OPINIÓN – ENFOQUES

Julio Anguita, el «califa rojo» con aroma a Don Quijote

(Por Marion Saint Ybars/APL) Julio Anguita (78), ex secretario general del Partido Comunista de España y ex coordinador de Izquierda Unida, murió en Córdoba el sábado 16 de mayo después de sufrir un ataque al corazón. Algunas veces fue llamado “el maestro” porque siempre se preocupó por la pedagogía. La prensa le había otorgado el título de “califa rojo” en memoria de sus exitosos años como jefe del municipio de Córdoba, Andalucía. Era sobre todo un líder popular, muy respetado, más allá de su familia política, a la que se unió en 1972. Después de su retiro de la vida política activa por razones de salud, se había convertido en un “sabio” bien escuchado.

Se había distinguido en los últimos años en temas como la República y la Constitución. En una entrevista dijo en particular: «Debemos regenerar la izquierda, debatir los programas y no limitarnos al intercambio de palabras sobre los barqueros. Pido una rebelión pacífica contra la ley del dinero, contra la corrupción y la desintegración de la sociedad».

Julio Anguita emitió un aroma a Don Quijote había rechazado su retiro como diputado prefiriendo el de un profesor. Detrás del caparazón había un hombre sensible y conmovedor. Había vivido horriblemente la muerte en Irak durante la guerra de 2003 donde su hijo Julio, enviado especial del periódico El Mundo en las zonas de combate, fue asesinado por los yankis de un tiro de tanque. Sin revelar nada, después de ser informado de la tragedia, dejó la asamblea general de Izquierda Unida en Madrid para reunirse con su familia en Córdoba.

Julio Anguita había acogido con satisfacción la formación del nuevo gobierno español que reunía a los socialistas, la coalición Unidas / Podemos y el nombramiento de ministros comunistas.

Ha muerto un HOMBRE DE VERDAD…