CARTA PÚBLICA DE LA ASOCIACIÓN MUTUAL SENTIMIENTO Y EL BACHILLERATO POPULAR MOCHA CELIS. AL JEFE DE GOBIERNO DE CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES; AL MINISTERIO DE EDUCACIÓN DE LA CABA; A LXS FUNCIONARIXS, PÚBLICXS; A TODXS.

Peligra la continuidad del primer bachillerato trans de América Latina

(APL) «Es, el Mocha Celis, un espacio educativo, referente para dicha comunidad a nivel nacional e internacional, completamente inclusivo, quien abre una respuesta ante la exclusión histórica sufrida por las personas trans dentro del ámbito educativo, permitiendo que este sector tenga la posibilidad de construirse un futuro al igual que cualquier persona dentro de la sociedad. No posee un aparato de finanzas, sino la colaboración de sus docentes, que ha podido cubrir sólo un pequeño porcentaje de los costos que genera, habiendo quedado en todos los casos a cargo de la solidaridad de la Mutual.(…)Es por esta penosa situación, que este año no se podrán iniciar las clases, pautadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para este 17 de febrero, de esta importantísima y única institución en América Latina, ya que la Mutual apenas alcanza a pagar los costos propios, por lo cual, solicitamos urgente auxilio del Estado, quien debería, a esta altura, haber tomado conocimiento de la importancia social y educativa que el Mocha Celis instrumenta desde hace tantos años, en un segmento de la población cuyos derechos están absolutamente vulnerados y carentes de otra oferta que se les parezca. Sin más por decir, esperamos una respuesta rápida y coherente frente a las necesidades de este sector vulnerado». Fragmentos salientes de la Carta de ambas entidades que reclaman el auxilio del Estado de la CABA para continuar con su valiosa labor educativa. Secretario Alberto Marino/ Presidenta Graciela Draguicevich (Asociación Mutual Sentimiento)/ Secretaria Maryanne Lettieri/ Director Francisco Quiñones Cuartas (Bachillerato Popular Mocha Celis). Contacto: (011) 15 6648 7320 (Graciela Draguicevich) / mutualsentimiento.org.ar@gmail.com/ (011) 15 6353 2927 (Francisco Quiñones Cuartas) / bp.mochacelis@gmail.com.

En el edificio de la Mutual Sentimiento, desde hace ya 20 años, se desarrollan las actividades de distintas organizaciones, entre ellas las del Bachillerato Mocha Celis, el cual dicta sus clases en el edificio desde el año 2011.

Es desde siempre, el rol de la Mutual, el de ser semillero de distintas propuestas de carácter social, popular y cultural, inclusive solventar económicamente sus iniciales gastos, a través de convenios, dada la ausencia absoluta del Estado frente a las necesidades no cubiertas de una población en crecientes grados de vulnerabilidad.

A raíz de la agudización de la crisis económica que vivimos en este país desde hace muchos años, fue tornando muy dificultoso continuar costeando los gastos, sobre todo el aumento desmesurado de los servicios y la inflación permanente.

En este marco, nos vimos en la necesidad, desde hace un par de años, de repartir los costos de funcionamiento entre todas las organizaciones, prorrateando la cantidad de actividades, personas y gastos de energía generados por cada uno.

El caso del Bachillerato Mocha Celis, es el más agudo.

Es, el Mocha Celis, un espacio educativo, referente para dicha comunidad a nivel nacional e internacional, completamente inclusivo, quien abre una respuesta ante la exclusión histórica sufrida por las personas trans dentro del ámbito educativo, permitiendo que este sector tenga la posibilidad de construirse un futuro al igual que cualquier persona dentro de la sociedad. No posee un aparato de finanzas, sino la colaboración de sus docentes, que ha podido cubrir sólo un pequeño porcentaje de los costos que genera, habiendo quedado en todos los casos a cargo de la solidaridad de la Mutual.

Es por esta penosa situación, que este año no se podrán iniciar las clases, pautadas por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para este 17 de febrero, de esta importantísima y única institución en América Latina, ya que la Mutual apenas alcanza a pagar los costos propios, por lo cual, solicitamos urgente auxilio del Estado, quien debería, a esta altura, haber tomado conocimiento de la importancia social y educativa que el Mocha Celis instrumenta desde hace tantos años, en un segmento de la población cuyos derechos están absolutamente vulnerados y carentes de otra oferta que se les parezca. Sin más por decir, esperamos una respuesta rápida y coherente frente a las necesidades de este sector vulnerado.

