El aborto de mi amiga

Era septiembre. Había cumplido 20 años y no hacía tanto que había comenzado a transitar su vida sexual. Se cuidaba con pastillas anticonceptivas. Rigurosamente. Tenía una relación con alguien a quien amaba, con ese enamoramiento casi incomprensible para quienes la mirábamos con algunos años más y con algunas desilusiones de juventud que nos habían permitido diseñar mecanismos de defensa para evitar los desengaños (aunque ninguna receta fue infalible, jamás). Mi amiga derrochaba pasión, sueños, alegría y en su mirada había un brillo que jamás volví a ver en nadie.

En esos tiempos recién comenzaba a hablarse del SIDA. Aparecían las primeras informaciones y desinformaciones. ¿Era SIDA o era HIV?. ¿Cuál era la diferencia?. ¿Era contagioso por sangre, por semen, por fluidos vaginales, por compartir un mate, por respirar/se??. Sí, eran tantas las dudas y confusiones que nadie sabía muy bien qué hacer ni cómo cuidarse. Los preservativos se usaban para evitar contagiarse de alguna enfermedad de transmisión sexual (de las conocidas hasta entonces) y los anticonceptivos orales con el único fin de no quedar embarazadas. Nosotras, las mujeres. Para los hombres la mayor preocupación era, en esos años al menos, no quedar “enganchados” para toda la vida…

Ella se cuidaba. Se hacía los controles periódicos con su ginecólogo y no intentaba poner en juego la relación; menos que menos perpetuarla si no llegaba a ser un deseo que fuera a la par.

S, como voy a llamar a mi amiga, cursaba sus estudios universitarios y trabajaba algunas horas por día. Él, a quien voy a citar como F, trabajaba todo el día porque ayudaba a su familia. Se veían cuando podían, entre libros y sábanas, entre estaciones de trenes y algún que otro hotel alojamiento. Y se disfrutaban. A su manera eran felices y transgresores para los tiempos que corrían. Se habían conocido una noche saludándose de auto a auto, en los que íbamos varias amigas en uno y varios amigos en el otro. Paramos ambos vehículos y nos invitamos a tomar algo. Charlamos, reímos mucho y se jugó a la seducción en todo momento. Después de esa larga noche, solo S y F – que hasta entonces no conocían sus nombres – concretaron volver a verse. Y así lo hicieron. Una vez. Otra. Otra. Muchas… muchísimas. Se los veía muy bien. Varios amigos/as de ella , nos sumamos al vínculo. Salíamos juntos a los bares y pubs de aquel Buenos Aires atrapante, donde la cerveza comenzaba a hacerse hábito de cada salida y donde los barriles con maníes eran a libre demanda. Las cáscaras se tiraban al suelo y nadie se horrorizaba por ello. Era moda. Hoy, donde la limpieza de plazas, veredas y canteros se prioriza por sobre la vida, sería motivo de presencia de fuerzas armadas…

Así fue pasando el tiempo. Y con él, la relación se iba agotando. Fue ella quien, ante ese panorama y con el afán de salvar la pareja, propuso reflotarla haciendo un viaje juntos. Contrario a lo que esperaba, en ese encuentro de días seguidos y convivencia, se produjo la ruptura. S lo invitó a irse primero (ella había pagado todo el viaje y la estadía era en casa de una de sus amigas). F se fue. Luego, a los pocos días, ella también regresó a Buenos Aires. No se llamaron más. Pasaban los días, las semanas y no había comunicación alguna. S quería volver a verlo. Seguía enamorada. Pero sabía que F le diría que no le interesaba. Ya no tenía sentido. Había que reprimir las ganas. Y mi amiga, así lo hizo.

