto hijo y le indicaron por escrito que debía tramitar el Certificado de Defunción en la Provincia del Chaco. Estas indicaciones constan en documentales oficiales con fecha 27/06/03 firmada por el Comisario Bazán.

“La Partida de Defunción de mi hijo la obtuve luego de nueve meses de trámites y mediante intervención directa de las más altas autoridades de la provincia del Chaco, en la persona del gobernador de la Provincia, doctor Roy Nikisch , del vicegobernador Eduardo Moro y a través de la doctora María Belén Alemís Donato, integrante de la Comisión Interministerial de Derechos Humanos dependiente del Poder Ejecutivo Provincial. El traslado se realizó en una ambulancia de la Unidad, la cual sufrió en el camino un grave desperfecto técnico, que motivó nuestro traslado junto al féretro en un ómnibus perteneciente al Ejército Argentino, el 27 de Junio. El sepelio se realizó el día 28 de Junio a las once horas, en el cementerio de Barranqueras” recuerda Susana.

El 27 de junio, Pintos fue notificada de que por la muerte de Mauro se había iniciado en la justicia provincial una causa caratulada como “supuesto suicidio”, con intervención del Juez de Instrucción Dr. José Antonio Reyes. Por tratarse de un caso ocurrido en un predio del Ejército Argentino la competencia correspondía a la Justicia Federal, pero el Juez Reyes no remitió el caso y en sólo tres meses dispuso su archivo. Argumentó que la causa de muerte de Mauro había sido el suicidio. Para llegar a esa conclusión omitió tomar testimonios y producir pruebas para lo cual era fundamental no dejar pasar el tiempo.

Susana Pintos reclamó entonces la intervención de la Justicia Federal en el caso, para lo cual contó con el apoyo de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Chaco.

El reclamo debió llegar hasta la Corte Suprema de Justicia de la Nación debido a la negativa del juez Reyes a remitir el expediente. La Corte finalmente resolvió a favor de la competencia federal en el año 2005, pero el juez Reyes continuó reteniendo el expediente, por lo que debió ser varias veces intimado, logrando entre tanto una demora significativa en la investigación de la causa.

Una vez en la Justicia Federal la causa quedó en manos del Juez Ramón Claudio Chávez y la investigación quedó a cargo del fiscal Juan Carlos Tesoriero, cómplice de represores del Ejército durante la dictadura, señalado por un conjunto importante de organismos de derechos humanos del Nordeste argentino como partícipe y cómplice del terrorismo de Estado desde su función en la Justicia Federal. Recién cuando Tesoriero falleció en febrero de 2015, Susana leyó los informes y se enteró a través de la prensa de los testimonios en los que se basan las denuncias de los organismos.

“…todo lo que está a mi alcance voy haciendo, pero por fuera del expediente, porque el expediente está estancado. Aun con todo lo que pudimos aportar con los abogados (…) en un principio tuve el acompañamiento de la defensoría oficial que supuestamente me tenía que acompañar, pero con el tiempo me di cuenta de que estaba en connivencia con el fiscal Juan Carlos Tesoriero, que me di cuenta de que nunca me iba a hacer justicia porque siempre estuvo del lado de los militares… los mismos fiscales y jueces son cómplices, el defensor es cómplice. Cuando yo comencé a reclamar a Buenos Aires a la Procuración General porque a mí no me habían presentado como querellante durante dos años y se venció el plazo, hice una queja y ahí salió una resolución para que me represente el defensor penal. Pero el defensor me aclaró: `yo toda la vida defendí a los militares y esta no va a ser una excepción, yo voy a estar como defensor pero no va a ser lo que Ud. quiera´. Y el fiscal hizo lo que quiso durante los dos años”, sostiene Susana.

Recién en 2008 se pudo realizar la reconstrucción del hecho y la exhumación del cuerpo, que permitió a los peritos de parte realizar estudios que llevaron a conclusiones contundentes para descartar la versión del Ejército. Sin embargo para el fiscal Tesoriero los resultados de las pericias no eran concluyentes.

En julio de 2008 la juez subrogante Alicia Borches decidió cerrar el caso por “inexistencia de delito”. La decisión fue apelada y el expediente remitido a la Cámara Federal de Apelaciones.

En noviembre de 2008 la Cámara Federal le comunicó a Susana la decisión de archivar la causa “sin efecto de cosa juzgada”, por lo que la misma puede ser reabierta “precedida de la presentación de nuevos elementos probatorios aportados por la aquí damnificada que razonablemente justifique tal temperamento”.

En resumen, la Justicia Federal concluye que no hay pruebas de que Mauro se haya suicidado pero tampoco considera probado que haya sido asesinado. Para reabrir la investigación el sistema judicial le pide a la madre de Mauro que realice la investigación que la Justicia no llevó adelante.

En la falta de pruebas acerca de la mecánica de la muerte de Mauro es fundamental la actuación de juez Reyes que retuvo la causa durante más de dos años. Sin embargo tampoco el fiscal Tesoriero realizó avance probatorio alguno. Las pruebas producidas en el caso, las pericias de parte y de otros peritos como el de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, lo fueron a instancias de Susana Mónica Pintos como querellante.

Además, Susana Pintos ha recorrido incansablemente numerosos despachos oficiales en busca de apoyo a su lucha contra la impunidad. En ese recorrido, arribó hace cuatro años al Ministerio de Defensa de la Nación, donde fue atendida directamente por Nilda Garré, quien se comprometió entonces a colaborar, pero que después no realizó ninguna acción al respecto. Si bien en Chaco, Susana Pintos recibió y cuenta con el apoyo de legisladores y organismos de Derechos Humanos, aquí en Misiones, donde ocurrió el crimen institucional, desde los espacios de poder, tal como era de esperarse, se le ha dado la espalda a su reclamo.