PARQUE PATRICIOS

Mural por Carlos y Daniel

Hoy, domingo 9 de febrero, se realizará una mural homenaje al cumplirse dos años del asesinato de Carlos «El Polaco» Juárez y Daniel Oblitas Flores en la Unidad 6 de Rawson, en manos del Servicio Penitenciario Federal. Será a partir de las 13 horas en la Plaza China Cuellar, ubicada en Almafuerte al 300, barrio de Parque Patricios, CABA.

ENTREVISTA CON LA EXPERTA FORENSE DEL MINISTERIO PÚBLICO FISCAL

Virginia Creimer sobre Luciano Arruga: “La verdad es muy dolorosa, pero repara”

En Quién mató a mi hermano, la  película de Ana Fraile y Lucas Scavino estrenada el año pasado sobre Luciano Arruga, aparece la perito médica Virginia Creimer afirmando que el joven de 16 años podría haber sido víctima de abuso sexual por parte de la Policía Bonaerense. Fue luego de observar una serie de fotografías de Luciano al momento de su asesinato en la General Paz y al analizar resultados de la segunda autopsia, Esta declaración fue sorprendente: no se conocía públicamente el informe que Creimer había elaborado cuando se encontró el cuerpo de Luciano. La semana pasada, y a horas de cumplirse un nuevo aniversario de la desaparición, Vanesa Orieta, su hermana, habló con La Retaguardia, por primera vez, de la valiente decisión de permitir que estos datos salieran a la luz. Afirmó que junto a su madre, Mónica Alegre, están fortalecidas, y que se tomó esta decisión, difícil y dolorosa, porque la sociedad debe saberlo, y que las palabras de Creimer acompañan la denuncia de la familia contra la Policía Bonaerense. Vanesa concluyó, además, que la perito forense es clara y deja en videncia la perversidad de la Policía Bonaerense en los barrios populares. En diálogo con La Retaguardia, Creimer aportó más detalles sobre su informe, y también explicó por qué cree que aún no fue incorporado a la causa. (Por La Retaguardia)  Entrevista: Fernando Tebele/Texto: Rodrigo Ferreiro/Edición Rosaura Barletta/Fernando Tebele/Fotos de la película ¿Quién mató a mi hermano?


Al momento de la identificación de los restos de Luciano Arruga, enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita hasta octubre de 2014, Virginia Creimer trabajaba en el Ministerio Público Fiscal. Es una médica forense de extensa trayectoria, que luego de trabajar para el sector público durante un período prolongado, tuvo que cambiar al ámbito privado. No fue una elección. Sufrió amenazas graves, como la aparición de un cuchillo ensangrentado clavado en la puerta de su casa, o acciones aún más directas y tenebrosas, como el descuartizamiento de una de sus mascotas. Ante la ausencia de protección desde el Estado, decidió salirse para poder seguir parada en el mismo lugar. Su participación en juicios como el que condenó por los crímenes de los dirigentes montoneros Osvaldo Cambiaso y Eduardo Daniel Pereyra Rossi, a Luis Abelardo Patti, ex policía y político estrella de la ultraderecha noventosa; o el peritaje que imposibilitó uno de los intentos del genocida Etchecolatz de conseguir la domiciliaria, entre otras causas en las tuvo un rol relevante, pudieron haber ocasionado las amenazas, porque sus revelaciones ayudaron a volcar causas contra gente poderosa, en general integrantes de las fuerzas de seguridad. El caso de Luciano no es la excepción. Creimer hizo un informe exhaustivo de la segunda autopsia realizada sobre los restos de Luciano y sobre las fotos que muestran cómo se encontraba al momento de ser atropellado en General Paz. En ambos aspectos, su aporte fue revelador.


Esta entrevista es un diálogo fuerte, que golpea. Sin embargo, es necesario y clave, no sólo para descubrir la verdad acerca de lo que pasó con Luciano, sino para entender la capacidad cínica de la Bonaerense.

-¿Qué implica para una perito que se involucra como vos que las familias puedan poner en palabras ese sufrimiento de Luciano?