En esas semanas transcurridas, S comenzó a sentirse extraña. Se le hinchaban los pechos; el olor a café le daba náuseas, y su menstruación no llegó en fecha. Pasó otro mes y tampoco hubo novedades. Confiaba en que era el estrés del viaje y del corte de la relación lo que había descompaginado su ciclo. Lo habló con sus amigas y amigos. Eramos prácticamente su familia. En su casa no se hablaba de sexo bajo ningún concepto. Era tema prohibido; cuestión de formación patriarcal… Sus amigas más íntimas la obligamos a ir al ginecólogo. Puso resistencia. Temía el resultado, pero a la vez sabía que el tiempo corría en su contra. El médico le ordenó hacerse un análisis de sangre (en esos tiempos no había Evatest ni nada similar). El día que tenía que ir a buscar los resultados, la acompañé. No había dudas: positivo; así, sin vueltas. Pero ¿cómo?, ¿por qué?. Se había cuidado siempre. El profesional le dijo que los anticonceptivos no eran infalibles. Ninguno. Le preguntó qué decisión iba a tomar. Ella se sorprendió… ¿No era que no se podía abortar?.¿No era que podía ir presa? ¿No era que podía morirse desangrada o infectada?. ¿Dios la castigaría?… El ginecólogo fue claro y no le tembló la voz: “mirá querida, o lo tenés o abortás ya. No hay más tiempo”.

Salí con ella, fuimos a tomar un café. No paró de llorar. La desesperación de ese día jamás la había experimentado antes. Yo tampoco. Vivía con ella lo que le pasaba como si me pasara a mí misma. El médico le había dado el nombre de alguien que hacía abortos. Le dijo que no le mencionara a nadie que él se lo había recomendado. Le advirtió también que tuviese cuidado pero que si no lo iba a tener, tenía que recurrir de inmediato. Y también recuerdo que le dijo: “andá imaginando cómo vas a conseguir la plata…”.

Tomamos el café. Lloramos juntas. Sabíamos ambas que lo que se venía era peligroso. Pero no había opción posible. Con 20 años y en plena carrera ¿un hijo?. ¿Un hijo de alguien que no quería tener nada más que ver con ella?. ¿Un hijo en una familia que se horrorizaba si alguien tenía sexo antes del matrimonio?. ¿Un hijo no deseado ni buscado?. Todo le jugaba en contra. Pero ella se había ciudado. Siempre…

S solo tenía una bicicleta. Se dispuso a venderla para juntar algo de plata. Pero también entendió que F tenía derecho a saber lo que estaba ocurriendo y a decidir juntos; y lo llamó. Se encontraron en uno de los bares donde hasta hacía un tiempo, se veían para besarse y disfrutarse. Me quedé en otra mesa, alejada, pero no tanto. Y la esperé presenciando el momento. El la miró fijo, sin comprender y ni siquiera imaginar, cuál sería el motivo del encuentro. Pero es cierto que había aceptado, sin preguntar nada. S respiró profundo y le dijo: “estoy embarazada”. Seguramente mi amiga jamás habrá olvidado la cara de F y ese silencio que siguió a la impavidez de la mirada. También recordará – y yo también- con lujo de detalles, las palabras siguientes: “¿Qué decís?. Yo no pienso tenerlo… estás loca…Cómo sé que es mío…”, la típica pregunta/acusación cuando cuesta hacerse cargo. S solo atinó a decirle que no quería tenerlo, que pensaba abortar, pero que no tenía el dinero suficiente para pagar lo que le habían pedido, si podía aportar algo (como si el embarazo fuese únicamente de ella…) pero que lo que más necesitaba, o quería, era que la acompañara…. F fue contundente: “no pienso darte un peso y no voy a acompañarte”. Se levantó y se retiró del lugar. Al menos pagó el café. Lo recuerdo muy bien. S quedó sola sentada a la mesa, callada; profundamente callada. Me acerqué a buscarla. Nos abrazamos y salimos del bar.

A S la acompañamos varios de sus amigas y amigos. Sí, varios. Se hizo una cadena de afecto y contención increíble. Algunos/as pusimos los pocos pesos que teníamos; otro puso el auto a disposición para llevarla al “consultorio” (que luego no resultaría serlo…); una de nuestras amigas ofreció su departamento para que hiciera el post aborto. Y todos/as planificamos su cuidado. S no podía regresar a su casa… Y nosotros estaríamos a su lado, como fuese.