Entre el 25 y el 26 de junio, la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA Misiones) y el Programa de Lucha contra la Impunidad, llevarán a cabo actividades en Posadas y Apóstoles, tanto por el caso de Mauro Ramírez como otros en los cuales la impunidad persiste.

Informe oficial del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación ()*

“Las incumbencias de la medicina legal y en especial de la tanalogía forense, contemplan respecto de un cadáver establecer la causa de la muerte y el mecanismo de producción de la misma. Respecto de la etiología médico legal o manera de la muerte (accidental, homicida, suicida, etc.) corresponde al elevado criterio del juzgado establecer la tipificación correspondiente ya que constituye materia jurídica, vedada al decir del perito.

Observadas determinadas condiciones en cuanto a disposición relativa entre víctima y victimario, posición del arma respecto del cuerpo de la víctima y distancia de la boca del cuerpo de la víctima y distancia de la boca de fuego del arma; un disparo efectuado por un tercero, podría haber dejado las mismas señales en el cuerpo de la víctima. Cabe en este punto comentar, como un dato mas para el análisis, que en los disparos suicidas efectuadas en estas localizaciones; el suicida generalmente dispara sobre la piel desnuda, retirando la ropa que cubre la zona elegida para efectuar el disparo”.

(*) Este expediente lleva el número 21227/2005. Es importante tener en cuenta, que Mauro Ramírez tenía puestos sus borceguíes y estaba vestido con su uniforme en el momento de su muerte.

Informe previo de pericias ()*

El orificio de ingreso del proyectil fue clasificada de boca de jarro o quemarropa, pero el orificio no se corresponde con tal clasificación.
No se realizó por parte de los peritos un estudio antropométrico, respecto de las posibilidades de la víctima en el manejo del arma y un posible mecanismo de auto disparo.
No se realizaron pruebas de disparo en tejidos similares con la misma arma. Los antecedentes bibliográficos no se corresponden con lo expresado por el Perito Criminalístico. Pues debe recordarse que en un disparo por contacto, la deflagración de los gases hubiera provocado destrucción de tejidos y un orificio estrellado y no circular de bordes neto.
Se debería realizar un estudio microscopia en las prendas de la víctima con la finalidad de definir el área de dispersión de los residuos de pólvora.
El Médico Forense no especifica la distancia.
Determinar superficie real de residuos de pólvora en prendas mediante aplicación de microscopia de barrido electrónico. Los estudios realizados son imprecisos pues al no definirse el área no se puede determinar realmente la distancia de la boca del cañón a la superficie del cuerpo.
No se determinó la posición del arma y su relación con la proyección de la vaina.

(*) Realizadas por el perito de parte, Licenciado Enrique Prueger.

Pericia del Médico Forense de Chaco ()*

Que el arma agresora fue un F.A.L, calibre 7,62.
Que el disparo fue efectuado a corta distancia, la que se estima medico-legalmente de 20 a 50 cm. de distancia entre el cañón del arma y el plano corporal.
Que el proyectil ingresó (puerta de entrada) al organismo a través de la región pectoral izquierda o precordial, a 3 cm. de la mamilla del mismo lado.
Que en su trayecto lesiono órganos vitales que le provocaron la muerte.
Que el soldado de 2ª “EC” Mauro José Francisco Ramírez no presentó señales de aviso presuicida o estado presuicida.
Que es probable el estado de buena salud mental del soldado voluntario 2º “EC” Mauro José Francisco Ramírez.
Que tomando en cuenta la puerta de entrada del proyectil de arma de fuego, el arma agresora y las características antropométricas mencionadas, resulta virtualmente imposible que el mismo soldado se haya producido el disparo por sí mismo.
Que se descarta la hipótesis del suicidio.
Que es posible que se haya movido el cuerpo del fallecido en instantes previos a que las autoridades judiciales, policiales y del Ejército se constituyeran en el lugar del hecho.
Que es posible se haya movido la vaina servida en instantes previos a que las autoridades judiciales, policiales y del Ejército se constituyeran al lugar del hecho.
Que no obstante transcurrido desde el momento del fallecimiento del soldado voluntario Mauro José Francisco Ramírez, hasta la presente y en virtud de las enormes deficiencias presentadas por el informe necropsico realizado en su momento, se aconseja la exhumación del cadáver y la práctica de un nuevo acto necropsico.
El material utilizado fueron las copias del expte. y fotografías en colores, aportadas por la suscripta, la que fuera gestionada oportunamente en forma conjunta por el vicegobernador del chaco y su par de Misiones.
Además se adjunta fotocopias de declaraciones testimoniales en las cuales constan que mi hijo, no tuvo estado depresivo al contrario tenía todo un proyecto.

(*) Realizada por el doctor Juan Basilio Ramírez.

El mensaje final de Susana Pintos:

“Mi reclamo como madre no va a cesar jamás y por ello voy a seguir hasta las últimas consecuencias, a pesar de que a mi hijo no lo voy a recuperar, y más aún ahora que sé que mi hijo no es el único, ya que se ha comprobado que otro soldado ha muerto dentro de las instalaciones del Destacamento Monte 30 (en abril de 1998) y que la Justicia Federal debido a mi insistencia ha podido entender en dicha Causa, todo ello gracias a los datos aportados por personas de la provincia de Misiones y Corrientes, en virtud de los tantos viajes hechos por mi en búsqueda de información respecto a la muerte de mi hijo. Con todas las intimidaciones sufridas desde el momento en que hice pública mi denuncia y por todos los medios de comunicación, aún con todo eso voy a seguir adelante, por que sé que voy a llegar a la VERDAD. He sido seguida por personas extrañas, me han tomado fotos y también me han filmado, tanto a mi domicilio como a mi persona, ocasión en que realizaba trámites en la BASE DE APOYO LOGÍSTICO RESISTENCIA. He recibido cuentas de teléfonos celulares, con fecha de solicitud y vencimiento y a nombre de mi hijo, luego de haber transcurrido ocho meses de su fallecimiento. Todo ello consta en el Expte. N°6762/03”.

