María y Lilian Villalba entre nosotros

(APL) En la dinámica de la lucha de clases de América Latina el fascismo recurrió una vez más a la barbarie represiva para enviar su mensaje del terror, intentar paralizar a los luchadorxs  y desalentar toda insubordinación a sus planes de hambre y opresión en el conjunto del pueblo. Ese es el fundamento de la ejecución de Lilian y María Villalba, a los 11 años, la desaparición de su prima Lichita y  la cárcel de Laura en un cuartel militar. Pero  no siempre esta “tecnología de punta” del terror cumple los objetivos previstos por sus criminales. A 8 meses del fusilamiento sumario de María y Lilian, se cumplieron este 2 de mayo, crece la rebeldía en Paraguay y tambíen en el mundo entero. Es inevitable el dolor y el desgarro, tan ineluctable como el escarmiento que sobrevendrá a los matadores materiales e intelectuales. Uno de ellos, Mario Abdo Benítez, duerme con un ojo abierto porque no sabe con certeza cuándo han de llegar su hora y su día. Pero llegarán. ¡Hasta la victoria siempre, compañeritas!

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