El lugar donde le practicaron el aborto, clandestinamente, era una Garaje. Sí, no me lo contaron. Allí estuve, junto a ella. Y sí, fui su cómplice. Y no me arrepiento. Recuerdo aún hoy que le costó salir de la anestesia y que tanto como nuestro amigo que esperaba en el auto, yo tenía mucho miedo. Era un lugar inmundo, con fierros de autos viejos retorcidos por todos lados y ahí, en eso que se suponía era un “consultorio”, un supuesto médico, con un sillón de ginecología improvisado y sin ninguna medida de higiene, le había practicado un aborto y con anestesia general… Pero previamente nos había pedido el dinero…y por supuesto nos había amenazado por caso se nos ocurriera contar algo…

A S la llevamos al departamento de nuestra amiga. Y allí estuvimos esa masa de afectos, cuidando minuto a minuto de ella, durante varios días, tras haber armado una grilla de turnos. F nunca apareció. A veces recuerdo, casi entre dudas, que llamó a alguna de nosotras para saber cómo había salido todo… No preguntó por S. Preguntó por “todo”, como si no se tratase de una mujer; de la mujer que además había estado a su lado y que había quedado embarazada con él y de él. Mi amiga no quiso verlo nunca más. El a ella, imagino que tampoco.

S cargó con su historia a cuestas hasta hoy, en donde vive a diario cómo muchas y muchos insultan, nos gritan asesinas a quienes apoyamos la legalización de esta práctica que, de no aprobarse en el Senado, seguirá haciéndose clandestinamente para todas las mujeres. Sólo que quienes pueden pagarlo tendrán algún médico amigo que se los hará sin riesgos, o con los riesgos lógicos de cualquier intervención. Y es más, seguramente lo pasarán por sus prepagas como legrado, con tal o cual diagnóstico. Y se los cubrirán. Y también cubrirán sus espaldas. Pero nadie se enterará que abortaron. Muchas irán luego a la iglesia a confesarse y marcharán otras tantas negando su realidad. El “qué dirán” puede más que los derechos de igualdad. Las otras, las mujeres pobres, seguirán yendo a garajes, a casas de curanderas, o seguirán poniéndose una ramita de perejil en el útero. O una sonda. O una inyección de algo que le dijeron por ahí…

S pudo rehacer su vida; tener hijos; seguir adelante. Pero fue una privilegiada. No hubo infección ni muerte. Hoy estoy convencida que mi amiga se salvó de milagro… si es que los milagros existen.

F no apareció sino hasta muchos años después, cuando la tecnología avanzó al punto tal de poder encontrar a quien quisiéramos aunque jamás hayamos tenido noticias suyas. S leyó su mensaje: “estoy buscando a una tal S que si mal no recuerdo vivía en …(tal lugar…) y por los datos que figuran en tu Fb, creo que sos vos. Me gustaría contactarte”. Ella leyó ese mensaje casi dos años después de que F lo escribiera. No había descubierto hasta ese momento que había una bandeja de “solicitud de mensajes” de quienes no figuran como contactos. Me llamó de inmediato. Me preguntó qué hacer. Le dije que hiciera lo que sentía. Que de verdad prestara atención a lo que su corazón le marcaba. Podía servirle para descargar tanto dolor guardado o solo escuchar qué era lo que quería decirle.

S le respondió: “hola, soy yo, la misma…”. Y él, en segundos nada más le expresó la alegría que le provocaba haberla encontrado después de tantos años. “Soy padre de dos hijos… y desde que soy padre no me deja en paz recordar lo que te hice…”, le escribió. “Mucha mujer para alguien como yo en esos años”, recuerda que le dijo…En esa conversación impensada S se enteró que una de nuestras amigas lo había llamado horas antes del aborto, porque no habíamos logrado conseguir todo el dinero, y que lo conminó a que juntara algo. Y que él finamente algo aportó. Pero jamás apareció. Y nosotras nunca supimos quién de todas fue la que lo encaró. Son códigos de fidelidad. Y de amor.

El resto de la historia hoy no importa. S sabía que lo había amado como a nadie y pese a todo, no le guardaba rencor. También sabía que aquella vez, había tomado la decisión que había considerado correcta. Era su cuerpo y sobre él, nadie debía tener derecho a decidir. Nunca se alegró, para quienes creen que es una moda o una decisión a la ligera. Pero tuvo el coraje de decidir. Algo que aun hoy, en pleno siglo XXI, pareciera ser una práctica vedada a las mujeres.