La encerrona trágica de Selene y Victoria.

Pasaron 4 meses pero Victoria siente que aún está en esa pesadilla. El 29 de enero del 2015 llegó con su niña en brazos, desesperada a la guardia del Hospital Samic de Oberá, ya era muy tarde, Selene estaba muerta, ella no lo sabía, estaba shockeada o aún bajo los efectos de alguna medicación que no puede precisar, en ese estado no pudo contar lo que les pasó, aun le resonaban las amenazas de que si hablaba,él iba a matar a su hija. La acusaron de ser la responsable de los golpes y torturas que evidenciaban el cuerpo de Selene y la detuvieron.

Está presa desde entonces acusada de homicidio calificado por el vínculo. Nadie difundió aun su versión de esta historia. Nosotros pudimos escucharla en penal de mujeres de Villa Lanús, un domingo de visita, rodeada de otras presas y cercada por el cariño y la angustia de su familia.

“Acá estoy detenida desde el 29 de enero. Me desespero, ¿cómo yo estoy acá?, yo siempre corrí por mi hija. Desde que le medicaron con anticonvulsivantes desde los 6 meses, no le faltó un día su remedio”. Victoria recuerda perfectamente la medicación que no podía faltarle a Selene: “Ácido Valproico tres veces al día y Fenitoína jarabe dos veces por día”, en varios momentos de la charla volverá a mencionarlos, serán las guías para ubicarse temporalmente en esos 8 días que duró su cautiverio, se aferró a eso para no terminar de perderse, sabía perfectamente que a su hija no podía faltarles. “Ni siquiera cuando nos tuvo encerradas los 8 días le faltó la medicación. Es mentira que en enero no la llevé más al doctor. El 12 de enero estuvo internada hasta el día siguiente por vómitos y al día siguiente,al alta, fue la última vez que Selene fue vista por mis padres”, dice Victoria tragándose la impotencia, el dolor y la angustia.

Victoria Aguirre tiene 22 años, estudiaba magisterio hasta el año pasado, y aunque ahora está consternada y todavía no sabe muy bien que va a pasar con ella, quiere seguir haciéndolo. Recuerda que puso mayor énfasis a su carrera cuando se dio cuenta que la patología de Selene iba a requerir un acompañamiento muy particular, iba a exigir de ella y de todo su entorno familiar mayores cuidados. “Yo sabía que ella me iba a necesitar para poder acompañarla, que no iba a ser fácil por eso yo estaba muy entusiasmada estudiando”.

Hasta fines de diciembre del año pasado ella y su hija vivían con sus padres y un hermano menor. Los abuelos de Selene fueron fundamentales para el cuidado, estimulación y contención de ambas. Ella lo reitera en varias oportunidades, con la abuela se quedaba la niña cuando Victoria iba a estudiar. “Todo el tiempo me mandaba mensajes recordándome la medicación”, dice la madre y acota “ella estaba pendiente siempre”.

En octubre del 2014 decide formalizar una relación con Rolando Emilio Lovera, separado y con dos hijos, lo lleva a su casa y se lo presenta a los padres. A la mamá de Victoria no le termino de gustar y le dijo: “fíjate, tené cuidado”, ella no lo tomó en cuenta porque nada de la conducta de Rolando hacía presagiar lo que vendría. “Él nos trataba bien en ese entonces, le trataba bien a la nena”, recuerda Victoria.

“El día 30 de diciembre después de haber salido con él varios meses, deciden entre los dos irse a vivir juntos. Salen a buscar alquiler, consiguen uno y se mudan.Mi hermana lleva las cosas que fue comprando de apoco, las cosas que le fue regalando mi papa para ella, para la nena y el lleva sus cosas,su ropa y anafe de cocina”, Claudia Aguirre hermana mayor de Victoria se quiebra varias veces en el relato pero sabe que necesita contar, decir, echar a andar la versión de su hermana para que el encierro comience a agrietarse.

Todo parecía normal, una pareja joven que decide irse a vivir juntos. Los primeros 15 días fueron sin mayores sobresaltos. Victoria y Selene seguían teniendo contacto con la familia materna, aunque de manera más esporádica, y era lógico, entendían todos.

“Los primeros 15 días vivieron muy bien, pasaron sin problemas, visitaron a mis padres y a los padres de él, salieron un par de veces a los camping, todo bien,partir del 13 de enero, mi mama ve por última vez a mi hermana y a mi sobrina antes de lo sucedido”, aclara Claudia.

Victoria perdió contacto con su familia el 14 de enero, el día en que Rolando rompió el celular que tenía. Su madre la llamó varias veces pero siempre daba apagado, intentó con el de Rolando y él le confirmó que el aparto estaba roto y desde ese momento sólo podía comunicarse a través de él, y cada vez que lo hacía y pedía hablar con Victoria, él se lo negaba, “no puede atender ahora, está ocupada”, le decía. Los mensajes de textos que recibía los contestaba él sin mencionárselo a Victoria.

El secuestro, la tortura y la muerte.

Victoria recuerda muy bien aquel día, 21 de enero del 2015.Las actitudes que ya comenzaban a generarle incomodidad,desde hacía algunos días, se convirtieron en hechos, en situaciones.Esa madrugada se despertó y lo vio a él con la niña,“estoy haciendo estimulación para la nena, vos te levantas y la largo contra el piso”, recuerda ella que dijo Lovera. Y recuerda además que él la tenía a Selene colgada de los pies, con la cabeza cerca del piso. Fue el primer episodio que recuerda la paralizó, el miedo se convirtió en terror y se dijo que si esto seguía así, lo iba a dejar y se iba a volver con sus padres.