—Virginia Creimer: En principio, dejar en claro que es un proceso complejo, las pruebas no aparecen de inmediato o mágicamente como en las películas. En mi caso, cuando tomo una causa la sigo hasta el final, hasta las últimas consecuencias, y a veces así son las consecuencias. La verdad repara, y a veces la justicia no repara el daño causado por otros, pero la verdad repara, y muchas veces es tan dolorosa que lleva un tiempo de duelo aceptar esa verdad. Con Vanesa hemos hablado de esto, lo duro de aceptar que ese testimonio aparezca en la película, y la valentía que tuvieron ellas dos, Vanesa y su mamá (Mónica Alegre), tanto en encontrar a Luciano como en romper esa coraza, romper tantos dolores, y decir “sí, a Luciano le pudo pasar eso, hay alguien que trabaja hace años investigando esas cosas, a estudiar cómo las fuerzas de seguridad violentan a las personas, que está pensando que además de todo lo que sufrió, además de todas las otras torturas, fue víctima de abuso sexual”. Y eso fue muy duro en la investigación, porque cuando yo tomo conocimiento de que existen las fotografías, y ya trabajando para el Ministerio Público Fiscal, el fiscal (Sebastián Basso, actualmente a cargo de la Unidad AMIA) es reacio a mostrármelas, yo no quería instistir, pero la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza planteó que tenía que verlas. Hasta ese momento yo sólo tenía objetivamente las lesiones que se habían encontrado en la primera autopsia (realizada al cuerpo NN al momento del atropellamiento en la Gral. Paz), bastante deficiente, y las lesiones que habíamos empezado a encontrar en la reautopsia, muy importantes porque daban cuenta de las torturas que había sufrido anteriormente Luciano. Pero cuando me abren la carpeta de la autopista con las fotos y yo veo el cuerpo de Luciano en el asfalto, y veo la ropa que tenía puesta (hasta ese momento sólo sabía, yo, de las lesiones desde el punto de vista médico legal). No es que mi juicio cambia, pero la realidad me pegó un cachetazo en la cara, porque después de haber trabajado durante tantos años investigando el accionar de personas perversas, cuando veo el cuerpo de Luciano, tenía puesto una tolerita, un pañuelo en el cuello, unas medibachas mal puestas, porque evidentemente Luciano no sabía cómo ponérselas, con una vedetina rosa por encima de las medibachas, un jean de mujer enrollado hasta las rodillas, y esto es un dato muy importante, porque quiere decir que Luciano corrió con los pantalones hasta la rodilla, y de ese modo es imposible cruzar la General Paz, es ir hacia la muerte.


-Ese dato da la pauta de que estaba siendo perseguido, nadie cruzaría entre los autoscon los pantalones bajos…


—Por supuesto, no tiene ninguna lógica para una persona común, ahora sí tiene lógica para una mente perversa y sádica como yo he observado en cientos de casos de la Bonaerense. Entonces, cuando yo veo las fotos digo: “Fue la Bonaerense”.

—¿Hay un modus operandi de la Bonaerense?

-Si, es así. Cada Fuerza tiene un modus operandi diferente. Entonces, a partir de eso uno puede determinar cuál es la fuerza de seguridad que actuó.

¿Y qué distingue el accionar de la Bonaerense en esta caso?

—El grado de perversidad en todo el contexto. Cuando yo analizo la causa lo hago de modo total. Desde la carátula hasta la última foja.

—En el informe vos hablás de las lesiones en las costillas, ¿pudiste establecer a qué son atribuibles esas lesiones?


—Luciano tenía siete fracturas en cada lado. No se puede respirar con ese tipo de lesiones. Él, cuando salió de la comisaría, donde dice que lo golpean con un escritorio y se le tiran encima, comentó que no podía respirar. (Se refiere a las torturas ocurridas el 22 de septiembre de 2008, unos meses antes de su desaparición, y por la que fue condenado el Teniente Torales). Es por eso. Es por esas fracturas. Es increíble que haya sobrevivido a eso. Bueno, no sobrevivió a la bonaerense.


—¿Se puede establecer qué las produjo?


—Lo más lógico es una superficie, eran equidistantes de ambos lados, eso es producido por un elemento contundente capaz de hundir el tórax y fracturarlo. Esto coincide con el relato de Luciano.