Hoy la sigo teniendo como amiga porque la vida le jugó a favor. Pero ambas sabemos que podríamos no habernos visto nunca más después de aquella mañana de septiembre cuando la sacamos de un garaje, sin saber si viviría. De todos esos amigos y amigas de entonces, la mayoría seguimos viéndonos, queriéndonos, cuidándonos. Creo que, aunque nunca más lo hablamos en el grupo, nadie se olvidó de aquellos días de tristeza y preocupación. Y por eso, hoy todos nosotros estamos a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo, en condiciones dignas y gratuitas. Porque S hay cientos, miles, a las que no siempre las acompaña un grupo de amigas y amigos. Que pasan solas estas experiencias tremendas. Y las que logran pasarla, desde la clandestinidad, son sobrevivientes. El resto de las mujeres, sobre todo las mujeres pobres, pocas veces pueden contarlo. Porque las estigmatizan, en el mejor de los casos, y porque muchas de ellas se mueren y no existen a los ojos de nadie. La “porcelana” del Dr. Albino falla; los anticonceptivos fallan; los forros se pinchan. Quienes puedan tirar la primera piedra… que levanten la mano… Pero el 8 de agosto, señores/as Senadores/as de la Nación, levanten sus manos para decirle NO AL ABORTO CLANDESTINO. Quienes apoyamos este proyecto no obligamos a nadie a abortar. En cambio, Uds., quienes voten en contra, condenarán a muchas mujeres a la clandestinidad y a la muerte. Y serán cómplices.

QUE SEA LEY!!!!

(Mi amiga me pidió relatar su historia de vida. Por eso lo hago. Y porque nadie me lo contó. Lo viví con ella).

Bariloche:La policía entró a Lof Lafken Winkul Mapu disparando, la gente se está resguardando en los cerros

Bariloche:La policía entró a Lof Lafken Winkul Mapu disparando, la gente se está resguardando en los cerros Bariloche:La policía entró a Lof Lafken Winkul Mapu disparando, la gente se está resguardando en los cerros

María Nahuel, tía del joven asesinado por Prefectura, Rafael Nahuel, del Lof Lafken Winku, informó hoy jueves (13:55) que hace un rato efectivos de las fuerzas federales ingresaron al territorio. Aparentemente sería la Policía Federal que está disparando y reprimiendo adentro de la comunidad. Hasta el momento no se saben las razones del ingreso a la recuperación en la zona del Mascardi. No se sabe si hay detenidos y heridos. María Nahuel puntualizó que hay dos mujeres embarazadas además de otras con sus niños. Esta situación ocurre dos días después del acuerdo alcanzado con la administración de Parques Nacionales de sentarse en una nueva mesa de diálogo prevista para la semana próxima en la Universidad del Comahue Bariloche. La información es preliminar, en la medida de lo posible se irá actualizando y dando cuenta de mayores detalles.El juez Villanueva y el estado argentino responsables de.lo que le.suceda a pu Lamien. Contacto con María Nahuel celular: 2944926673. Desde teléfono fijo marcar: 0294 154926673.

.

Indagarán al asesino de Rafa Nahuel

Indagarán al asesino de Rafa NahuelIndagarán al asesino de Rafa Nahuel

(Por Caro Alac/ Multisectorial contra la Represión Bariloche) Este jueves 5 de julio acompañaremos a la familia de «Rafita» a concentrarnos frente al Juzgado Federal en Bariloche, ya que el juez Gustavo Villanueva después de siete largos meses le tomará indagatoria al autor del asesinato por la espalda de Rafael Nahuel, weichafe de la comunidad Lafken Winkul Mapu, de Villa Mascardi en Bariloche. Las pericias balísticas dieron como resultado que se dispararon más de 500 tiros. Y que la bala 9 mm que asesinó a Rafita, joven mapuche, salió del arma que portaba el cabo primero de prefectura Francisco Javier Pintos. A su vez, trascendió que denegaron el pedido de los abogados de la familia pidiendo prisión preventiva del criminal. Sin embargo desde el 18 de mayo está vigente el pedido de captura para Lautaro y Fausto jóvenes que, con valentía y dolor, bajaron el cuerpo sin vida de Rafita queriendo evitar que lo desaparezcan como pasó con Santiago Maldonado. ¡Justicia para Rafita!