Desde ese día el aislamiento se convirtió en secuestro. “Nos tuvo encerradas en la casa de los padres de él, que no estaban en la casa, después no llevaba al trabajo, en la arenera en la que el trabajada, ahí nos dejaba llaveadas y me tenía prohibido hablar con ningún personal”.

La tortura se volvió sistemática. Al hostigamiento constante de ambas, los gritos, las descalificaciones, las amenazas de muerte, le siguieron después los golpes a la niña, zamarreos, empujones, cachetadas, quemaduras con cigarrillos, golpiza.

Victoria recibía patadas, empujones, golpes y amenazas de muerte tanto hacia ella como la nena.Las amenazas de Emilio eran totalmente creíbles y realizables para ellas. Cada vez que la amenazaba de muerte hacía ostentación de un arma blanca, que siempre lo tenía con él.

Durante esos días la violó en varias oportunidades, 5 veces,aclara, “le tenía mucho miedo, yo no quería tener relaciones con él, pero me obligaba, si no aceptaba, me decía que le iba a pegar a la nena, que la iba a matar”.

Mientras todo esto pasaba, la familia creía que estaban de vacaciones en Ituzaingó o en San Ignacio, y creían además que por eso no podían comunicarse con ellas. Lovera se encargó de publicar, en su perfil de Facebook, fotos de la niña en un auto y aclaraba que estaban felices. Se puede leer en un posteo de fecha 26 de enero estados como “La chily muy cómodo viajando a itu” o“Linda tarde con mis amores hoy y siempre… te amo vida”.

“Mi papa lo llama por teléfono y, él le decía que iban a volver el fin de semana porque estaban de paseo en San Ignacio, a una amiga de mi hermana que le escribe a través del Facebook y le contesta que estaban de paseo en Ituzaingó y, ella le dice yo estoy acá, dónde están ustedes así los visito y él le cortó automáticamente los mensajes, no le escribió más”, agrega Claudia

Victoria en tanto no terminaba de dimensionar la situación que vivía, no la entendía. No podía, no sabía cómo salir de ahí, estaba desesperada, cansada, confundida, aterrada. No dejaba de pensar y de buscar la manera de comunicarse con su familia para que la rescataran, pero no pudo.

El 27 de enero, la nena se puso muy mal y ella le rogó que la llevara al hospital, tenía la esperanza que una vez ahí, después de que los médicos constataran las lesiones iban a dar aviso a la Policía y a su familia, ella estaba segura que una vez en el hospital, su familia y el médico de cabecera de Selene se iban a enterar. Logra que él las lleve, pero cuando Lovera se da cuenta de lo que podía pasar la amenaza con matar a la nena en la camina del hospital y la obliga a retirarla de ahí.

“Y estaba una doctora que estaba atendiendo en ese momento en la guardia, el amenaza a la doctora con que la iba a cachetear, fíjate lo que le hice a la nena lo que te puedo llegara hacer a vos le dijo, entonces mi hermana decide voluntariamente sacar a la nena para no ver morir a su hija en la camilla del hospital apuñalada. Él le mostró el puñal que tenía en la cintura. La doctora no hizo nada…yo creo que ella en ese momento en que mi hermana retiraba a mi sobrina del hospital, ella debía haber hecho una denuncia, no un exposición, una denuncia de que se llevaron a la nena y que estaba muy golpeada y entonces la policía tendría un arma para poder salir a buscar a los familiares o a ellos mismos donde viviesen y poder rescatar tanto a mi hermana como a mi sobrina. Si la doctora hubiera hecho lo que correspondía mi sobrina hoy estaría con vida y ese desgraciado estaría condenado y encerrado”, advierte Claudia.

Ese día, en la camilla del hospital, la tragedia de Selene aún no estaba sellada, había aun una oportunidad para que le salvaran la vida, pero no, dejaron que las llevaran de nuevo. Lo que siguió después es simplemente la confirmación de la encerrona trágica de Victoria y Selene.

“La encerrona trágica es paradigmática del desamparo cruel: una situación de dos lugares, sin tercero de apelación, sin ley, donde la víctima, para dejar de sufrir o no morir, depende de alguien a quien rechaza totalmente y por quien es totalmente rechazado” ya lo dijo el psicoanalista “Fernando Ulloa”, cuyo nombre lleva el centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos de la Secretaría de Derechos Humanos que depende del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

El 28 de enero la violencia recrudeció. Continuaron los golpes, el hostigamiento, las amenazas. “Ese día tipo las 7 de la tarde, nos llevó obligadas a la arenera donde él trabajaba, en el auto de un amigo, él tenía el arma y nos dejó encerradas, ahí dormíamos en una frazadita en el piso con la nena, en el piso frío”, y recuerda Victoria además que cerca de la media noche él le dio de tomar un jugo y empezó a sentir mucho sueño, no podía sostenerse en pie.

“No se dio cuenta que él le saco a la nena de los brazos, él la cambio porque supuestamente la nena se había hecho caca, no se dio cuenta, hasta que él la despertó a patadas y le mostraba una bolsa de manguito blanca y le decía mirá lo que es tu hija, todo esto es tu hija le decía y le mostraba la bolsa”, apunta Claudia.

Victoria intento levantarse y empezó a preguntar por su hija. “Qué hiciste con mi hija, dónde está Selene”. Hasta que la ve sentada en un sillón sentada semi desnuda. “no llorés, ni la toqués porque sabés qué les hago”, recuerda Victoria que le decía. Ella quiere acostarse con la nena y él no la deja, la obliga a que se siente en el sillón a su lado, Victoria se duerme sentada hasta que Lovera la despierta, eran como las 5 de la mañana del 29 de enero del 2015.