—Cuando la semana pasada entrevistamos a Paula Litvachky, directora del área de Justicia y Seguridad del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), nos comentaba que tu informe no estaba incorporado a la causa, ¿vos se lo acercaste al Fiscal Sebastián Basso?

—Yo le eleve el informe a la Doctora Cristina Caamaño, que era mi directora en ese momento.

—¿La interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) ahora?

—VC: Sí, le di el informe y le dije: “Este es mi informe, esto es lo que yo defiendo”, no sé qué pasó con el informe.

—Bueno…, no lo incorporaron. ¿Es habitual que suceda esto que, trabajando vos para el Ministerio Público Fiscal, hicieras un informe y no se incorporara a la causa?

—No, en absoluto. De hecho cuando tomé la decisión de renunciar por las amenazas de Etchecolatz, los fiscales me pedían por favor que no me vaya porque nadie hacía los informes, a lo que yo les decía que iban a tener que contratar a otro perito, porque si a mí el Estado no me defiende yo me tengo que ir. Mis informes siempre se incorporaban porque los fiscales se preocupaban en que pasara eso. Acá, bueno, hubo una desconexión, desconozco lo que pasó. Yo te digo lo que sé, en el medio no sé qué pasó.



Si en las causas por desapariciones forzadas vinculadas al genocidio perpetrado por el Terrorismo de Estado hay datos que tardaron décadas en conocerse, esta parece ser también la realidad del caso de la desaparición forzada de Luciano Arruga. Si la justicia está tardando, en aquellos casos, 40 años en llegar, es de esperar que no suceda lo mismo con la causa de Luciano. Su familia está dispuesta a intentar evitarlo. Mientras tanto, el informe pericial que realizó la Dra. Creimer no está incorporado a la causa al cierre de esta nota.

LOHANA

En estos momentos se celebra la vida de la enorme Lohana Berkins, luchadora principalísima de las personas travestis y trans, revolucionaria que nos dejara hace 4 años. Impulsora de la Ley de Identidad de Género y de innumerables proyectos, supo luchar en las calles y en todos los otros espacios. La conocí allá por 1997 cuando la policía practicaba tiro al blanco con las travestis que paraban en la Panamericana. «¿Vos sos periodista?», preguntó tímidamente, y me dio un volante humilde que denunciaba los crímenes, recuerdo que eran más de 100 las asesinadas en diversos lugares. Después vino la primer entrevista, muchas más, largas conversaciones, la amistad y un aprendizaje monumental para quien quiso escucharla. Lohana, siempre entre nosotrxs.

MENDOZA:

Educación Mapuche y Resistencia (s)

Porque llevamos en nosotrxs memorias vivas, fütra Newen que a pesar del genocidio sistemático nos mantiene unidxs; buscándonos, reconociéndonos y trabajando en/por la reconstrucción de nuestras identidades negadas. Porque no somos cómplices ni serviles a los gobiernos ni estados perpetuadores de estas epistemologías depredadoras; a este sistema perverso bio/ecocida que solo nos contempla como mano de obra, recursos humanos-naturales a explotar y descartar. Porque somos nietxs y bisnietxs recuperados de culturas milenarias que han vivido en respeto al orden cosmológico y en equilibrio de la naturaleza y que, por eso mismo, fueron y siguen siendo aniquiladas. Porque elegimos el lugar incómodo, de nombrar «asesinos genocidas» a quienes nos continúan arrebatando el futuro en nombre del progreso. Por amor, equilibrio y libertad nos acuerpamos y te invitamos a indagar sobre tu propia historia. Por el derecho legítimo de seguir naciendo mapuche en nuestros valores fundantes: fuerte, sabio, noble, transparente y justo en todos los espacios en que nos toque transitar. Hermanx, lamngen, te estamos buscando…

TEATRO

Improhumor

Dirige Mosquito Sancinetto. Con Gabriel Villalba, Caro Costas, Diego Gallardo, Ale Ruiz Díaz y Mirta Israel. Músico: Raúl Peña. En El Tano Cabron. Jean Jaures 715, CABA. A la gorra! Todos los viernes de febrero , 20:30. Y sábados 22 y 29 de febrero. Reserva lugar cuanto antes, son mesas y los.lugares se agotan rápidamente. Avísame por acá. RESERVAS: Instagram @mirtaisrael.