Incendio y mensaje mafioso a FM Alas de El Bolsón

Comunicado de Alas: incendio en el nido alado

Desde la Asociación Civil Alas para la Comunicación Popular informamos a la comunidad que esta mañana, al llegar al terreno donde estamos construyendo la nueva casa-radio de FM Alas, nos encontramos con un nuevo intento de amedrentamiento: durante la noche prendieron fuego a los tirantes del piso de la nueva construcción. Se habían colocado recién en el día de ayer, es decir, el primer día que instalamos un material inflamable, alguien lo prendió fuego.
El incendio se inició con una botella envuelta en una publicación de “prensa del pueblo”, por lo que no nos quedan dudas de que el mensaje mafioso se suma a la gran cantidad de amenazas telefónicas que recibimos durante el año pasado, entre ellas, el mensaje “les vamos a prender fuego esa puta radio putos”. Contactos:
El 24 de marzo habíamos plantado los cimientos del nuevo nido, en el marco de jornadas de trabajo voluntario – mingas- en las que participan muchas personas de la comunidad.
Este incendio no es un hecho aislado, sino parte de un proceso premeditado que intenta acallar las voces de quienes no tienen representación en los medios hegemónicos. Y es mucho más que eso: las amenazas y este incendio develan el objetivo de disuadir el proyecto político-cultural-comunicacional de Alas.

Tras 30 años de aleteo, estas situaciones suman más aleteos a la bandada.

Persecución política y mamarracho jurídico contra el lonko mapuche Facundo Jones Huala

Persecución política y mamarracho jurídico contra el lonko mapuche Facundo Jones HualaPersecución política y mamarracho jurídico contra el lonko mapuche Facundo Jones Huala

(APL)»Este no es un juicio de extradición, sino un procedimiento político. Soy un prisionero político, tanto para Argentina como para Chile», dijo el lonko Facundo Jones Huala, quien reiteró que tanto él como su comunidad eran víctimas de «persecución política». «La comunidad mapuche en general está abierta al diálogo político aunque hasta ahora nadie bajó a hablar con nosotros, ni (Patricia) Bullrich ni (Mauricio) Macri, tampoco (Michelle) Bachelet ni (Sebastián)Piñera», afirmó el líder mapuche. Finalmente, sostuvo: «No me importa morir por mi gente, o seguir preso como hasta ahora. Esa es la enseñanza de nuestros mayores, quienes nos impulsan a seguir luchando por la recuperación de nuestras tierras». Trazos del mamarracho jurídico contra Facundo Jones Huala que coordinó, este miércoles, el juez federal Gustavo Villanueva en Bariloche.

«Es un proceso ilegal, arbitrario y político contra Facundo», destacó la defensora Sonia Ivanoff, al tiempo que señaló diferentes irregularidades en el proceso judicial como la imposibilidad de escuchar testigos y puntualizó el hecho de que se lo está juzgando por segunda vez el mismo delito, además de anunciar que “la sentencia de Facundo ya estaría escrita”. Jones Huala es requerido por el Estado chileno acusado de delitos en los que absolutamente nada prueba su participación.

En tanto, Nora Cortiñas de Madres Plaza de Mayo Línea Fundadora, Pablo Pimentel de la APDH-La Matanza y Graciela Rosenblum de la Liga Argentina por los Derechos Humanos, Alejandrina Barry del CeProDH, Margarita Cruz de la Asociación de Ex Detenidos Desaparecidos, Maria Elena Naddeo y Gisela Cardozo de la APDH, Graciela Rosenblum de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre y miembros de La Gremial de Abogados y Abogadas de la región, junto a decenas de mapuches, reclamaron la inmediata libertad de lonko en las calles de Bariloche.

La Federal invadió la Universidad Nacional del Comahue

La Federal invadió la Universidad Nacional del ComahueLa Federal invadió la Universidad Nacional del Comahue

(APL) Violando la autonomía universitaria, policías federales allanaron – en los hechos usurparon- el sector de las residencias de los estudiantes de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales y de la Facultad de Lenguas de la Universidad Nacional del Comahue, este sábado , en la localidad rionegrina de General Roca. El operativo se realizó con una orden de allanamiento firmada por el secretario del juez federal Hugo Greca y no por el juez a cargo, como lo exige la ley. Los efectivos, que dijeron realizar el operativo en busca de marihuana entre los estudiantes, ingresaron violentamente rompiendo puertas y cerraduras, según se informó desde la comunidad educativa. Una vez dentro de las habitaciones, esposaron y tiraron al piso a los estudiantes. Una joven que se estaba duchando fue obligada de manera agresiva a salir del baño y no se le permitió vestirse mientras la policía revisaba el lugar. Fuentes de la universidad informaron también que los estudiantes fueron mantenidos durante todo el operativo incomunicados, no dejaron entrar a los abogados y nunca se pidió autorización a la universidad.