“El llamó un remis y me dijo que teníamos que ir a la casa que alquilábamos, me dijo subite que yo te pongo a la nena en brazos y eso hice, subí y me puso a la nena, él nos seguía en la moto, yo estaba tan paralizada, aturdida que ni siquiera me anime a decirle al remisero lo que me pasaba, le hubiera dicho que me lleve a la casa de mi mama, pero no pude decir una palabra, no me salía”. Victoria recuerda que Lovera llegó junto con el remis a la casa que alquilaban desde el 30 de diciembre.

Baja a Selene y la quiere acostar, ahí se da cuenta que la nena tenía sangre en el cuerpo, y se desespera, revisa si está respirando y atina a gritarle “Selene convulsionó, llévame al hospital, por favor, llévame al hospital”. Él le dice que lo va a pensar, “no tenes nada que pensar, llévame al hospital.”. “Entonces me dijo yo te llevo al hospital pero vos tenes que decir que secayó, convulsionó y se cayó que por eso ella esta así, yo digo lo que vos quieras pero llévame al hospital”, rogó Victoria.

Lovera las subió a la moto y las llevó a la guardia del hospital SAmic de Oberá. Los médicos que las recibieron constataron que Selene estaba muerta, llevaba varios minutos así. Tal vez ya estaba muerta cuando él la sacó de la arenera y la puso en los brazos de la madre, en el remis. Victoria estaba confundida, aterrada, aun viendo que su niña se murió, seguía temiendo a las amenazas de su concubino. No recuerda bien que dijo en esa guardia. La detuvieron por averiguación de hecho y salieron a buscar a Lovera, que para ese entonces ya se había fugado del hospital. Recién se entregó voluntariamente a las 3 y media de la tarde, cuando desde la policía le hicieron saber que Victoria se había autoincriminado, entonces él creyó que podía declarar reforzando esta línea y quedar en libertad.

La continuidad del cautiverio de Victoria

Desde ese día tanto él como una de sus víctimas, Victoria, la que sobrevivió, están detenidos. Se les imputa el delito de homicidio calificado por el vínculo,“que tiene como pena máxima la reclusión perpetua” nos aclara el Dr. Roberto Bondar abogado defensor de Victoria.

“Selene y Victoria, recibieron ambas, la madre y la niña, una brutal paliza. Solo que uno de los golpes en vez de la espalda o las piernas le dio en la cabeza y terminó con la vida de Selene” y agrega Bondar “la situación es clara, hasta que Victoria se fue a vivir con este concubino tuvo una vida normal nunca hubo un episodio de este tipo de violencia hacia la niña, estaba cuidada, resulta que en un periodo de 30 días termina con todo contado con los familiares de Victoria y concluye con este episodio, está claro que se enmarca en los casos de violencia de género”.

Victoria fue trasladada a finales de abril, desde la Comisaría Seccional Tercera de Oberá al penal de mujeres de Villa Lanús. Antes de Bondar tuvo una defensa oficial, que según dicen hizo poco, por no decir nada, para que el cautiverio de Victoria llegara a su fin y la muerte de Selene se investigara realmente. La cámara de apelaciones ya le rechazó un pedido de excarcelación y deberá esperar en prisión el debate oral. Nos dice que en el penal no la tratan mal, aunque algunas compañeras la señalan como mala madre, “y es muy feo cuando te juzgan así”.

Está trabajando en la panadería y además logró que la dejaran ayudar a una maestra, “como yo estudié el profesorado le puedo ayudar con tercer grado”, lo cuenta sin que el entusiasmo borre la inmensa tristeza que transmite toda ella.Dice que en el penal la comparan con María Ovando, algunas para mal y otras reconociendo lo que vivió María, una situación diferente pero similar. “Acá dicen que cambiaron muchas cosas desde lo de María, el trato es mejor, la comida es mejor”.

Son cerca de las 5 de la tarde, casi termina el horario de visitas en el penal, ya los padres y la hermana de Victoria se fueron, tienen que tomarse el colectivo hacia Oberá. “Yo les dije que vengan cada 15 días porque es muy caro venir todos los fines de semana”, nos apunta. Nos tenemos que ir, nos llevamos, como otras tantas veces el mandato de contar. Esta vez es la historia de Victoria y Selene la que vamos a intentar sacar muros afuera, para que sus voces y los ecos que arrastran empiecen a ser oídas y multiplicadas…

Encuentro Regional de Comunicación Alternativa de la RNMA en Posadas, Misiones

Encuentro Regional de Comunicación Alternativa de la RNMA en Posadas, MisionesEncuentro Regional de Comunicación Alternativa de la RNMA en Posadas, Misiones

Viernes 15 desde las 15hs: ACTIVIDADES EN LA CALLE (en caso de lluvia se realiza dentro del edif. del Anexo)/ Charlas -Radio y Tv en Vivo – Ferias – Exposiciones – Proyecciones – Música – Mural colectivo – Cierre con la Mamboretá Candome de la Selva/ Sábado 16 desde las 08hs: TALLERES DE CAPACITACIÓN: Charlas debates – Mural colectivo en el edificio Anexo de la Facultad de Humanidades.

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Encuentro Regional RNMA Posadas 2015

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Diego Bogarin, Revista Superficie (charlas y talleres) 376 154325707
Nadia Presti, Keremos Kultura Ediciones (actividades culturales en la calle) 376 154745956
Nicolas Amadío 3764 552246 (integrante de la RNMA)

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Pablo, sus palabras revolucionaban todo

Lilian Mainumby

Con una tarde lluviosa, el otoño en marzo del 76 estrenaba sus días, rodeando la gran mesa de gastada madera, donde se amasaba el pan y se compartía con quien estuviera lo mucho o poco que había, entre charla y el mate compañero estaban el padre, a madre, los hermanitos pequeños, el tío materno y un amigo de la familia.