MASACRE DE PERGAMINO

«Como siempre la calle nos encuentra en cada día 2».

(Jus7icia x los 7) Ayer, domingo 2 de febrero de 2020, se cumplieron 35 meses de la #MasacreDePergamino, decidimos ésta vez juntarnos en la puerta de los Tribunales de para dejarles un mensaje a los jueces que este lunes retomaron sus actividades luego de la feria de enero, y quienes con un fallo absolutamente repudiable condenaron con «prisión domiciliaria» a 4 de los 6 autores materiales del asesinato de nuestros 7 pibes.

MASIVA MARCHA EN LOMAS DEL MIRADOR A 11 AÑOS DEL CRIMEN DE ESTADO DE LUCIANO ARRUGA AÚN IMPUNE

Brújulas

(Por Oscar Castelnovo/APL «Uno de los dolores más crueles que vivieron los Familiares y Amigos es que ninguno de los organismos de derechos humanos tradicionales acompañó, contuvo o brindó algún tipo de asistencia, en tiempo y forma, a Vanesa Orieta y Mónica Raquel, hermana y mamá del joven ultimado por la Maldita Policía el 31 de enero de 2009. Por el contrario, algunos tomaron partido por quienes gestionaban el Estado y junto a otros, acusaban de «hacerle el juego a la derecha» a quienes denunciaban este crimen y otros miles, miles y miles que ensangrentaron la Argentina en los años constitucionales. Como si perseguir, torturar y matar a un pibe de 16 años del pobrerío fuese algo progresista o revolucionario. La honrosa excepción fue la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza cuyo referente es Pablo Pimentel. Y también el empeño personal de la Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, que hizo suya la rebeldía de los familiares y sigue acompañando cada batalla cuando está a punto de cumplir 90 años. Se sabe, los organismos humanitarios nacieron histórica, política y jurídicamente con la misión de defender a las personas de la agresión estatal y no al revés. Sin esfuerzos, puede apreciarse la inversión de esta lógica en el caso de Luciano y muchos miles más. Uno de los elementos más trágicos de estas entidades es que ignoraron el pensar, sentir y accionar de lxs militantxs revolucionarixs desaparecidxs. Porque todxs ellxs combatieron para que a pibes como Luciano no les roben sus derechos, pelearon por un mundo justo, digno e igualitario para todxs y cuestionaron el capitalismo, desde distintos orígenes, en cualquiera de sus variantes. Ningunx de ellxs hubiese aceptado el privilegio de ser ubicado en un pedestal y desechar a chicxs como Luciano cuyo crimen silenciaron defensores de Derechos Humanos y políticxs dizque progresistas. Los Familiares y Amigos recibieron un zarpazo brutal de quienes menos lo esperaban, porque el asesinado era morocho, pobre, villero y sin pertenencia política. ¿Qué desaparecidx hubiese aprobado esta letal pérdida de la brújula axiólogica?». Fragmentos de la columna de O.C. a once años de la desaparición seguida de muerte por parte del Estado del joven Luciano Arruga. (Fotos: Karina Díaz y Juan Cicale)

Alguna vez los libros de historia contarán la verdad: Luciano Arruga fue héroe popular ejecutado en el genocidio encubierto que las mayorías llaman «Democracia», durante el gobierno kirchnerista que supo impunizar -como nadie- los crímenes de su presente cometidos por las fuerzas de Seguridad bajo su mando. Las gestiones constitucionales precedentes, aunque sin tanta eficacia, también lo hicieron. Y la que le continuó, con Macri y Bullrich, acrecentó el voltaje de la matanza, el disciplinamiento social y los convirtió en bandera declarada del Estado. Los gobiernos capitalistas actúan diferentes en el despliegue del contenido de sus políticas, nunca son lo mismo. Sin embargo, hay una esencia que se mantiene inalterable. En el caso concreto del gatillo fácil y tortura en sitios de encierro, cada gestión superó a la anterior a partir de 1983, sobre todo desde los ’90 con la exponencial exclusión de millones de habitantes lanzados a la desesperación. Resulta nítido que al genocidio de los 30 mil por la dictadura cívico-militar, cuyo blanco fueron los militantes organizados contra el capitalismo -aunque no exclusivamente-, le prosiguió otra forma de genocidiar dirigida a los más vulnerables. Con Balas, Tortura, Trata Prostibularia, «Accidentes» Laborales; Femicidios; Naciones Originarias diezmadas; Hambre, Paco, Desmonte; Envenenamiento del Agua, la Tierra y el Aire, entre otros, hasta llegar hasta diversos Ecocidios. Se trata de una dinámica genocida bajo otras formas, diferentes a las conocidas.

