CARTA ABIERTA A GABRIEL ROMERO, PRESIDENTE DEL INSTITUTO DE CULTURA DE CORRIENTES

Vivir del arte en la provincia más pobre del país

(Por Sebastián Toba*) Hace más de 10 años que hago, realizo,  movilizo y produzco arte en general y audiovisual en particular en y desde Corrientes.  Se hace una misión imposible desde la provincia donde casi la mitad de la población es pobre, donde hay necesidades básicas que no están garantizadas para una gran cantidad de personas vulneradas, donde no hay y no hubo nunca (por lo menos durante su gestión) una política de estado que incluya al sector audiovisual. Esta situación no es nueva en Corrientes. El gobierno provincial del cual forma parte se encuentra en el poder hace casi 20 años y usted tiene más de 10 años en su cargo (antes subsecretario de cultura y hoy presidente del instituto), y en toda su historia el apoyo que se ha brindado al sector ha sido pobre, por no decir una miseria (palabras que a muchos políticos incomoda).  Usted sabe, Sr. Romero, que la cultura en general fue herida de muerte (los últimos 4 años) por políticas neoliberales de las cuales fue cómplice, las cuales aplaudió, fomentó, defendió. Una de las últimas medallas que cuelgan de su cuello es la Asamblea del Consejo Federal de Cultura que se realizó en la provincia, donde se repartieron bolsitas de humo. Triste evento donde el invitado de honor fue Pablo Avelluto, el entonces Secretario de Cultura de la Nación (cuyo mayor logro fue colaborar con la degradación del Ministerio de Cultura hasta convertirlo en secretaria), y en cuyo epitafio está escrita la siguiente frase: «Autocrítica: No haber hecho más para cerrar Télam y la TV Pública…». P.A

Este, Sr. Romero, es un momento sin precedentes para la cultura, no solo porque se han ocupado de saquearla con una velocidad sorprendente durante la gestión de Macri, sino porque ahora atravesamos una pandemia mundial nunca antes vista en la historia contemporánea. En este MOMENTO CRÍTICO, y luego de más de 60 días de cuarentena, el silencio se hace inaguantable y la pregunta obvia que surge es: ¿dónde está el plan de emergencia o contingencia para la cultura audiovisual? ¿Hay acaso alguno para la cultura de la provincia en general? (si entendemos por cultura lo que también está por fuera del chamamé). Hablo de un plan real, concreto, donde se deje de vender humo, y de invertir en excusas (desde donde yo vengo Sr. Romero “las excusas no se filman”). 

Le informo, con conocimiento de causa, que hay muchas personas a lo largo y ancho de la provincia que solo vivimos del arte, no tienen el privilegio y la responsabilidad de cobrar un sueldo del estado (como es su caso), menos aún tienen la fortuna de afrontar la cuarentena en un barrio privado, sino que por el contrario intentan pagar el alquiler (y otras situaciones mundanas de todos los días como pueden ser comer, vestirse, sostener una familia, etc). Si le soy sincero no me sorprende el silencio o los anuncios llenos de nada (que es lo mismo), habituales en usted que siempre ha mostrado incompetencia en la gestión audiovisual (entendiendo por gestión audiovisual lo que excede a la contratación de 5 o 6 pantallas de led para algún evento).

La historia muestra que, no conforme con la común y corriente falta de apoyo a los artistas audiovisuales, la desidia se hace presente (una vez más) en la ejecución de recursos que le “vienen de arriba”. Sólo por nombrar algunos ejemplos: fondos anuales que enviaba el INCAA para el sector y dejó de enviar porque no se rendían correctamente, o la gestión del cine (in)móvil que nunca tiene nafta pero que tiene siempre un problema. Así de básico Sr. Romero. Así de básico.

Personalmente creo, Sr. Romero, que no alcanza con cursitos o talleres on-line mientras esperamos la llegada del Sr. Jesucristo para que nos salve a todxs. Se necesitan (como siempre) políticas públicas de verdad (y no macana).  Se necesita la gestión de un funcionario público como lo es usted, que debería estar al servicio de la gente (del pueblo de la cultura en este caso). Se necesita que se pueda aplicar (de una vez) la bendita ley de mecenazgo a través del Instituto de Cultura. Se necesita que asista (alguna vez) a las reuniones de la Asamblea Federal y estudie (un poco) antes de levantar la mano para así favorecer a las personas que viven de la cultura en su provincia, y no al revés (por ejemplo), etc, etc, etc.

Trabaje Sr. Romero, aproveche que lo conserva a pesar de estos tiempos, de que cobra un sueldo fijo (muchos no tenemos ese privilegio). Usted que puede trabaje, ya que se le está pagando para eso. No se quede esperando que le regalen la inclusión del logo de cultura en algún proyecto, evento, actividad a la que le tiró alguna que otra limosna, para así generar la ilusión de que se está acompañando o apoyando al sector. Hay producciones audiovisuales que han llevado a Corrientes al mundo a pesar de la falta de apoyo permanente por parte del instituto que usted preside. Mucho se ha hecho a pesar de todo.

Le cuento, por si no estaba al tanto, que el audiovisual (dentro de la cultura) es una actividad esencial para el ser humano (ojalá que en tiempos de cuarentena eso haya quedado claro), que genera con el desarrollo de cada proyecto una microeconomía a su alrededor. Fuente generadora de trabajo que incluye no solo al sector sino a prestadores de bienes y servicios de todo tipo, proveedores de los más variados, asociaciones, sindicatos, gremios, pymes, etc. Asimismo, lxs trabajadorxs de la cultura somos eventuales, si no desarrollamos alguno proyecto no cobramos, así de simple. 

No se preocupe, hay una autocrítica de este lado de la historia: no haber prendido fuego durante todos estos años el Instituto de Cultura (los artistas solemos utilizar pequeñas metáforas para que se entienda el punto). No se preocupe, no es en contra de usted, es en contra de su gestión; no es en contra de su gente, es en contra de su política (o en contra de la ausencia de esta). No se preocupe, es a favor de los artistas, para que puedan despertar (quitándose el miedo) ya que este momento histórico nos necesita levantados, en el frente, poniendo el cuerpo, dando la cara.

¿Si el arte, la cultura, el audiovisual no sirven como herramienta para dar testimonio estos momentos difíciles, para que sirve entonces?

Me pregunto inocentemente: ¿Lo que describen estas líneas representan sólo la realidad del sector audiovisual en la provincia, o en los demás sectores del arte y la cultura pasa algo similar?

Una última pregunta en el final (quizás la del millón): ¿qué va (vamos) a hacer a partir de ahora?. Ahora que es inaceptable seguir así. Ahora que no queda (más) tiempo para perder.

A la espera de una respuesta favorable, lo saludo atte.

(p/d: Ojalá pueda ser consciente de que, en este momento histórico, parafraseando a un productor de cine y profesor universitario con mucha calle, “los perros no se pueden atar con chorizos”). 

*Sebastián Toba es comunicador social, realizador audiovisual y  profesor universitario