Pablo y Mainumby, los hermanos mayores, hacía unos meses que cumplieron años: él 17 y ella 10, eran inseparables con sus sonrisas contagiosas y mil travesuras a descubrir en las siestas pueblerina. Ellos estaban en un cuarto leyendo y dramatizando “Las medias de los flamencos”, entre mezcla del Yasí Yateré y sapos encantados. Entonces escucharon que entraban a los gritos y abriendo la puerta a patadas de la humilde casita de madera, salieron corriendo hacía la cocina y allí vieron a un hombre de uniforme verde oliva que violento daba órdenes a los otros milicos, que empujaban contra la pared al papá, al tío y al amigo parados con las manos atrás los golpeaban preguntando sin cesar, mientras la mamá cubría con el cuerpo a los niños en un rincón.

Al ver a Pablo lo agarraron del brazo y lo pusieron junto al papá, Mainumby callada lloraba, no comprendía por qué hacían eso, fue a abrazar a su hermano y a su papá – quería protegerlos – intuía en su inocencia que algo estaba muy mal.

“Papeles subversivos y sospechosos”
Estos desconocidos con el odio en los ojos, rompían todo a sus pasos, llevaron a los golpes a toda la familia al patio trasero y frente a ellos quemaron los muchos libros, los únicos tesoros que nunca faltaban en la casa, también las fotos testigos de la historia del hogar…algunos escritos y documentos se los llevaron, eran parte del trabajo de periodismo que hacía el papá. “Papeles subversivos y sospechosos”, dijo el jefe de verde…quien dio otra orden y los demás empujaron a toda los que estaban en la casa adentro, entonces, subieron al padre, al tío y al amigo a un camión, Pablo y Mainumby se miraron, él le dijo “no tengas miedo” intentó abrazarla pero de un culatazo en la cabeza quedó tirado en el suelo.

Aquella niña nunca supo cómo fue que se encontró mordiendo la mano del gendarme que arrastraba a su hermano, el cobarde le dio un empujón y tiró al adolescente al camión, Pablo le sonrió triste a su hermana…la mirada de su padre dulce y calma, daba fuerzas a su compañera, madre de sus hijos.

En el barrio con calles de tierra, solo se veían varios hombres de verde y policías, la lluvia gris ahogaba…La niña intentó seguir a aquellos que sin explicación se llevaban a quienes más amaba, los persiguió un trecho sin éxito, los hombres armados iban muy rápido con parte de su familia hacía un lugar incierto y oscuro, ese día ella conoció la violencia…de un golpe!!

Pasaron horas, días, meses, años y ninguna noticia, mientras crecían sin padre y sin Pablo, su madre trabajaba, buscaba y lloraba en silencio por las noches. Después de seis largos inviernos muy fríos, el PEN – Poder Ejecutivo Nacional – decidió que algunos presos políticos podían ser libres para Navidad, entre ellos estaba su papá…

Cuando Mainumby estaba cursando la última etapa del secundario, en pocos meses cumpliría diecisiete (la misma edad que tenía su hermano al desaparecer) le avisaron que alguien vendría buscarla, esa mañana se hizo pesada, la galería de la técnica interminable y el silencio abismal, la acompañaban un Profesor y el Director. La niña, ya adolescente, llevaba un libro entre las manos detrás de la espalda que si respiraba seguro se moría asfixiado!!

“Pablo no va a volver”
De pronto allí lo vio, delgado al extremo, casi irreconocible, el rostro huesudo, hasta parecía más bajo, era una sombra del hombre corpulento que solía ser…su papá había regresado, volvió!! Mainumby no pudo hablar, el libró se deslizó de sus manos al piso…ella buscaba con la mirada, inmóvil, su padre se dio cuenta y con la fortaleza que se precisa en ese momento, la miró con húmedos ojos lejanos y le dijo “Pablo…no va a volver” y se le quebró la voz…

Ella quiso no haber escuchado esa realidad, pero comprendió en su totalidad su significado, sintió que la espinas de las palabras sangraban su voz y los ojos tenían un sabor muy amargo…y en vez de abrazar a su papá ,lo que tanto soñó, a pasos apurados buscó la salida, a unos metros estaba la ruta, entonces corrió, corrió sin rumbo fijo, sin parar, con los ojos ciegos de dolor y el grito mudo…hasta que se le aquietaron los pies, el aire latía en sus sienes, alzó la vista y se dio cuenta de que había corrido 14 kilómetros y unido tres pueblos en su desesperada carrera.

Su familia estaba incompleta, faltaba uno, su hermano, su compañero de juegos, de charlas profundas, de aventuras en barquitos de papel en los charcos de lluvia, de barriletes rojos, de lecturas de poemas, enseñanzas del Che, de organizar las luchas campesinas. Pablo que socializaba conocimientos de noche, alfabetizando a los campesinos pobres con quienes trabajaba, su hermano que tocaba la guitarra y con sus travesuras alegraba las noches más oscuras. Pablo que se olvidaba de su timidez cuando defendía los derechos de los oprimidos, él que compartía con alegría su pan… Ella levantó los brazos y pegó un grito profundo… una bandada de pájaros cruzó el cielo…

Mucho tiempo no encontró las palabras, se quedaron estancadas…“Pablo no va a volver” era un eco continúo… Unas semanas después, Mainumby fue hasta el río Paraná, donde su hermano le enseñó a nadar, cortó su larga melena al ras y mientras la arrojaba al río juró algo en secreto…Y… es que a veces a los niños le destruyen los inocentes sueños, ella tuvo que madurar de un golpe por segunda vez…espera, sabe que algún día será…La niña se hizo mujer, junto a su padre nunca dejo de luchar por su hermano y todos los compañeros que no volvieron “…más de treinta mil” es otro eco que repica.