En ese marco, el crimen de Estado de Luciano contó con el concurso de los tres poderes oficiales y los Familiares y Amigos denunciaron, sin pausa, a responsables como el juez Gustavo Banco, el intendente Fernando Espinoza o Daniel Scioli. El ex gobernador se tomó 1000 días para recibir a los familiares de Luciano, el Poder Judicial realizó espionaje sobre ellos, protegió a los matadores y todos hostigaron a los reclamantes. También está reciclado el fiscal Carlos Stornelli, ex ministro de Seguridad de Scioli.

Uno de los dolores más crueles que vivieron los Familiares y Amigos es que ninguno de los organismos de derechos humanos tradicionales acompañó, contuvo o brindó algún tipo de asistencia, en tiempo y forma, a Vanesa Orieta y Mónica Raquel, hermana y mamá del joven ultimado por la Maldita Policía el 31 de enero de 2009. Por el contrario, algunos tomaron partido por quienes gestionaban el Estado y junto a otros acusaban de «hacerle el juego a la derecha» a quienes denunciaban este crimen y otros miles, miles y miles que ensangrentaron la Argentina en los años constitucionales. Como si perseguir, torturar y matar a un pibe de 16 años del pobrerío fuese algo progresista o revolucionario. La honrosa excepción fue la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matanza cuyo referente es Pablo Pimentel. Y también el empeño personal de la Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, Nora Cortiñas, que hizo suya la rebeldía de los familiares y sigue acompañando cada batalla cuando está a punto de cumplir 90 años. Se sabe, los organismos humanitarios nacieron histórica, política y jurídicamente con la misión de defender a las personas de la agresión estatal y no al revés. Sin esfuerzos, puede apreciarse la inversión de esta lógica en el caso de Luciano y muchos miles más. Uno de los elementos más trágicos de estas entidades es que ignoraron el pensar, sentir y accionar de lxs militantxs revolucionarixs desaparecidxs. Porque todxs ellxs combatieron para que a pibes como Luciano no les roben sus derechos, pelearon por un mundo justo, digno e igualitario para todxs y cuestionaron el capitalismo, desde distintos orígenes, en cualquiera de sus variantes. Ningunx de ellxs hubiese aceptado el privilegio de ser ubicado en un pedestal y desechar a chicxs como Luciano cuyo crimen silenciaron defensores de Derechos Humanos y políticxs dizque progresistas. Los Familiares y Amigos recibieron un zarpazo brutal de quienes menos lo esperaban, porque el asesinado era morocho, pobre, villero y sin pertenencia política. ¿Qué desaparecidx hubiese aprobado esta letal pérdida de la brújula axiólogica?

A la vez, responsables políticos como Fernando Espinosa es nuevamente intendente de La Matanza, con el voto popular. La consciencia de grandes sectores de nuestro pueblo fue devastada por el terror que impuso la dictadura y convenientemente formateada para brindar consenso al genocidio encubierto que sigue su marcha junto al reciclamiento de personajes que se sienten eternos.

Sin embargo, la masiva movilización de este sábado en Lomas del Mirador revela una vez más que la historia es siempre una territorio en disputa. Familiares llegados desde las provincias más lejanas, organizaciones políticas y sociales, artistas y jóvenes inorgánicos gritaron, danzaron, pintaron cada poste y las calles por donde caminaba Luciano con su sonrisa y su bravura. Unieron sus sudores en una jornada abrasadora para escribir una página decisiva en nuestra historia.

Las evidencias exhiben que el Estado, llámese Poder Judicial, Político o Legislativo, llámese periodismo parapolicial, es parte de la comandancia del despojo que requiere de este genocidio que se materializa -esencialmente a través de las fuerzas de Seguridad. Sí, es cierto que hay excepciones dentro de los poderes. Tan indiscutible, como que para esta tarea ocupan sus cargos la mayoría.