Lobos de cacería

El jueves 300 gendarmes, prefectos y federales con motos de agua, patrulleros y helicópteros se lanzaron como lobos sobre “un puñado de familias”. Lo dijo Pato Pichunleo, maestra y mapuche. Habían recuperado un añico de la tierra infinita que les quitaron. Porque hay una machi que está creciendo y necesita de la naturaleza y de la grandeza de los cohiues. Los hombres huyeron por los cerros. Las mujeres y los niños fueron precintados, atados, rociados con gas pimienta y detenidos. Porque el jueves el estado detuvo niños en Bariloche.

Dos días después fueron a buscarlos a los cerros. Acaso fueran los padres o los hermanos de los niños que estuvieron presos en la comisaría federal de Bariloche. Salieron de caza los lobos. Acaso babeando por los dientes ante la cercanía de la presa. De la fragilidad de unos tipos escondidos y heridos, buscando un pedazo de territorio para ponerlo en el DNI. Buscando la gota de vida que es la gota de sangre que vaya donde va el nombre.

Ahí estaba Rafael Nahuel. Tenía 22 años.

Dicen los diarios que fue un enfrentamiento. A Rafa el plomo le entró por el glúteo y se le alojó en el torax. La legítima defensa de los lobos estatales mata por la espalda. Dicen los diarios que eran “mapuches armados”. Pero tiraban piedras, dicen después. Dicen los diarios que eran “presuntamente integrantes de la RAM”. El poder y sus voceros subsidiarios y cómplices construyen enemigos con potenciales. Matan por las dudas. Definen la pena de muerte con un juicio sumarísimo en territorio. Y edifican terrorismos míticos de los que nadie tiene evidencia. Sólo para poder matar en paz a un chico de 22 años que buscaba guarecerse de la jauría.
Ese mismo día el cuerpo de Santiago Maldonado tocaba tierra. Después de tanta, tanta agua. Después de tanto odio desatado. Después de tanta injusticia que parece consolidarse sobre él.

Ese mismo día el estado en directo, con sus manos y su plomo mató a Rafael Nahuel. No necesitó esta vez de la desesperación, el pánico y el agua amenazante. Esta vez con desparpajo. Porque la impunidad está institucionalizada. Y avalada por el discurso único, por el desprecio a los pueblos originarios y por millones de personas de la misma carne y del mismo hueso que Santiago y Rafael. Pero tan lejos. Quién sabe por qué.

Habrá que seguir a la machi para que sane tanta ferocidad. Y nos retoque un poco la esperanza, que empieza a desvanecerse.

¿Dónde está Daniel Solano?

COMUNICADO:
Con motivo de cumplirse seis años de la desaparición del joven Daniel Francisco Solano se llevarán a cabo distintas actividades en el marco de este nuevo y triste aniversario.

– Este domingo 5 de noviembre en la Isla 92 de la ciudad de Choele Choel, nos encontraremos desde las 12 hs para compartir una gran olla popular como comunidad.
– El mismo domingo de 14 a 19 hs realizaremos una jornada artística y una marcha también en la isla 92. La importancia de asistir a esta es que estos seis años sin saber dónde está Daniel son fruto de la impunidad con la que se ha venido manejando la justicia de Choele Choel, que ha contado con las garantías de un gobierno que no se hace cargo de la parte que le corresponde. Daniel es un desaparecido. Nos falta un pibe.
Nosotros, como familiares y amigos de Gualberto Solano, invitamos a ser parte de este nuevo pedido de justicia en conjunto con las organizaciones sociales y políticas que nos acompañan siempre y aquellas que se quieran sumar. Hacemos un pedido especial a todos los familiares de víctimas de la violencia institucional, familiares de desaparecidos y asesinados de todo el país a que nos acompañen y nos abracen en este día.
Y no podemos dejar de solicitar el apoyo de la comunidad del Valle Medio y de Choele Choel, ya que hoy por hoy nos seguimos preguntando ¿dónde está Daniel Solano?, ¿Qué hicieron con Daniel? ¿por qué los 7 policías han sido liberados mientras la familia Solano queda presa de tanta impunidad?, ¿Por qué el gobierno no acompaña este camino de saber la verdad de lo que pasó con Daniel?
Desde ya agradecemos siempre el acompañamiento de todos y volvemos a pedirles su apoyo, sabemos que falta poco para llegar al juicio, esperamos poder saber la verdad y que la justicia se muestre competentey favorable para que nos garanticen la verdad de todo lo que sucedió con Daniel.
¡¡BASTA DE IMPUNIDAD!!
A DANIEL LO MATÓ LA POLICIA, LO DESAPARECIÓ EL ESTADO!!
¡¡JUICIO Y CASTIGO A LOS CULPABLES!!

