CARTA DESDE LA CÁRCEL- UNIDAD 39 DE ITUZAINGÓ

«Ya cumplí mi condena, tengo 3 hijos, pero puedo morir en la cárcel por el coronavirus»

(APL) Soy Walter Orlando Chavarría y agradezco a la Agencia Para la Libertad que me escuchó y publicará mi carta. El próximo 18 de abril cumpliré 7 años de prisión. Estoy condenado a la  pena de 7 años y 10 meses, es decir, ya tendría que estar en libertad asistida por mis estudios secundarios y universitarios, pero la jueza María Dolores Pérez Ugido a cargo del Juzgado de Ejecución Penal N°1 de Morón, no lo considera así. Tengo tres hijos  y corro serios riesgos de morir en la cárcel por el coronavirus, siendo que ya cumplí con mi deuda con la sociedad. Estoy condenado por el delito de robo con arma y resistencia a la autoridad, mi pena vencería el 17 de febrero de 2021 al mediodía, sino hubiese estudiado. En estos años me hicieron recorrer 33 unidades, la calesita verduga, donde llegaba a cada lugar con piel y huesos. Aún así sobreviví.  Pero nos sorprendió el COVID-19 y hay pánico dentro de la sociedad toda. Acá en el contexto de encierro, más exactamente en la Unidad 39 Ituzaingó, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, también lo hay . Y bueno, al igual que yo, somos muchos los internos qué estamos transitando nuestra última etapa en detención. Muchos enfermos con diferentes patologías desde siempre no son atendidos y se puede hablar de la superpoblación en donde los riesgos de contagio son muy seguros porque día a día nos informan que hay que higienizarse y acá no nos llega ni lo básico en productos de higiene. (Contacto Walter Chavarría: 1133606053)

Mientras que muchos que han venido desde el exterior donde la pandemia ha hecho contagios en masa, los han alojado en diferentes hoteles teniendo a diario cambio de sábanas, son provistos de alcohol en gel, jabón lavandina, etc. Acá, en las cárceles de la provincia de Buenos Aires no nos dan insumos básicos para la higiene y prevención del COVID-19 donde vivimos hacinados totalmente sin poder respetar el metro de distancia entre nosotros, los detenidos. Si bien los guardias son quienes pueden introducir el virus ya que tenemos el contacto con ellos y así hoy somos una comunidad en riesgo total debido al encierro en superpoblación.

 En este contexto hay hombres y mujeres que hemos tomado una mala decisión en nuestras vidas, eso no quita qué dejemos de ser humanos y tenemos derecho a la salud y más allá del delito que cometimos, como yo somos muchos los que ya tenemos casi nuestras penas llegando a su fin poniéndonos así en regla con la sociedad.

No existe la pena de muerte, legalmente, en la Argentina. Pero de ingresar el COVID-19 a las distintas Unidades Penitenciarias, en las cárceles bonaerenses habrá muertes.

No estamos pidiendo ventaja alguna, solo que se respeten nuestros derecho a la Vida y a la Salud. Solo justicia.