Luciano Arruga rechazó una y otra vez robar para la policía, aún en pleno calvario, aún sufriendo las torturas más feroces, con tan solo 16 años. Por el contrario, exceden los dedos de una mano para contar a los miembros de la casta política que no mejoraron su situación patrimonial en la función pública.

Sobran las razones para que los libros de historia cuenten en el futuro la verdad sobre Luciano Arruga. El último sábado fue escrita con puño, letra, aerosoles, pinceles y fuego,  o aullada hasta quebrar las gargantas en la tarde tórrida de Lomas del Mirador donde miles de militantes alzaron su brújula junto a sus banderas.

COMUNICADO: TRAS DENUNCIA DE LA CPM SE INTERVINO LA COMISARÍA 3° DE LA TABLADA –

Violaciones reiteradas a mujeres detenidas por policías bonaerenses

La Comisión por la Memoria (CPM), en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura bonaerense, realizó una inspección sorpresiva, dónde se relevaron estos hechos aberrantes. Las mujeres  alojadas en la Comisaría tercera de La Tablada -La Matanza-, padecieron aislamiento extremo, abusos sexuales y prácticas de tortura de manera reiterada.  El organismo interpuso un habeas corpus colectivo ante el Juzgado de garantías 2 de La Matanza que ordenó la inmediata clausura de los calabozos, después de constatar las condiciones del lugar y los episodios padecidos por las detenidas. Además se realizó la denuncia penal ante la ayudantía de delitos de gravedad institucional de La Matanza y ante la Auditoria General de Asuntos Internos. (…)A los dos episodios de abuso sexual sobre varias mujeres, en el marco de requisas vejatorias constitutivas de torturas, se suman el aislamiento extremo y la imposibilidad de comunicarse con el mundo exterior que les provocaba desubicación temporal, cuadros depresivos y de angustia. Las golpizas eran recurrentes así como las amenazas y  humillaciones por cuestiones de género. (…)En el lugar no tenían agua fría ni siquiera para consumir o hidratarse frente a las fuertes temperaturas de las celdas. Tampoco contaban con acceso a la ducha y cuando podían higienizarse debían hacerlo frente a personal masculino, que estaba siempre presente. 

La situación fue comunicada a la CPM por el Defensor de Casación de la Provincia, Mario Coriolano, quien solicitó la intervención del organismo en su carácter de Mecanismo Local de Prevención de la Tortura. A partir de esto se realizó una inspección sorpresiva al lugar, se entrevistó a las personas detenidas y se constataron todas estas denuncias, tomando nuevos testimonios que permitieron ampliar los hechos sucedidos. Posteriormente se puso en marcha una intervención articulada entre ambos organismos, que forman parte del Sistema Nacional de Prevención de la Tortura.

Las mujeres detenidas en la comisaría de La Tablada denunciaron graves violaciones a los derechos humanos por parte de agentes policiales. A los dos episodios de abuso sexual sobre varias mujeres, en el marco de requisas vejatorias constitutivas de torturas, se suman el aislamiento extremo y la imposibilidad de comunicarse con el mundo exterior que les provocaba desubicación temporal, cuadros depresivos y de angustia. Las golpizas eran recurrentes así como las amenazas y  humillaciones por cuestiones de género.

Las requisas vejatorias, que constituyen abuso sexual, fueron provocadas por agentes policiales mujeres y varones  del grupo especial GAD o «paleros» que en gran número  presenciaban los actos aberrantes golpeando, amenazando, insultando y burlándose mediante frases estigmatizantes, racistas y prejuiciosas.

Según el relato de las víctimas, los agravamientos se agudizaron desde la asunción del subcomisario Leonel Gómez, hasta llegar a los abusos sexuales perpetrados el 19 de diciembre de 2019 y el 5 de enero de 2020. Durante el primer hecho se alojaban 14 detenidas en el lugar, durante el segundo 15, y 4 de ellas estuvieron presentes en ambos.

Luego de padecer los episodios de abusos y torturas descriptas, las detenidas fueron disciplinadas, castigadas y amenazadas. Los oficiales policiales desplegaron un dispositivo para garantizar su impunidad y silenciar a las víctimas, para así evitar que narren las violencias padecidas.