Detenidos de la U-5 denuncian torturas, requisas vejatorias a sus familiares y solicitan ayuda de organismos de derechos humanos.

Desde la organización “Libertad Manipulada” manifestamos nuestra más profunda preocupación por las reiteradas denuncias que hemos recibido desde la Unidad Penitenciaria N°5 de Cipolletti, provincia de Río Negro, donde presos y familiares vienen manifestando ya hace tiempo ser víctimas de malos tratos, torturas y abandono por parte de las autoridades judiciales y penitenciarias de dicha Unidad.

Los familiares de los presos denuncian que vienen siendo maltratados por las requisas que deben sufrir al ingresar a la unidad ya que estas son sumamente irregulares y vejatorias porque, entre otras cosas, obligan a las familias (niños, mujeres y ancianos) a desnudarse completamente a pesar de las bajas temperaturas. También denuncian ser tratadas de mala manera por personal penitenciario.
Por su parte los detenidos denuncian ser sometidos a mal trato permanente, incluso a torturas por parte del personal y que este accionar viene avalado desde el director Emilio Martínez y sus órdenes son ejecutadas por el jefe de Unidad Vázquez Ariel, quien viene de recorrer otras unidades de la provincia sumariado por torturas y malos tratos hacia los internos.

Detenidos y familiares manifiestan haberse comunicado con organismos de Derechos Humanos y que al llegar a la Unidad se les prohibió el acceso, ya que las autoridades no quieren que se vea las irregularidades que hay en la Unidad y las que pueden denunciar los internos.

También denuncian que existen mora y graves irregularidades en los informes que el servicio penitenciario debe emitir al juez de ejecución para acceder a los beneficios liberatorios ya que muchos presos cuentan con conducta ejemplar y sin embargo sus esfuerzos para resocializarse y unirse nuevamente con sus familias no son tenidos en cuenta.

Piden que el gobierno provincial brinde más educación y programas de capacitación laboral en la Unidad para así poder salir con oficios laborales.
Desde nuestro organismo hemos constatado una grave situación siendo que a los prisioneros se les prohibió recientemente el ingreso de los alimentos básicos, necesarios para el correcto desarrollo humano como ser carnes, lácteos, verduras y legumbres, y estos tampoco son provistos por el servicio penitenciario lo que significa un total agravamiento de las condiciones de detención que ataca directamente a la salud de las personas privadas de la libertad e incluso su vida, pudiendo estar al frente de un plan sistemático de Exterminio por hambre por lo que el Estado argentino podría ser sancionado.

Desde nuestro organismo convocamos a todos los organismos de Derechos Humanos tanto provinciales como nacionales a cumplir con su rol y tarea en nuestra sociedad y aprestarse a la Unidad a fin de constatar las denuncias aquí expresadas.

Bariloche: Concentración por la aparición con vida de Santiago Maldonado

Bariloche: Concentración por la aparición con vida de Santiago MaldonadoBariloche: Concentración por la aparición con vida de Santiago Maldonado

Convocamos a una concentración este lunes 7 de agosto a las 17 horas en la Plaza de los Pañuelos en Bariloche. Santiago fue detenido el martes 1 de agosto por la Gendarmería Nacional, durante la represión en la lof de Cushamen (Comunidad Mapuche), en Esquel. Desde entonces se encuentra desaparecido. Exigimos la aparición con vida y el esclarecimiento de su detención. Responsabilizamos al estado nacional, Ministerio el Interior y Gendarmería Nacional, por su secuestro y desaparición.
*Convocan: Familiares, amigos de Santiago Maldonado, organizaciones sociales y políticas*