“Usted es gendarme”
Un día, veinte años después, la vida le dio lo que esperaba, en el edificio al lado de su casa, vio a un hombre entrar cajas, se estaba mudando, ella lo reconoció sin dudar, estaba más avejentado, aún así sabía muy bien quién era.
Mainumby no dudó un segundo, se acercó, él la miró y sin perder tiempo ella le dijo “Usted es gendarme” (le dijo el nombre), sorprendido el hace un gesto de disgusto y le pregunta – “De dónde me conoce, usted quien es, cómo sabe?”

Ella responde “yo soy la hija de un ex preso político, en marzo del 76 usted junto a otros asesinos entraron a mi casa, se llevaron detenidos a todos los hombres que estaban en la allí..Usted arrastró a mi hermano Pablo que aún está desaparecido”.

El impune cobarde tartamudeó pálido, dijo algunas incoherencias para salir del paso, los vecinos que escucharon quedaron atónitos. En ese momento el gendarme le declaró la guerra a Mainumby, ella a él ya hacía varios años antes, lo escrachó en todo lugar que iba y le gritaba el nombre de su hermano, lo denunció ante las autoridades, gracias a esa denuncia aparecieron testigos y más denuncias en otras provincias contra él y otros milicos.

Solo quería correr 14 km otra vez

El 17 de Mayo del 2013. Mainumby se levantó temprano para ir a trabajar como todos los días, pues así es la vida de un feliz proletario, le empezaron a llegar mensajes y llamados de familiares, amigos y compañeros de luchas para decirle que tenían que ir a festejar porque el genocida Jorge Rafael Videla se había muerto, no respondió a nadie, otra vez las palabras le fallaron…No podía sentir nada por ese asesino, solo tenía la viva imagen de su papá y escuchaba el eco de su voz “Pablo no va a volver”.

Piensa en los siniestros milicos carroñeros, en los cómplices civiles partícipes del genocidio, en un sistema que todavía oprime, asesina pobres, que la impunidad sigue libre todavía…en los que traicionan la sangre de los desaparecidos…en que los engendros del odio siguen queriendo evitar la vida, pero la memoria activa la protege…En que sigue sembrando flores que lleven a Pablo al camino de vuelta a casa …

Piensa en que los siniestros militares no pensaron y cometieron un error, porque no se dieron cuenta de que su hermano Pablo vive en ella cada día…y se pregunta ¿cómo puede haber perdón si jamás habrá olvido??
En esa fecha en que todos estaban felices porque se murió Videla, ella solo quería correr 14 kilómetros otra vez.

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A MI HERMANO

¿Te acordás hermano, compañero amigo,
cuando me enseñaste a caminar
tras un barrilete rojo?

Tan rojo como el hilo que nos une…
y me decías que al camino de la vida
le guían todas las estrellas de cinco puntas,
aquellas que iluminan la tierra…

Te acordás hermano, compañero amigo,
que me regalaste un lápiz en segundo grado
porque perdí el mío y me dijiste
“nunca dejes de escribir tus sueños”
no sabía en ese entonces, que tus sueños
vivirían en los míos;
amor, justicia, igualdad y paz

¿Te acordás hermano, compañero amigo,
cuando atrapábamos el sol
en las naranjas de las siestas
y las dejábamos en las ventanas
de quienes eran tan pobres como nosotros,
para saciar su sed…para calmar su hambre
sonrisas sin dientes agradecían…sin saber a quién?

Te recuerdo hermano, compañero amigo,
yo no olvido…yo, no olvido!!!
cuando esa tarde de otoño lluvioso,
cortaron tus alas, tu risa y tu canto,
tu ejemplo de lucha amanece cada día…
en la voz de los que esperan
que la memoria de los desaparecidos siga viva !!!

A mi hermano Pablo (17) detenido-desaparecido el 26 de maro de 1976
No habrá perdón porque jamás habrá olvido!!!

Libre Mainumby

¿Dónde está Mario Golemba?

Llella de Misiones

Desaparición forzada:
En la mañana del día de su desaparición, Mario Golemba salió de la casa familiar en Picada Indumar rumbo a la ciudad de Oberá. Debía asistir a una consulta médica. Por la tarde se comunicó por última vez con su familia: les avisó por medio de mensaje de texto que tenía que realizarse unos análisis.

Un par de días después sus padres, extrañados por su ausencia, radicaron la denuncia en la Comisaria Primera de Oberá. La jueza Alba Kunnzman de Gauchat quedó a cargo de la causa que es tratada como “ausencia de persona”.
En los primeros dias que siguieron a la desaparición, altos funcionarios del gobierno de la provincia de Misiones se comunicaron con la familia Golemba para manifestarle su apoyo, entre ellos el mismo gobernador Closs, el ministro de Gobierno Jorge Franco y el ministro de Derechos Humanos, Edmundo Soria Vieta. Cabe aclarar que los tres siguen en las mismas funciones siete años después.
Mediante un decreto provincial se realizó una solicitud pública de paradero, se dió a conocer la foto de Mario y se ofreció una recompensa de $ 100.000 a quienes aportaran datos ciertos que permitan encontrarlo.

Meses después, a principios de 2009 tres personas que habían estado detenidas en la Comisaría de Dos de Mayo declararon en la causa. Uno de ellos dijo haber visto cuando Mario era ingresado al lugar acompañado por policías, quienes lo golpeaban estando esposado. Conocía a Mario personalmente y declaró que había pedido que dejen de maltratarlo. Según los testimonios, los tres escucharon la golpiza a la que Mario fue sometido en una celda y dijeron que más tarde Mario fue sacado de la comisaria con rumbo desconocido.

En tres oportunidades los testigos ratificaron en sede judicial sus dichos. A pesar de ello, la jueza Kunnzman de Gauchat sigue considerando que por tratarse de una persona mayor de edad, solo cabe presumir que su ausencia es voluntaria ya que – en su interpretación- no existen elementos que permitan presumir que Mario haya sido víctima de ilícito alguno.