Se les prohibió todo tipo de acceso a medios de comunicación: televisión, radio e incluso relojes, por lo que estaban desorientadas y trataban de calcular el momento del día según la luz del sol. Si preguntaban la hora a los policías recibían burlas como respuesta. Solamente se podían comunicar con sus familiares y amigos a través de cartas que eran leídas por los agentes. Además, los funcionarios policiales no tenían identificación y se llamaban entre ellos por seudónimos o sobrenombres para que se vuelva más difícil reconocerlos.

La violencia sexual tiene consecuencias físicas, emocionales y psicológicas devastadoras para cualquier persona que la padezca y se ve agravada en este caso por tratarse de mujeres detenidas, bajo custodia del estado, cuyos agresores son funcionarios públicos que ejercen violencia sexual bajo la modalidad de violencia estatal y que utilizan el aparato gubernamental para cometer estas graves violaciones a los derechos humanos que configuran tortura. Perpetradores que hasta la denuncia siguieron siendo sus vigiladores en este contexto carcelario, y que paradójicamente cometieron delitos mucho más graves y con mayor pena que los cometidos por las mujeres detenidas.

Además las detenidas pasaban hambre: recibían una mínima ración de comida al día y no se les permitía tener conservadoras ni calentadores para la comida que le acercaban sus familiares, cuando les llegaba. En el lugar no tenían agua fría ni siquiera para consumir o hidratarse frente a las fuertes temperaturas de las celdas. Tampoco contaban con acceso a la ducha y cuando podían higienizarse debían hacerlo frente a personal masculino, que estaba siempre presente.  Permanecían alojadas en la oscuridad y al ser aisladas durante varios días, debían orinar en botellas plásticas y defecar en bolsas de nylon. No tenían asistencia médica ni traslados al hospital aunque lo requirieran, y al menos ocho mujeres padecían patologías sin atención, algunas de ellas graves.

Dado el gravísimo cuadro, la CPM  interpuso un habeas corpus colectivo ante el Juzgado de garantías 2 de La Matanza, que rápidamente dispuso la clausura de los calabozos después de constatar las condiciones del lugar y los episodios padecidos por las detenidas. Al mismo tiempo, el Ministerio de Seguridad desde la Auditoria de Asuntos Internos intervino la dependencia y desplazó a los funcionarios a cargo.

Ayer,  la CPM a través de su presidenta Dora Barrancos, el vicepresidente Víctor De Gennaro, el Secretario Roberto Cipriano García y la Directora General Sandra Raggio, se reunieron con el Ministro de Seguridad bonaerense Sergio Berni, a quien llevaron su preocupación por lo ocurrido y solicitar medidas urgentes para que no se repitan, así como también revertir la sobrepoblación y hacinamiento en las comisarías provinciales.

En esa reunión, el Ministro confirmó la intervención de la comisaría y la decisión de desafectar al personal denunciado. Ante el requerimiento de la CPM, el Ministro  acordó con la necesidad de crear un protocolo de intervención policial sobre las mujeres detenidas, con perspectiva de género y derechos humanos para lo cual solicitó colaboración.

La CPM reconoce y valora positivamente estas decisiones, en tanto resulta indispensable que las victimas de estas violencias accedan a medidas de protección integral por las graves violencias padecidas y que se evite su repetición.

Por esto también se realizó una presentación al Ministerio de las Mujeres, Políticas de Géneros y Diversidad Sexual de la provincia solicitando su intervención para garantizarlas. Asimismo se notificó de los hechos y lo actuado al Comité Nacional de Prevención de la Tortura.

La Comisaria tercera de La Tablada está incluida en las medidas cautelares dictadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por las graves condiciones de encierro relevadas que ponían en riesgo la vida y la integridad de las personas allí alojadas. El Estado nunca cumplió con lo dispuesto por el organismo internacional de derechos humanos.

Ahora la justicia debe avanzar investigando y condenando penalmente tanto a los responsables de la dependencia policial como a todos aquellos agentes que cometieron estos delitos. Estos actos deben ser investigados con la debida celeridad,  diligencia y perspectiva de género que la situación amerita.

La CPM patrocinará a las víctimas como particular damnificado para garantizar su pleno acceso a la justicia.

La doctrina y jurisprudencia internacional afirman que la violencia contra las mujeres debe ser considerada una grave violación a los derechos humanos porque vulnera la dignidad, la integridad y la seguridad de las mujeres. Y el estado es el responsable de implementar políticas públicas que prevengan y sancionen estos hechos y reparen a las víctimas.