Silencio oficial muy parecido a la complicidad:

Lo único que cambió sensiblemente luego de que los testigos declaren en la causa fue la actitud del gobierno de la provincia: los afiches de su búsqueda fueron retirados y ningún funcionario volvió a comunicarse con la familia. El decreto que ordenaba su búsqueda expiró y nunca fue renovado.
Por orden del ministro Franco, los policías que revistaban en la comisaría de Dos de Mayo fueron trasladados y su jefe, el comisario Ewaldo Katz, fue asignado a la comisaría de Aristóbulo del Valle. Posteriormente sería ascendido: es actualmente el Jefe de la Unidad Regional VIII de la Policía de la Provincia.
El edificio de la comisaría donde Mario fue visto por última vez fue demolido y se construyó una nueva sede en otro lugar.

La jueza Kunnzman, garante de la impunidad:

Dos años después de que Mario no volviera a su hogar, el abogado Jacobo Mass solicitó el juicio político a la magistrada por su rol en dos causas penales relacionadas a los llamados “crímenes del poder”. El Tribunal Superior de Justicia rechazó el pedido. El mismo tribunal demora injustificadamente el tratamiento de la queja contra la jueza Kunnzman, presentada por la abogada de la familia Golemba por “retardo de Justicia”.

Desde aquel 27 de marzo, en Misiones se registraron por lo menos 25 casos de muertes por responsabilidad de agentes de la policía provincial y decenas de personas han denunciado torturas y golpizas. Esas torturas se llevaron la vida por ejemplo de Hernán Céspedes (18) en la URV de Iguazú en 2012, de Hugo Miguel Wasyluk (38) en Villa Bonita en 2011; de Carlos Raúl Guirula (28) en Posadas en 2014; de Antonio Lloret (25) hace apenas semanas en Guaraní. Estos antecedentes, el estancamiento injustificable de la causa y la actitud del gobierno provincial acentúan angustiosamente la pregunta: ¿dónde está Mario Golemba?

La empresa Alto Paraná y la contaminación en Puerto Piray

Mechi Méndez

Serena, pero firmemente Miriam relata:

“Estamos sufriendo el desastre ambiental que está haciendo Alto Paraná que tiene mares de pinos en la zona norte de Misiones y nuestra preocupación es que dejan a muchas familias sin trabajo porque mecanizan todo y por otro lado la preocupación más grande y grave es que usan muchos agrotóxicos y eso envenena nuestro ambiente y perjudica mucho la salud de nuestra familia. Al principio no notábamos tanto eso pero después pasaron los años, más de diez años, que están los agrotóxicos a pocos metros 70 metros alrededor nuestro.

…Ese modo de producción también hizo que empezara a faltar el agua, los arroyos comenzaron a secarse. Y también comenzamos a encontrarnos las mamás en las salitas, con nuestros chicos enfermos, cada vez que fumigaban con Round Up o Arsenal. Los chicos nos dimos cuenta que tenían bronco espasmos, dolor de estómago, devolvían y siempre en época que largaban esos venenos; por eso nos dimos cuenta que no solo era la falta de trabajo sino algo más grave aún, que era que estaban perjudicando la salud y nuestro ambiente…

…Siempre pedimos a los médicos, por ej, a los de El Dorado, que nos ayuden a investigar qué está pasando con estos venenos y nuestra salud…
…allá hay chicos con malformaciones, hay chicos que son discapacitados, hay chicos con tumores, mamás que nos comentaban que tenían perdidas de embarazos y así nos fuimos dando cuenta que estos venenos tenían relación…

…Al estar acá, en el Garrahan, nos dimos cuenta que hay otros chicos de allá de nuestra zona con enfermedades graves, mi sobrino con un tumor en la cabeza, otra nena que necesita todos los días diálisis porque va a trasplante de riñón…y nos llama la atención eso…no es pura maldad, pero nos preguntamos qué está pasando en nuestra provincia, qué está pasando en nuestros país con usar tantos agrotóxicos, que benefician a los grandes pero perjudican a los humildes, a los chicos sobre todo les perjudican mucho a la salud.

…Casi no hablábamos del tema de la muerte de animales, pero cuando nos juntamos en asamblea, nos dimos cuenta que muchos contaban que después de las fumigaciones morían los animales hinchados, tratando de escaparse.

…Me pasó (fue fumigada durante el embarazo) y trato de explicarle a todos los médicos que atienden a mi hijo, en el SAMIC de El Dorado, en el Htal Madariaga, en el Htal de Clínicas y también ahora acá en el Garrahan; porque es algo que me quedó en el recuerdo, cuando estaba embarazada –cinco meses aproximadamente- padecí olores fuertísimos, luego a los siete u ochos meses de embarazo, tuve otros episodios.

…En esta lucha de contar la verdad y lo que nos está pasando sobre las fumigaciones, nos sentimos solos, nos sentimos solos de parte del gobierno, de parte del ministerio de salud, del intendente de nuestra zona y más aún de parte de la salud donde nuestros hijos están siendo atendidos en los centros, comentamos, insistimos para que vean ese tema, pero muchos lo pasan por alto o nos dicen por ahí puede ser…

…Los de Alto Paraná niegan lo que nuestros ojos ven: pero, la mayoría de las veces lo que hace esta empresa en esos arroyos donde los chicos se bañan, de donde tomamos agua, de donde lavamos la ropa, de ahí ellos van y toman el agua para preparar los venenos y cuando termina, entra el tractor y ahí lavan las máquinas y dejan todo el veneno ahí, antes solía haber pesca ahí, ahora ya no hay peces nada…

…De parte de la empresa, de parte del estado, de parte de la policía, de la justicia, el comisario y el juez, nosotros sentimos que ellos van todos de la mano y entonces como ellos hacen todo ese círculo tan fuerte, nos cuesta mucho a nosotros derribar esa cadena que arman y la única que nos queda es unirnos en una Red de Organizaciones”.